Charles
— Felicidades Blake, el más alto como siempre. —dice el profesor Staker entregandome mi examen.
— Gracias profesor, nunca lo dude. —respondo con un poco de altanería.
Los resultados de mi examen de matemáticas son perfectos, mamá estará contenta al verlos y seguramente me deje salir un rato, para nadie es una sorpresa de lo aplicado que soy en clases, siempre preparándome para cualquier situación y tener respuestas a mano.
No puedo decir lo mismo del ser malévolo y despiadado que se sienta a mi lado.
— Felicidades Torrez, tercer puesto, nada mal. —le dice el profesor a la persona más malvada que eh conocido en mi vida.
— Y próximamente el primero profesor —dice ella — oye, oye, ¿Cuánto sacaste güero? —me pregunta inclinándose sobre su mesa para ver mi nota.
— Deja de llamarme así, es un apodo de mal gusto. —expreso mostrandosela.
— Aja, como digas güero. —repite ella, esque no tienen idea cuánto la detesto.
Aileen es un dolor de cabeza insoportable, no hay día que no me atormente ella y sus comentarios, la agresión aveces es física, en varias ocasiones me ha pellizcado o me clava un lápiz en la espalda.
Dios mío señor sálvame de esta loca, es una psicópata con tendencia suicida, trepa árboles y se lanza desde la copa e inclusive le gusta andar provocando perros grandes, lo que sin duda alguna me tiene endemoniado es que ella me arrastra consigo.
— Ni siquiera somos amigos para que me pongas apodos.—recalco conteniendome de insultarla— y para molestarme mejor ni me hables.
— ¿Vas a pegarme? Fíjate que en eso tienes razón, no somos amigos porque......tu eres mi esclavo. —dice ella riéndose a diestra y siniestra.
¿Ya ven por qué les digo que está loca? No sé cómo funciona su cabeza pero no me gustaría saberlo en lo más mínimo. Ella misma me tiene así haciéndole los mandados encontra de mi voluntad, me tiene amenazado y como si fuera poco también me atormenta fuera de la escuela.
Ella no es mas que una niña mimada, una loca descorazonada y despreocupada que no piensa más alla en su futuro por qué cree que otros se lo van a resolver. Es una manipuladora y mentirosa, una loba salvaje, eso es lo que es.
Una loba metirosa, mal hablada, manipuladora, narcisista, mimada, mal de la cabeza y cuestionable.
— No soy tu esclavo, tu eres quien me amenaza y me hace realizar cosas contra mi voluntad. —indico levantando la ceja y frunciendo el ceño.
— Si lo dices así haces que me escuche terrible, mejor piensa en que me ayudas. —dice ella apuntandome con el lápiz que tiene en mano.
— ¡Por qué lo es! Tu eres una mala persona, una niña loca y sádica. —vocifero con un fastidio visible, está chica hace que la sangre me hierva y mis venas quieran reventar del coraje.
Lo admito, ella tiene una cara bonita pero eso no la hace menos peligrosa para la humanidad, se que creen que estoy exagerando pero tengo mis razones para pensar así. Desde el primer día que ella piso este salón de clases supe que me iba a hacer miserable la existencia.
Se le nota en los ojos que ella es maligna y perversa, cambiaría de asiento con algún otro compañero pero me siento mal en que ella los termine esclavizando como a mi, mejor me quedo aquí para proteger a los demás de una muerte segura.
— ¿Mala persona yo? —cuestiona con falsa indignación— ¡Auch! Eso dolió.
— A ti no te duele nada que no sea tu misma, hija del demonio. —expreso mi fastidio ante ella, Aileen no hace más que seguir riéndose de mi sufrimiento.
— Nel, en eso tienes razón, esque no hay nada que no pueda hacer bien. —aqui vamos de nuevo, ella con su egocentrismo me quitan años de vida.
— Deja de hacerme perder el tiempo, yo si tengo mejores cosas que hacer y si me dices que no, no estaría sorprendido.
— Enrealidad si las tengo. —abro los ojos de par en par— ahora que tú pienses que no, es como que me digas floja la suave.
Blanqueo los ojos irritado por su sarcasmo, ya quiero que termine el día para poder ir a pasear con Map, también espero poder pedirle permiso a mamá para hablarle a papá y conversar con el un rato, su ausencia me deja un vacío profundo. El nunca me ha juzgado por lo que yo quiera ser, siempre me ha apoyado y me alienta más para lograr mis metas, cuando le dije que como alternativa me gustaría ser escritor el puso esperanza y fe en mi alentandome a lograrlo.
Lo hice, empecé el año pasado y mirenme ahora, nadie sospecha que un mocoso de 15 casi 16 años sea el culpable de todas las desgracias de sus personajes favoritos. Yo solo reflejo lo que soy y como me siento, aveces pongo más de la cuenta, aveces me reprimo más de la cuenta, aveces solo lloro por lo que se que no pueda ser.
— ¡Charles! —vocifera Aileen sacándome de mi nube de pensamientos —ponete pila que la atención nos van a llamar.
— ¿Que es eso de pila? —esta chica usa unos regionalismos extraños.
Para quien no sepa, los regionalismos son esas palabras o frases populares propias de una región, país, o ciudad. Algunos partes del mundo han adoptado ciertas palabras de otros lugares utilizadas día a día para referirse a algo en particular. Lo difícil es saber a qué se refiere, su inglés no está tan mal y lo puede mejorar, el chiste está que ella aveces traduce cosas de su idioma natal al mío y se escuchan raras.
— Que prestes atención, lelon —dice ella bajo para que no nos escuchen.
— ¿Lelon? Que clase de nombre raro es ese. — no sé si es que soy muy ingenuo o mi presentimiento de verdad es real que siento que ella me está insultando o ofendiendo.
— Tonto, eso significa —resume Aileen viéndome con una sonrisa burlona que no hace más que hervirme la sangre.
La fulminó con la mirada y más despreocupada no podría estar, el profesor empieza a explicar el trabajo semestral y me quedo en shock al oir con quién me toca, quiero morirme, me encantaría morirme ahora mismo.