Bloodthorn Academy

Cap 1

—Vamos a mandarla a esa academia, al menos nos libraremos de ella por todo un año.

—Te dije que lo voy a hacer, ya hablé con el director —se ríe—. Dijo que la aceptaría ahora déjame en paz —respondió irritado.

—Eso espero. Ya estoy harta de cuidar a esa niña —bufó—. Es mi sobrina, pero no la quiero. No es mi culpa que sus padres se hayan ido y la dejaran sola.

—Yo te dije que no aceptaras cuando tu madre te pidió que la cuidaras —dijo cansado de seguir hablando de lo mismo—, pero nunca me escuchas.

—No sabes cuánto me arrepiento.

El desprecio de mi tía hacia mí se nota a leguas, pero… ¿de qué academia hablan? ¿Cómo que se liberarán de mí durante un año?

Escucharlos hablar de mí como si fuera lo peor que les hubiera pasado en la vida duele un poco, aunque ya debería estar acostumbrada.

Mis padres me dejaron con mi abuela cuando tenía solo siete años. Un día me llevaron con ella para que me cuidara. Dijeron que volverían, pero solo fue una mentira para que mi abuela me aceptara. Poco después de que se fueran, encontramos una carta donde explicaban que no estaban listos para tenerme, que querían vivir su hermosa historia de amor en la que yo solo era un estorbo.

Claro, ellos lo escribieron con palabras mucho más bonitas, pero para mí significaba exactamente eso.

Aunque, siendo sincera, me hicieron un favor. Vivir con mi abuela fue lo mejor que me pudo pasar. Ella fue la única persona que realmente me demostró amor. Murió cuando yo tenía trece años y todavía la extraño demasiado.

Estoy escondida debajo de las escaleras. No era mi intención escuchar, pero cuando oí mi nombre y entendí que estaban haciendo planes sobre mi vida, no dudé en quedarme.

Mi vida no ha sido del todo feliz. Bueno… no desde que mi abuela murió y me dejó con mi tía. Es horrible sentirse abandonada y despreciada por las personas que deberían amarte.

Unos pasos me sacaron de mis pensamientos.

Mi tía se acercaba.

Salí rápidamente de debajo de las escaleras y subí a toda velocidad a mi habitación. Me puse los audífonos y me lancé sobre la cama, intentando aparentar que siempre había estado ahí y que no escuché sus maravillosos planes para deshacerse de mí.

Mi mirada fue hacia los libros acomodados en la repisa de una esquina de mi habitación. Refugiarme en ellos es lo único que me mantiene bien.

Es como vivir diferentes vidas donde el final siempre es bonito y los personajes son felices. Son el único escape que tengo de mi realidad. No saben cuántas veces he deseado ser absorbida por uno de esos libros y quedarme ahí para siempre.

Unos golpes en la puerta me distrajeron.

Mi tía entró a la habitación, así que me quité los audífonos y me acomodé mejor sobre la cama.

—Tengo noticias increíbles —sonrió exageradamente feliz, como si acabara de ganarse la lotería—. He estado hablando con tu tío y hemos decidido que lo mejor para ti, mi cielo, es que entres a Blackthorn Academy.

Mi tía siempre ha fingido que me quiere, pero lo que ella no sabe es que he escuchado cientos de conversaciones entre ella, mi tío y sus insoportables amigas. Y adivinen qué… en todas yo soy el tema principal, y nunca hablan bien de mí. Siempre soy “el estorbo” de sus vidas.

—¿La academia Blackthorn? —pregunté, fingiendo sorpresa.

—Sí, mi cielo —no saben cuánto odio ese apodo, especialmente cuando me dice “cielito”. Ugh, lo detesto—. Tiene a los mejores profesores —se llevó una mano al pecho—. Sabes que tu tío y yo solo queremos lo mejor para ti.

—Pero queda muy lejos… no podré verlos —puse la mejor cara triste de toda mi existencia. Honestamente, merezco un premio por mi actuación.

—No sabes cuánto nos duele a tu tío y a mí —sobó mi cabeza—. De hecho, mucho más que a ti. Pero hacemos esto porque te mereces lo mejor, y eso incluye la mejor educación.

Asentí lentamente.

Ella se levantó de la cama y caminó hacia la puerta. Antes de salir, me dedicó una sonrisa que intentaba parecer cariñosa, aunque se veía más como la del gato de Alicia en el País de las Maravillas.

Tomé mi celular para investigar algo sobre esa maravillosa academia a la que mis tíos querían mandarme. Después de escuchar su conversación, dudaba mucho que el lugar fuera tan perfecto como decían.

—Blackthorn Academy… queda en Rumania —murmuré para mí misma—. Eso son como novecientos o mil kilómetros de distancia —solté una risa seca—. Me aman demasiado para mandarme tan lejos.

Seguí buscando información, cualquier cosa que me ayudara a entender cómo sería el lugar donde viviría durante un año. Bueno, eso fue lo que escuché decir a mis tíos.

“Blackthorn Academy es considerada una de las instituciones privadas más exclusivas y antiguas de Europa del Este. La academia es conocida por aceptar únicamente estudiantes de familias influyentes…”

Fruncí el ceño.

—¿Cómo pudieron ingresarme a un lugar así? No somos adinerados.

No pasábamos necesidades, pero definitivamente tampoco teníamos el dinero para una academia tan elitista.

Las fotos parecían sacadas de una película. El lugar era un castillo enorme y antiguo. Bueno, debía ser enorme si cientos de estudiantes vivirían ahí durante todo un año.

Apagué el celular y me dejé caer nuevamente sobre la cama.

Lo único que me quedaba era rezar para que ese lugar fuera mucho mejor que seguir soportando la hipocresía de dos personas que harían cualquier cosa para desaparecerme de sus vidas.

Puede que todos salgamos ganando con esto: ellos se libran de mí y yo finalmente me libero de ellos. Ahora solo queda esperar, porque es lo único que realmente puedo hacer.




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