Dance with the dragon

Hechizos, pócimas y brujería.

Este capitulo esta inspirado por la cancion de Mago de Oz Hechizoz, pocimas y brujaeria. 

...

 

El camino era oscuro, por lo que, cubierta en su negra capa, podía pasar desapercibida, como una sombra.

Decida a olvidarlo a cualquier costa, continúo por el lúgubre sendero hasta el antiguo y olvidado pueblo.

No supo cuantas horas camino, el tren la había dejado demasiado lejos de la entrada de aquel lugar, y como no, si el pueblo estaba tan alejado de todo rastro de civilización, no porque el mundo quisiera. Eran ellos quienes así lo requerían.

Monica sintió un frió atroz en cuanto cruzo la imaginaria línea que dividía al pueblo "mágico" del mundo civilizado.

Sintió un escalofrió. Tal vez esto fuera un error después de todo. Sus amigos y personas más cercanas le habían dicho que terminaría olvidándolo, perdonándolo, dejándolo atrás. Que solo seria... un dolor pasado. Pero ella no lo veía así. Él era el amor de su vida. Simplemente, no podría dejarlo nunca atrás.

Por eso había decidido aventurarse a aquel lugar, aquel pueblo escondido entre el espeso bosque la ayudaría a encontrar liberación.

Había escuchado de él. un pueblito en Escocia en donde solo entraban los valientes. Un pueblito lleno de brujería. En donde un alma rota encontraba la cura a todos sus males, si estaba dispuesta, a pagar el precio.

Monica miro sus muñecas, aunque no logro ver nada gracias a la oscuridad estaba segura de que ahí estaban, esas marcas que evidenciaban su cobardía, su alma rota, y decidió que... estaba dispuesta.

No quería sufrir más, no quería recordarlo, solo deseaba dejar de amarlo.

La traición de Jeremy había sido brutal para su pobre corazón, y aunque ella había sabido, en el fondo, que él jamás la amaría, lo había intentado, lo había intentado con toda su alma. Y había fallado.

Ahora debía intentar, al menos, intentar, reparar los daños que se había ocasionado ella misma, al esperar... algo que sabia jamás llegaría.

Al fin, después de horas y horas en la oscuridad más espesa y asfixiante que ella hubiese conocido, divisó una luz. Sonriendo apresuro el paso.

La luz provenía del interior de una taberna. Al parecer había muchas personas ahí, se escuchaban los gritos de los ebrios y las risas de las mujerzuelas.

Monica abrió las puertas y dio un paso en el interior.

La música ceso de pronto. Todos los presentes la miraron como si una segunda cabeza le estuviera brotando en el cuello.

La mujer abrió la boca y duro un momento pensando en lo que diría.

-Bu.. Busco... - soltó tímida ante la atención – me han dicho que aquí... que...

Los presentes eran extraños. Los colores sombríos predominaban y los rostros de casi todos los presentes eran muy pálidos. Ella supuso que hasta el sol se habría olvidado de aquel apartado lugar. Suspiro y se lleno de valor, si hacia esto bien, todo terminaría, si hacia esto bien, el dolor se iría. Con la voz más profunda y segura que logro articular, pregunto:

-¿Quién sabe de hechizos que duerman las penas? ¿Quién sabe de pócimas para olvidar? Si la brujería es capaz de ayudarme... ¿Dónde la puedo encontrar? ¿Alguien lo sabe?

Los presentes se miraron unos a otros. Algunos hicieron expresiones de asombro, otros de molestia, una chica con labial purpura levanto una ceja mientras se limitaba a barrerla con la mirada.

De pronto, todos y cada uno de los presentes levantaron la vista hasta el balcón del segundo piso. Monica miro hacia donde todos lo hacían y se encontró con el par de ojos azules más fríos que hubiese visto jamás.

-¿Hechizos, buscas? – Soltó el hombre con la voz gélida - ¿Pócimas? ¿Brujería?

Bajo las escaleras de madera labrada muy lentamente, las personas se apartaban ante aquel escalofriante hombre. Llevaba sombrero de copa y frac.¿ Acaso el pueblo no había salido del siglo XIX?

-S...si... Si.

El hombre llego hasta ella sin apartar la mirada de la suya. Monica jamás había sentido tanto frio ni tanto miedo, pero se rehusó a retroceder. A esto había venido ¿no? esto era lo que buscaba.

Se acerco demasiado a ella y sin que lo pudiera detener la tomo por la muñeca.

Miro las marcas que llevaría por siempre con vergüenza y la miro a los ojos de nuevo.

-La has encontrado. – susurro el hombre mientras le dedicaba la sonrisa mas tenebrosa que ella hubiese visto. 



Frann Gold

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En el texto hay: dragones, secretos, magia

Editado: 04.09.2020

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