El Eco de la Cordillera

La pasión en llamas

El gran teatro Biask de Selinia era una estructura en forma de cúpula sostenida por pilares retorcidos, en su mayoría, la fachada estaba constituida de vidrieras con imágenes de la mitología lunhayena, lo que provocaba, que al ser de noche, la luz proveniente desde el interior le regalara al ambiente una similitud con una lámpara de aceite. Era extraño observar una estructura similar en un reino oriental, supuestamente no tenía mucho tiempo fundado, pero era considerado un patrimonio dejado por la última reina consorte fallecida.

Leone bajó del carruaje acompañada de Helio y Jin Ah. La chica que había conocido días anteriores había resultado ser totalmente una dama. Era seria y resultaba complicado llegar a entablar una conversación que estuviera fuera del contexto normativo, pero a diferencia de la señora Are Jin, se había encargado de instruirle dejando en claro el estatus de Leone, inclusive le había extendido la invitación a la función de esa noche en el teatro.

En la entrada del edificio, un empleado recepcionaba las entradas, observó a Leone de arriba hacia abajo de forma extraña antes de dejarlos pasar, ella le rodó los ojos haciéndole saber que notó el incordio. Al ingresar encontraron inmediatamente un hermoso salón que exhibía distintas esculturas y pinturas, similar a un museo occidental. Todas las personas dentro miraban a Leone por la esquina del ojo, ella inició a sentirse fatigada. Los últimos días habían sido pesados, estuvo entre deprimida y molesta tanto tiempo, que casi desarrolla una alergia a dichas emociones.

La gente seguía observándola sin disimulo, a los ojos más que nada, de tanto que rodó la vista llegó a creer que se le caerían los párpados. Supuso que llamaba la atención debido a su apariencia occidental, pero esta teoría se vino abajo al escuchar a un grupo de pelirrojos hablar sobre la temporada de tormentas de nieve en Isfrid.

—Su cabello es realmente negro —Escuchó la voz de un niño a sus espaldas. Leone se giró ofendida de que resaltaran esta característica suya pero solo consiguió que el niño se sonrojara y se hechara a correr en dirección opuesta.

Trató de distraerse alisando una inexistente arruga en la falda de su vestido. Jin Ah no le había obligado a usar un hanyū, sin embargo, le ayudó a seleccionar una prenda. Eligió entonces un vestido de un suave tono azul, con corpiño ajustado, decorado con delicados bordados brillantes que parecen reflejar la luz. Las mangas abullonadas de tul le daban un aire elegante y etéreo. La falda amplia y majestuosa, con un intrincado diseño de encaje y destellos plateados le daban un toque mágico, sobre su cuello un collar de brillantes azules complementaba su atuendo.

Como todavía faltaba tiempo para la función, se alejó un poco de Jin Ah y recorrió el salón, Helio se mantenía expectante a unos metros de ella.

Una pintura colgada sobre una solitaria pared blanca le atrajo inmediatamente. Era el cuadro de una mujer de espaldas, se encontraba de rodillas orando frente a un templo, mientras la noche la envolvía y una terrible tormenta se avecinaba. A simple vista la pintura no tenía nada en especial, pero por alguna razón, Leone pudo sentir con fuerza emociones que no entendía. Tocó con compasión y cuidado el lienzo, incluso la técnica del pincel invocaba nostalgia. Buscó la firma del autor, pero solo pudo encontrar la letra M del alfabeto occidental, escrita en una esquina.

—Que agradable encontrarla por aquí.

Los vellos de la nuca se le erizaron en cuanto identificó la voz del individuo —General Lee, buenas noches —se apartó un par de pasos instintivamente mientras sonreía reluciente —¿Ha venido a ver la obra?

El hombre sonrió tenue formando unas cuántas arrugas al lado de sus pequeños ojos—He venido a escoltar a mi sobrina, lamento no poder presentársela, ya ha entrado a la sala mayor. Pero dígame ¿Ha venido sola?

—Por supuesto que no —respondió Helio acercándose a Leone y posicionándose a su lado —Lee Hoon Ka, tiempo sin verlo —hizo una corta reverencia.

Leone agradeció que su malhumorado escolta estuviera cerca, la incomodidad que le generaba el militar era enorme.

—Que agradable sorpresa, el heredero del gunhyeon. Veo que al igual que tu hermano, has tomado como profesión el cuido de la realeza ¿Tú viejo padre ya no puede administrar bien las ganancias del Min Har heon?—se burló con elegancia en la voz.

—Las ganancias del heon están mejor que nunca. Si sirvo como escolta de la señora es por gusto propio.

—Con que el anciano Sera todavía hace bien su trabajo. Es una lástima para ti, quizás para cuando seas capaz de convertirte en gunhyeon también seas un anciano. Eso explicaría por qué estás escoltando a esta niña. Es un desperdicio, podrías estar dirigiendo tropas al frente en la frontera.

—No padezco de ninguna ambición, espero que mi padre viva mucho tiempo más. Respecto a lo demás, yo decido a quien servir, no soy un perro en busca de dueño, como quizás otros lo fueron en su pasado —expulsó con ese típico tono de superioridad y desagrado.

—Algunos tienen que ser perros para convertirse en dueños.

—Y otros simplemente no se arrastran en cuatro patas en el proceso.

La conversación se estaba tornando tensa, Leone trataba de leer entre líneas lo que ocurría.

—Veo que sigues igual de intolerable que siempre.

Lo estaba provocando, aunque Helio parecía ser paciente, su mirada clavada como una espada sobre el general apuntaba a que podía iniciar una lluvia de puñetazos en cualquier momento.

—Lamento interrumpir —gracias a Dios, era Jin Ah —Buenas noches general.

—Señorita Sae—saludó el mencionado con una reverencia.

—Señorita Leone el espectáculo está por empezar, por favor acompáñeme.

—Es "excelencia" no "señorita" —corrigió en un suspiro harto.

—Claro su excelencia, disculpe el error, aún no me acostumbro al honorífico de Ílios.

Leone se despidió de Lee Hoon Ka con un asentimiento de cabeza y le hizo una seña a Helio de que la siguiera, este obedeció sin despedirse del general e inició a caminar detrás de la chica mientras aflojaba los puños.




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.