El recorrido hasta el palacio fue en total silencio, Hyaker no cuestionó absolutamente nada y Leone agradeció eso, si él decía una sola palabra su cabeza explotaría.
Estaba controlando su alteración más allá de lo que se permitía, todavía se le congelaba el cuerpo de solo recordar al borracho abalanzarse sobre ella, pero lo que en realidad la estaba torturando justo ahora, era tener al segundo príncipe tan cerca, lo suficiente para escuchar los latidos de su corazón palpitar en su oído.
Era verdad que estaba loca.
Cuando llegaron al portón, Hyaker descendió del caballo, para ayudarla a bajar.
—Entonces, muchas gracias por su ayuda. Me retiro —Leone se reverenció sin siquiera mirarlo.
—Te vas a ir ¿Así nada más? —la tomó de la mano, pero ella ni siquiera se giró.
—¿Espera que me vaya volando?
—Ah, estás lo suficientemente bien cómo para decir sandeces —bufó.
—Sí, estoy perfectamente bien, adiós.
—No vas a ninguna parte sin decirme qué estabas haciendo ahí —dijo halándola lentamente hacia él —¿La maestra tiene algún secreto fuera de los muros de mi palacio? Pensé que conocía todos sus movimientos hasta hoy, pero veo que tenía razón, no debí confiarme de usted.
La aproximó a solo un par de centímetros de él y Leone no se atrevía a alzar la mirada, su rostro hervía.
—¿Por qué no me respondes Leone de Cartalia?
—No es algo que le incumba.
Hyaker la soltó inmediatamente, estos días era difícil hablar con ella. Retomó el comportamiento esquivo de las primeras veces que se encontraron.
—Al menos puedes asegurarme que ese hombre no te hizo daño.
—Yo...—enmudeció momentáneamente, las asquerosas manos del borracho tratando de tocar su cuerpo provocaron náuseas —Estoy bien.
Un paso mudo los hizo sobresaltar.
—¿Leone? —Kyun casi expulsa los ojos de sus cuencas oculares—¿Alteza segundo príncipe? —Se reverenció frenéticamente. Estaban perdidas, el segundo príncipe había capturado a Leone fuera del palacio. Rodarían cabezas, las cabezas de todos.
—Kyun—
—Su excelencia, que bueno que la encuentro, desapareció cuando fuimos al mercado y el señor Helio y yo no la encontrábamos y...—
—Kyun—
—Mi señora es mi culpa que se haya perdido, yo aceptaré cualquier castigo que usted quie—
—Ya basta Kyun —se acercó hasta ella —Él lo sabe.
—¿Eh? —observó al príncipe.
Hyaker asintió con un gesto serio.
—Que voy al internado, lo sabe todo, me encontró saliendo de ahí antes.
—Y por qué no me lo dijiste —refunfuñó Kyun en un susurro.
—Porque te ibas a poner así de exasperada —susurró Leone —además, la única sospechosa eres tú vistiendo ese hanyū de hombre ¿Para donde ibas?
Kyun se observó a sí misma y se sacudió una exagerada cantidad de polvo de las mangas—¿En serio me preguntas eso? Lógicamente que a buscarte —jadeó ofendida —La que en serio está hecha un desastre eres tú, traes la ropa rota y...—se percató de la apariencia de Leone y alzó la vista preocupada, el príncipe también lucía un poco desaliñado. Su expresión se descompuso—¿acaso ustedes dos?
Hyaker se aclaró la garganta al captar el trasfondo de la pregunta "susurrada" de la dama de compañía ¿Qué estaba pensando? Él prefería ser un eunuco.
—¡ME CAÍ! Me caí en el bosque, el príncipe pasaba por ahí y me ayudó a levantarme. Es todo un caballero—sonrió nerviosa, todo se volvía cada vez más incómodo —¿Verdad alteza?
Hyaker frunció el ceño al ver cómo descaradamente Leone le mentía incluso a su dama de compañía.
—Sí —dijo secamente —si me disculpan, tengo asuntos pendientes.
Se subió a la montura y se fue en dirección a la ciudad sin darles tiempo siquiera de reverenciarse.
—Cómo es que te atreviste a ocultarme que todo este tiempo el segundo príncipe supo lo que hacías —estaba muy enojada.
—Ya cálmate Kyun, estoy cansada.
—Por favor, al menos explícame como hemos llegado a este punto. Te has pasado de la raya esta vez.
—Es a cómo te dije ¿Crees que si fuera a delatarme no lo habría hecho ya? Ni siquiera le importamos Kyun.
Kyun decidió aceptar esas palabras para no discutir más, había tenido un día muy largo. Por más que investigó el gremio del algodón no logró encontrar una sola pista de sus padres, es más, ni siquiera conocían el apellido de otra familia que no fuera la del gunhyeon. Iniciaría a trasladarse a los gremios mineros, si no encontraba pistas ahí, no sabría ya donde buscar.
...
Se encontraban en un carruaje camino a la mansión de la señorita Dion Yi, Leone y Jin Ah se la habían encontrado en la salida de la subasta días atrás. Esta las invitó "amablemente" por no decir de manera insistente, a tomar el té para ser "amigas". Leone percibió incomodidad en Jin Ah al momento de aceptar.
Viajaba junto a Kyun y Jin Ah en un carruaje cerrado, Helio viajaba en su caballo. A Leone todavía le resultaba incómodo, los carruajes iniciaron a popularizarse en el continente oriental hacía pocos años, por eso los diseños eran más similares a palanquines grandes que al modelo estándar en occidente.
El camino era interminable, se encontraba ansiosa, sobre todo porque el día anterior envió la pintura a Cartalia, si el mensajero real no tenía complicaciones, el paquete llegaría a manos de su hermano en dos días. Adrede, había doblado las esquinas para adaptar el tamaño del lienzo al marco que era más pequeño. Con esto esperaba que el trastorno de perfeccionismo de Liam se viera afectado y sacara el lienzo del marco.
En la parte de atrás de el lienzo estaba escrito "cláre fac mē", con intención literal, puesto que el lienzo debía ser iluminado con una vela para mostrar la carta que Leone escribió en la parte de atrás.
Con jugo de limón, vinagre y leche, fabricó una tinta imperceptible que solo funcionaba al oxidarse con calor, gracias a esta tinta, pudo escribir sin titubeos todo lo que vivió en Lunhae, el asesinato que presenció, la extraña influencia del general Lee y el suceso de hace tres años. En cierta parte le pedía a Liam llevar la anulación de su matrimonio al parlamento con la justificación de que aún no se le era presentado un prometido debido a su edad, y la última parte de la carta le expresaba su idea de un escape de ser necesario, lo redactó de modo que pareciera ser una "opción" en caso de haber peligro verdadero en Lunhae.
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Editado: 15.02.2026