Entre la Corona y la Espada.

Prólogo.

El eco de las campanas resonaba en los muros del palacio, anunciando un futuro que no pertenecía a él. El príncipe Narion observaba desde su ventana la ciudad iluminada, consciente de que cada paso lo acercaba a un destino escrito por otros.
A su lado, siempre firme, estaba el caballero que lo protegía desde la infancia, Sir Elyndar. Sus miradas se cruzaban en silencio, cargadas de palabras que jamás podían pronunciar.
La princesa Varissa, ajena a la tormenta que se gestaba, aguardaba el día de la unión como un deber más en su vida real.
Pero aquella noche, bajo la luna, el príncipe Narion comprendió que el amor no se doblega ante coronas ni espadas. Y que quizás, la única salida era huir, aunque el precio fuera desafiar al mundo entero.




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.