Hola soy Sofía

Capítulo 1

"Hola soy Sofía, ¿En que te puedo ayudar el día de hoy?"

"Vamos a ver en que me puede ayudar..."

'Saludo informal para entablar una conversación amena' Si claro, me pregunto en que mundo funciona eso.

"Señorita, yo no debería estar llamando” la cliente hizo un bufido de cansancio y fue subiendo el tono de voz una octava más “No estoy mendigando nada ¿ok? YO pago una factura todos los benditos meses, me parece el COLMO, que el servicio sea tan malo."

Ughhh es de las duras, intentemos con la actitud de 'Soy la persona más decente del mundo, no me regañes por favor.'

"Señora para poder ayudarla ¿Podría por favor indicarme el número de identidad del contratante del servicio y la situación que se está presentando?"

La respuesta fue un grito tal, que pareciera que en vez de ofrecer ayudarle, le hubiera insultado a la mamá.

"¡No puede ser! ¿Otra vez tengo que dar mi número de identificación? ¿Que cual es mi problema? si llevo 15 minutos hablando con un chico y me dijo que usted me solucionaría el inconveniente, y ahora resulta que tengo que decir todo, ¿Enserio? ¿De nuevo? ¿Es que todos ustedes son unos inútiles?"

Lo que pasó estimada amiga, es que alguien se cansó de hablar con usted y la mandaron a una línea diferente, sin avisar al compañero y ¿Adivine quien fue la desafortunada en contestarle?

Esta vez debo darle la razón, ¡Si señora, usted está en lo correcto! la persona que la atendió anteriormente, es un inútil que solo le gusta tirar papas calientes a diestra y siniestra.

"Lamento tener que pedirle de nuevo esta información, pero es necesario para la seguridad y la prestación adecuada del servicio."

Perdóneme la vida, pero si me da su número de identificación, haré lo posible por ayudarla, no me haga más drama por Dios, tengo un dolor de cabeza...

"¿Sabe qué? yo ya no voy a seguir perdiendo el tiempo, cancele todo esto, me quiero dar de baja."

Oh la palabra mágica "cancelación", señora si usted cancela conmigo, eso bajara mis niveles de productividad y perderé el bono de este mes ¿Sabe lo que he aguantado para obtenerlo? para que se haga una idea, tengo un turno de 10 horas diarias de trabajo (sin contar almuerzo) y solo 9 min en todo el día para ir al baño.

Bien, pongámonos en modo 'Soy la persona más eficiente en este campo, se lo suplico, hagámonos pasito.'

"Comprendo que está alterada por la situación, y le pido disculpas por lo que ha tenido que pasar hasta el momento, pero créame que la ayudaré, solo deme la oportunidad de hacerlo."

Pausa para que lo considere. Y de nuevo al ataque.

"Si usted me da sus datos y me indica exactamente que parte del servicio le está fallando, yo revisaré su cuenta y le daré la mejor solución que este en mis manos, si después de esto, usted desea irse, la pasaré al departamento de bajas, ya habiendo explicado toda la situación al compañero de ese departamento, de esta forma usted no tendrá que volver a repetir la historia ¿De acuerdo?"

Hubo un bufido al otro lado de la línea seguido de un largo suspiro "Esta bien, lo que pasa es..."

(Suspiro mental) triste vida la mía, todos los días debo escuchar algo similar, a veces me pregunto si atiendo a la misma persona, sino fuera porque me dan un DNI diferente cada vez, podría jurar que es una grabadora que repite el mismo discurso con diferentes voces.

Después de terminar un largo día de labor, me di cuenta de que  al agacharme al nivel de mi pequeño casillero de verdad la cabeza me estaba matando, ¿Que son estas lucecitas en mi visión?, ¿Es ganas de vomitar esto que va subiendo por mi garganta?

En definitiva, es tiempo de ir al médico.

Y aquí estoy, un viernes en la noche en la sala de urgencias del hospital, son las 11:30 pm, no estando ni cerca de ser atendida, 'Wiii' (expresión de felicidad) ¿Que otro plan mejor puede haber en la ciudad? no es como que tenga vida social, de todas formas.

De repente un dolor pulsante ataca mi cabeza, lo mejor será recostarme lo mejor posible y esperar en esta incomoda silla de la sala de esperas, al verme en esta situación no puedo evitar sentirme desolada, es imposible no ver el cuadro completo y pensar en las cosas que te han llevado a ese punto cuando te encuentras en tu estado más bajo.

Una mujer que sobrevive del salario mínimo, que a pesar de tener una carrera en diseño gráfico, trabaja en un call center, un empleo que tan solo requiere un bachillerato para ingresar, si me pongo en comparación a mis excompañeros, solo puedo concluir, que soy un fracaso. En mi interior siento que me he rendido sobre mis sueños, un día de pequeña, imaginé ser alguien quien dejaría marca en el mundo, pero veinte años después, mi mayor logro es calmar una vieja histérica en el teléfono.

Debe ser esto, a lo que la gente llama crisis del cuarto de vida, te sientes insignificante, cuestionas todas las decisiones que haz tomado y no vez la luz al final del túnel, solo puedes apreciar el ciclo de tu diario vivir, que consta en que sin importar cuanto tiempo pase, harás la misma rutina: despertarse, bañarse, medio desayunar, embutirse en un bus a punto de explotar, ir a un trabajo que detestas desde el fondo de tu corazón, y al terminar la jornada, regresar en un bus igual de lleno que en la mañana, pero con un plus de mal olor.



Dana

Editado: 19.07.2019

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