Leonor, Ismael y Pedro habían compartido incontables horas en el pasillo de la universidad: trabajos en equipo, desvelos antes de los exámenes y discusiones interminables sobre las teorías que parecían no tener fin. Nunca imaginaron que, al graduarse, el destino los unirá nuevamente en un mismo lugar: una empresa de administración de centros comerciales que les prometía ser el trampolín hacia sus sueños profesionales.
El primer día fue un torbellino de emociones. El edificio, moderno y lleno de cristales, imponia respeto. Leonor, siempre organizada, llevaba una libreta en la mano y anotaba cada detalle que escuchaba durante una inducción. Ismael, más relajado, observaba con curiosidad a los demás empleados, intentando descifrar quién podría convertirse en aliado o rival. Pedro, en cambio, caminaba con paso firme, convencido de que aquel era el escenario donde demostraría su talento.
__ Muchachos… el jefe los quiere verlos en su oficina ahorita _ dijo una de sus colegas mientras los tres se dirigen a su oficina pensando si hicieron mal con algunos expedientes.
__ ¿Será que hice el informe mal hecho? _ dijo Ismael nervioso _ ¿porque dices eso?... ¿No lo se? No creo… Elizabeth no mostraba miedo cuando nos avisó que iríamos a su oficina, tal vez nos va encargar de hacer un nuevo proyecto o algo _ dijo Pedro con confianza _ Además, él nunca muestra enojo ante nadie… aunque de sus hijos si. _ dijo Leonor.
La sorpresa llegó cuando descubrieron que no solo habían sido contratados en la misma compañía, sino también en el mismo departamento. Su jefe, Ramiro Ochoa, un hombre de mirada severa, les explicó que trabajan juntos en un proyecto clave para la compañía: el desarrollo de una plataforma digital que debe lanzarse en menos de seis meses.
__ Aquí no hay tiempo de cometer errores _ advirtió Ramiro con voz grave __. La paciencia de esta empresa se agota rápido, y se que puedo confiar en ustedes… los tres se han esforzado al máximo por esta empresa, y sin su ayuda no sabría como hacerlo yo solo… al menos de que mis hijos empeoren todo ¿no?.
Las palabras resonaron en los tres como un presagio. Lo que parecía un inicio prometedor se teñía de tensión. Leonor sintió un nudo en su estómago, Ismael esbozó una sonrisa nerviosa y Pedro apretó los puños con determinación.
__ Es cierto _. dijo Pedro finalmente __ Hemos trabajado muy duro durante la universidad, soportamos desvelos y expresamos nuestras teorías interminables antes de recrear un proyecto. Se que podemos lograrlo, como en los viejos tiempos universitarios.
__ Claro, como en los viejos tiempos universitarios _ dijeron Eleonor y Ismael asintiendo.
Ese día comprendieron que la universidad había sido solo un ensayo. Ahora en el mundo real, cada decisión tendría consecuencias. Y aunque estaban juntos, cada uno tendría que demostrar hasta dónde podían llegar antes de que la paciencia la suya y la de la empresa se agotara.
Entonces entre los tres pusieron manos a la obra para adelantar con el proyecto de la empresa: crear una de las mejores plataformas digitales para la administración de todos los centros comerciales de todo el mundo. Ramiro desde lejos con una mirada de confianza severa y Elizabeth su secretaria también los miraba con admiración hacia ellos:
__ Sabemos que ellos lo van a lograr Ramiro, usted desde un inicio cuando los contrató. Ellos nunca dejaban de crear nuevos proyectos e ideas _ dijo Elizabeth __ ¿Ya les aviso sobre sus hijos?.
__ Sí,.. puede que ellos algun dia cuando yo muera lo convirtieran este lugar en un campo de batalla por algo que no se lo ganaron con sus propios esfuerzos… Pensaba en dejarlo en manos de Pedro, ya que Leonor y Ismael me contaron todo sobre él desde que se conocieron en la preparatoria.
Horas más tarde los tres llegan a un restaurante de ramen que apenas acababan de abrir, Ismael nunca en su vida se había sentido tan cansado después de trabajar demasiadas horas. Incluso durante su hora de descanso.
__ Creo que fue una mejor idea adelantarnos con el proyecto _ dijo Ismael tomando su tarro de cerveza. __ *suspiro* con las teorías interminables no nos quejamos mucho ¿o si?.
__ No… Apenas logramos hacer demasiados expedientes en un solo día, si fuéramos holgazanes nos tardaremos una eternidad… y ¿creo que en nuestras casas nunca descansaremos tampoco? _ dijo Eleonor.
__ No en casa si podemos descansar la veces que queramos ¿Por que creen que decide adelantar con el proyecto? a mi tambien me cansa estar sentado demasiadas horas… sentía mi trasero todo entumecido.
__ ¡¡Oiga jefe!! _ grito Ismael al mesero _ ¿dígame? _ ¿Qué es esa botella verde con letras coreanas? _ se llaman sojus joven. _ oh… entonces, pasame una botella para probarla _ esta bien.
__ Tengo entendido que esas bebidas te hacen embriagar muy rápido. ¿Enserio te da ganas de probarlo? _ pregunto Eleonor. _ Si…
Ismael al tomarse toda la botella de un solo trago, empezó a sentirse mareado y pidió al mesero que traiga otro soju. Y ya se había tomado 6 botellas, Eleonor se despide y se va a su casa. Su padre ya la estaba esperándola preocupado.
Ya en la noche Eleonor estaba adelantando con el expediente del proyecto que encargó el jefe para antes de los 6 meses. Pedro le manda un mensaje diciendo que con eso lo que estaba haciendo estaba bien y que lo arreglaran mañana en la empresa. __ Ah bueno, nomas queria adelantar un poco _. Apaga su computadora portátil y se duerme.