Nuevo Codigo De Sangre

Buena chica

4. Buena chica

Volví a adentrarme en ese mundo inteligible de las ideas y los conceptos.

Mi hermana María estaba ahí.

Mari rota...

Me miraba con su inexpresividad.

-Bien hecho... salvaste a Yor y a su bebe pura sangre.

Respondí.

-Es a lo que me dedico... esas chicas necesitan a alguien que las acompañe.

Pregunte a Mari Rota.

-¿No puedes modificar las leyes del universo para que dejen de aparecer marchitas y marchitos?

Ella me miro extrañada.

-No te entiendo... las marchitas son una especie evolucionada a través del dolor. Gracias a eso algunas se logran defender de sus agresores humanos.

-No me parece... algunas caen en el miedo o en la indefensión aprendida. Si puedes cambiar algo para bien, debes hacerlo.

Mari ladeo la cabeza.

-No me parece... el universo necesita un equilibrio. Maldad y bondad. Tu eres la bondad y tus enemigos son una oposición. A veces necesitamos fuerzas contrarias para sobrevivir y evolucionar.

Respondo.

-Pudiendo cambiar las cosas, te quedas con la idea de la evolución. Hay chicas que están volviéndose marchitas ahora mismo por el dolor excesivo.

-Si yo me metiera, no habría libre albedrio. Es la voluntad de cada uno. No puedes controlarlo todo, Marina.

No perdí el control.

Dentro de todo sabía que Mari rota tenía razón.

Me sentí como una tonta.

¿De verdad debíamos con la maldad?

Ella habló.

-Por cierto, vi que intentaste manipular a la sargento Eva pero no te salió. La psicología no es lo tuyo.

Respondo.

-Entiendo la psicología, pero no soy una manipuladora. No me sale.

-Eres demasiado buena, pero no usas tus contactos para saber el pasado de la Sargento Eva y hacerla tu presa.

Mire al piso.

-Tampoco soy tan buena resolviendo crímenes. Soy prodigio solamente en el campo de la genética y las ciencias que estudian nuestro mundo y universo.

-¿Entonces por que sigues intentándolo?

-Por ellas… las tengo que encontrar y sanar. Tengo que tener mas contactos en todos los ámbitos. No soy una buena detective.

Finjo ser la mas fuerte, pero en realidad dependo mucho de una entidad cósmica que es mi hermana.

Todo se volvió oscuro.

Me levante a las seis de la mañana.

Suspiré un momento. Siempre terminaba agitada cuando veía a María.

Me puse mi ropa de siempre.

Camine a despertar a cada una de mis chicas.

Primero toque la puerta de Naiara Riley Leviathan, la chica que había rescatado de la prostitución ilegal.

Se levanto con una sonrisa en su rostro.

Abrió la puerta muy animada mientras se cepillaba los dientes.

-Ya estaba despierta...

Sonreí.

-Perfecto... eres espectacular.

Camine hasta la puerta de Mai Yu Long, la chica que salve de la indigencia. Nadie sabía que era una inmigrante ilegal.

Todavía tenía que hablar con mi contacto para hacerle sus papeles y su documento.

Abri su puerta usando una copia de la llave que le di.

Ella se estaba cambiando.

Cerré rápido la puerta al verla casi desnuda. No se dio cuenta de que la vi.

Segui recorriendo el pasillo hasta llegar a la puerta cincuenta y cuatro. Esta pertenecía a Yor Sanemi y su hija Saori.

Rescate a esta chica del abuso de su monstruoso ex, pero no llegue a tiempo. Ella tuvo a su hija y se volvió marchita.

Ahora tiene que cuidar a su hija que es pura sangre.

Toque la puerta y espere un rato.

Yor abrió y se quedó mirándome.

-¿Que necesitas?

Vi en el interior de su cuarto. Las paredes estaban rajadas, las maderas de la cuna estaban rotas.

Mire a la beba.

-Veo que alguien tiene problemas de conducta.

Yor la acurruco entre sus brazos y la miro seriamente.

-No creo que sea natural que una beba recién nacida pueda trepar como araña, correr como gata y romper cosas.

Respondí.

-Es una beba pura sangre. Es más inteligente, fuerte y se adaptan a todo.

Yor la miro con duda.

Dije de manera comprensiva.

-Todavía no la aceptas como es... ¿verdad?

Abrió bien los ojos. Penso que la estaba atacando.

-No me queda nada más...

-Te aferras a la niña, a mí y a tu mutación porque lo perdiste todo.

Hice una pausa.

-¿Sabes que puedo modificar tu ADN para volverte normal?, ¿no te gustaria volver a ser una estudiante común de derecho?

Miro al piso asustada.

-La verdad es que tengo miedo de que otro Kev venga a por mí y vuelva a.… ya sabes. Quiero aprender a usar mi poder.

Hizo una pausa.

-Al menos así podría defenderme. Ahora que no estoy embarazada podría pelear.

Era lógico. ¿Quién no soñó con tener poderes?

Me gustaría curarlas, pero ellas decidían su propio guion.

Estaban felices. Eran unas reinas.

Naiara se acerca a mi.

-¿Cuándo vamos a empezar a trabajar?

Respondo pensativa.

-Creo que contratare a personal humano.

Le agarre los cachetes tiernamente.

-Ustedes son mis consentidas.

Mai me escribió en su libreta.

“Estoy aburrida, quiero hacer algo divertido”

Le dije en lenguaje de señas.

“Ayuden a Yor a cuidar a su bebe, y vayan a la la plaza. Ella necesita resocializar. No confía en la gente”

Me identifique con eso ultimo.

Ley 8 de Radith: Lo más normal es lo más sospechoso.

Mi celular vibro.

Sentí como mi corazón se acelero.

¿Una misión?

Contesté.

-¿Hola?

Del otro lado me hablo un chico joven.

-Marina Radith, necesito tu ayuda. La gente de una villa entera fue masacrada y devorada.

Esa noticia era una bomba de tiempo.

-¿Cuál villa?

-Villa las flores.

-Voy para allá.

Mire a Mai y a las demás.

-Se tendrá que cancelar lo de ir a la plaza.

Camine por el pasillo carmesí hasta llegar al ascensor. Presione el botón para llamarlo.




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