Por ti

Prologo

Brujas, seres poderos capaces de dominar la magia a su antojo, capaces de hacer lo que deseen con solo una mirada, de transformar y cambiar las cosas.

Muchos dicen que son malas, manipuladoras y oscuras pero yo quería comprobarlo por mí mismo.

 

—Si haces algo por mi te regalaré un hechizo

—Supongo que me darás un hechizo no un embrujo ¿Verdad?

—Cofia en mí no te hare nada malo

Regla #1 No confíes en una bruja

Layla parecía buena con sus enormes rizos negros y su capucha escarlata y esos ojos que hipnotizan a cualquiera.

— ¿Qué quieres que haga?

—Como sabes no he cumplido la mayoría de edad por lo que no puedo salir del mundo sola pero necesito saber algo y no quiero ir yo a averiguarlo, por eso iras tu y me traerás la información

—Pero…

—Sí, si, lo sé tú tampoco puedes pero tú eres un cambiante, a ti se te hace más fácil salir, camuflarte entre la gente si haces todo lo que diga nadie se enterara que saliste, que dices Armando ¿Tenemos un trato?

Regla #2 No hagas tratos con una bruja pueden haber letras pequeñas

—Hecho—Cerramos el trato

—Te veo al anochecer en la entrada y una cosa no le cuentes de esto a nadie nos podría ir mal a los dos más a ti que a mí.

Eso lo sabía muy bien.

Esa noche nos encontramos la veía diferente sus ojos estaban más oscuros y se había pintando los labios de un rojo intenso y llevaba una chaqueta de cuero.

—Listo

—Todavía no me has dicho lo que tengo que hacer

—Tienes que ir a la ciudad y buscar a este tipo—Me enseño una foto, era un chico rubio con grandes ojos azules y tez clara

—Entendido, ¿tienes alguna idea de donde se pueda encontrar?—Layla se quedo seria mirando al horizonte

—No, pero sé que puedes encontrarlo

—No puedo pasar por la puerta ahí están las guardianas me van a preguntar el motivo de mi salida

—Una de ellas es mi madre yo la distraigo, tu usas tus habilidades eres un cambiante simplemente transfórmate en un animal no se tal vez un gato para que te pueda esconder en mi chaqueta

No entendía porque su desesperación se supone que es una bruja podía salir y arreglársela sola para que no la descubrieran, pero algo me decía que había otro motivo por el cual no quería ir ella a averiguar.

Me convertí en un gato y ella me escondió en su chaqueta

—Que lindo —Caminamos hacia la salida —Hola madre

—Layla ¿qué haces aquí? Deberías estar en la casa

—Necesitaba tomar aire fresco, además quiero ir a ver las luces

—Layla, sabes que no puedo dejarte salir

—Por favor madre, estaré justo ahí no me moveré

—Que dices Alumbra ¿la dejamos salir?—Le pregunto la madre de Layla a su compañera

—Si es solo a ver las luces, no veo el problema

—Gracias—y salimos, me puso en el suelo y me volví a transformar, note que había algo diferente en su cabello estaba lacio.

— ¿Que le paso a tu cabello?

—No sé, siempre pasa cuando salgo del mundo—caminamos un poco para salir de la cueva

Si, una de las entradas al mundo mágico de las brujas eran una gran cueva en la cima de una montaña, ningún normal tenía tiempo como para subir hasta aquí y entrar en la cueva.

—Bueno aquí estamos—La note un tanto nerviosa—Búscalo y dime lo que hace, quiero que le tires una foto pero no te puedo dar mi celular porque sé que no puedes llevarlo contigo, así que toma —Me pasó un collar—Puedes tirar fotos con él y como es un collar no desaparecerá o perderá cuando te transformes

—Primero necesito saber cuál es tu vinculo con esa persona y aunque sea una ubicación para saber dónde buscar

—Es mi novio, es un hechicero del otro mundo hace tiempo se fue a vivir con los normales pero nunca me dijo el motivo y aunque a veces hablamos y él asegura que me dice todo, quiero saber el motivo real de su partida

—Pero puedes hipnotizarlo y hacer que hable—Layla sonrió

—Créeme las brujas enamoradas somos muy torpes y débiles, mis hechizos no funcionan con él

Regla#3 No te metas con los sentimientos de una bruja, son muy frágiles e inestables

—La última vez que lo vi , estaba…Ves aquella luz rosa que resalta entre todas—Mire hacia donde se me señalaba, las luces se veían fantásticas desde aquí parecían estrellas

—Si

—Es un pueblo, y en ese pueblo hay una fuente de sirena, el vive cerca de ahí — Esa luz estaba muy lejos

—Bueno me iré, estaré aquí mañana al anochecer—Ella me miro y yo me iba a transformar en un águila

—Espera—Me abrazó—Gracias—Me quede inmóvil, ¿acaso había recibido un abrazo de una bruja?

Un abrazo de los seres que se supone no tienen corazón y representan el mal.

Después de verla entrar a la cueva me fui y mientras volaba por los cielos me di cuentan de que las brujas no son tan malas o al menos eso pensé.



Utópica

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En el texto hay: amor, brujas, magia

Editado: 03.09.2018

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