Lessie se encontraba en la casa de su infancia, antes de la mudanza después de la repentina desaparición de su madre.
—¿¿Mamá?? —Lessie echó un paso hacia adelante—. ¿¿Cómo es que estás aquí?? —¿No es obvio? Vine a cuidarte, Lessie, tengo mucho que contarte —dijo la madre antes de levantarse.
—Pero papá dijo que esos hombres te habían hecho daño —Lessie comentó con tristeza.
—Oh, tu padre como siempre tan imaginativo, nadie me hizo daño, estoy aquí —el tono de la madre parecía tan tranquilamente escalofriante.
—Pero por qué me dejaste —las lágrimas de Lessie empezaron a brotar.
—Oh, pequeña Lessie, no te preocupes, estoy aquí para compensar el tiempo perdido —la madre abrió sus brazos.
•Esto es lo que pudiste tener, Lessie•
—¿Qué fue eso? —Lessie se puso nerviosa.
—¿De qué hablas, Lessie? Nadie dijo nada —la madre de Lessie mantuvo ese tono escalofriante.
Unos estruendos en la puerta cambiaron el ambiente.
—¿Mamá? ¿Qué está pasando? —Lessie se notaba algo preocupada.
—¿Hija, quieres que te prepare un chocolate? —La madre de Lessie ignoró el comentario de su hija.
En ese momento unos militares derrumbaron la delgada puerta de madera irrumpiendo en el cuarto, rápidamente sometieron a Lessie y a su madre.
—Hija.... —La madre de Lessie le miraba con culpa—. Lo siento tanto.
—¡DEJEN A MI MADRE! —decía Lessie mientras perdía su compostura.
—Tranquila hija, todo estará bien —la madre de Lessie estaba extrañamente tranquila.
Los militares se llevaron a su madre afuera de esa tétrica réplica de la casa de la infancia de Lessie; el militar que la había sometido se había esfumado con su madre y Lessie rápidamente se dirigió afuera para encontrarse con una ciudad caótica y apocalíptica.
—¿Qué pasó aquí? —Un escalofrío repentino recorrió su cuerpo.
~Eres la culpable de la muerte de tu madre~
—Qué fue eso —Lessie comenzaba a perder la cabeza dentro de ese lugar.
Quizás el sentimiento era ambiguo pero el miedo lograba sobresalir; Lessie podía escuchar una voz que la culpaba por todo, las calles con olor a azufre inundaban su olfato, ella podía ver en las paredes dibujos que hacía con su madre.
—No es posible esto —mientras caminaba esos dibujos se hacían más grotescos—. Yo no recuerdo haber dibujado esto.
En ese momento sintió náuseas que la hicieron vomitar.
—Qué es esto —aquel vómito era negro puro—. Y... y.... yo no entiendo qué pasa.
A lo lejos del paisaje caótico vio a su madre.
—¡¡MAMÁ!! —El ruido de los pasos rápidos y largos que daba Lessie inundaron el ambiente.
~Porque me dejaste morir~
—¡¡YO TE QUERÍA SALVAR!! —Lágrimas brotaron erráticamente—. ¡¡NO TE VAYAS!!
~Hija.... Te ODIO~
El suelo debajo de Lessie se quebró como un eslabón débil, se sintió en una caída eterna; al tocar el fondo sintió como se aplastaba contra un suelo, en su agonía mental apareció frente a ella Darker.
°¡¡POR QUÉ ME HACES ESTO!!°
•Yo no te hice nada, Lessie, tú te hiciste esto•
°¡¡No es cierto, yo quería salvarla!!°
•Y no lo lograste•
°¡¡CÁLLATE!!°
•Y ahora quieres hacerle esto a tus amigos•
°¿¿Qué??°
•Oh, el pequeño Laón, no podrás protegerlo cuando esté siendo devorado por los lobos•
°No..... no es cierto°
•¿Quieres verlo?•
°¡¡NO!! ¡¡Estás mintiendo!!°
•El peor ciego es el que no quiere ver la realidad, pero bueno, yo te abriré los ojos•
Un chasquido reveló el cuarto donde Lessie había sido tragada por la masa oscura.
—Laón.... —Esa imagen fue tan aterradora para Lessie, ver a Laón y sus demás amigos siendo devorados por los lobos—. ¡¡QUIERO SALIR!! —Empezó a golpear la pared invisible que la separaba de su grupo.
•Lo ves, Lessie, solo traes desgracias para la gente que te quiere•
°¿¿Qué es lo que quieres de mí?? ¿¿Por qué me torturas??°
•Lessie, no necesito nada de ti, pero podemos hacer un trato; podría revertir todo esto, e incluso regresarte a tu madre si me das una pequeña cosa•
°¿Qué es esa pequeña cosa?°
•Solo unas palabras, página 23 del grimorio oscuro, necesito que conjures los cristales•
°¿Por qué los necesitas?°
•¿Quieres recuperar todo lo que perdiste?•
°¡¡Sí!! Pero...°
•No hay peros, ¿trato?°
°Está bien...°
Darker alzó su mano.
•Nada de promesas de meñique•
Finalmente Lessie alzó su mano, pero... la voz de Laón se alzó.
☆Lessie, sé que me escuchas, y quiero que no te rindas ante nada, no sé qué te estén haciendo ver, pero... No te rindas por favor, tus amigos estamos aquí para apoyarte, yo estoy aquí para apoyarte.....☆
Lessie regresó en sí y antes de que estrechara la mano con Darker rápidamente se alejó.
°Maldito mentiroso°
•Vamos Lessie, sabes que puedo devolverte a tu madre•
°No me importa, eres un monstruo, no importa cuánto intentes tirarme, sé que ahora mismo estoy impotente, pero mi madre no habría querido esto°
•No lo sabes, carajo, solo haz el maldito trato y deja los sentimentalismos•
°Basta, quizás puedas entrar en mis recuerdos a esculcar pero no caeré otra vez ante ti°
•¡¡Agh!!, maldito Laón, ya nos veremos después tú y yo, quizás seas alguien diferente pero todos tienen su punto débil; en cuanto a ti, Lessie, ya no me sirves, es hora de irme•
°¿A dónde crees que vas, cobarde?°
•Déjalo así, pequeña Lessie, tu padre sigue vivo, considera que es mi pequeño rehén jajaja•
°¡¡Maldición, déjalo en paz!!°
Antes de que Lessie pudiera agarrar a Darker este desapareció, y con ello el entorno empezó a colapsar.
—¿Qué está pasando? —Lessie se notaba nerviosa ante el repentino derrumbe.
Ella sucumbió ante una fuerza externa que la extrajo de esa realidad despues perdió el conocimiento.
—¿Estás bien, Lessie? —La voz agradable de Laón la recibió de vuelta a la realidad.