Porters Original

Capítulo 20 Desayuno sentimental

​Un día nuevo en este apocalipsis, quizá una nueva desgracia en camino, pero el grupo por ahora se despierta. Laón es el primero en levantarse; con intención de sorprender a sus amigos hará el desayuno. Su madre le había enseñado a cocinar y en la casa la mayoría de cosas aún estaban en buen estado.

​—Supongo que eso era todo lo que estaba bien —mencionó Laón bastante cansado mentalmente, mientras sacaba una cantidad moderada de alimentos en buen estado.

—¿Qué haces, Laón? —La voz de Lessie asustó momentáneamente a Laón.
—¡¡Lessie!! Dios santo, me asustaste. —A pesar del susto, Laón rápidamente continuó con la preparación del desayuno con la comida del refrigerador y las provisiones que habían llevado.

—¿Estás cocinando? —La sorpresa de Lessie fue grata; no sabía que Laón podría cocinar.

—Claro, y también preparo algunas provisiones. Sé que esto es demasiado agotador, además no quiero morir a medio camino. —La ironía de Laón inundó aquella cocina pequeña y Lessie mostró agrado por su comentario.

—Jajaja, supongo que tienes razón. —Lessie se aproximó a donde estaba Laón—. Por eso te ayudaré, no solo es tu búsqueda. —Una sonrisa se dibujó en el rostro de Lessie.

—Muchas gracias, señorita, pero ya casi termino. —Laón se encontraba en un estado mucho más sano que cuando inició el desastre.

—¡¡¿Cómo que señorita?!! —Lessie se notó un poco resignada.

—Perdón, perdón, jovencita —Laón corrigió rápidamente su comentario mientras Lessie se mostró satisfecha por la corrección y se ponía a preparar algo extra.

—¿Qué estás preparando? —La curiosidad de Laón se reflejó en ese instante, mientras intentaba ver qué preparaba Lessie.

—Un pequeño postre que me enseñó mi madre —dijo Lessie con algo de nostalgia.

—¿Te enseñó a preparar helado? —Laón se mostraba confundido tras ver los ingredientes.

—¡¡No, tonto!! Es gelato. —Lessie se mostró algo molesta por la pregunta de Laón.

—Oh, es cierto. Recuerdo haberlo probado las veces que íbamos a tu casa. Al principio creí que era lo mismo que el helado, pero después investigué que es más cremoso que el helado. —Laón también recordó las veces que iba a la casa de Lessie y se divertían en grupo.

—Qué buenos recuerdos, ahora realmente no sé cómo sentirme. —Lessie se notaba algo triste con los acontecimientos—. A todo esto, ¿quién te enseñó a cocinar? Nunca antes te había visto hacerlo. —La curiosidad de Lessie se elevó.

—Fue mi madre... —mencionó Laón un poco triste.

—Lo siento mucho, había olvidado cómo estabas sobre el tema. —Rápidamente Lessie se disculpó con una cara avergonzada ante la mención de la madre de Laón.

—No te preocupes, realmente ya no me siento tan triste por lo que pasó. —Laón se notaba algo nostálgico—. Recuerdo cuándo me dio esto. —Se quitó del cuello una placa metálica grabada con su nombre.

—Es el collar que te regaló, ¿no? —Lessie reconoció rápidamente el regalo de la madre de Laón.

—Así es, me dijo que nada en este mundo podría rebajarme ni tirarme, que la fuerza reside en lo que representas para ti mismo. —Laón agarró con más fuerza aquel collar—. A pesar de ello, no sé qué pensar de ese día.

—Yo tampoco sé qué pensar, Laón. ¿Sabes? Yo vi a mi madre en ese lugar. —Lessie empezó a recordar su experiencia en el pilar.

—¿Viste el accidente? —Laón se preguntó tras el repentino comentario de Lessie.

—No sé si fue lo que realmente pasó, pero vi a los militares llevarse a mi madre a la fuerza. —Lessie se mantenía consternada por esas imágenes.

—Sabes, cuando llegaron esas noticias, yo sentí que todo se derrumbó; pero el collar me recordó aquello que me dijo mi madre. Quizás las perdimos, pero eso no significa que olvidemos lo que representamos: nuestros valores, nuestra fuerza. —Laón se tomó un descanso después de terminar de cocinar, sentándose en una de las tres sillas de la cocina.

—Ese maldito tiene a mi padre —Lessie soltó ese comentario bastante enojada.

—¿¡Qué!? —La sorpresa de Laón se manifestó ante tal afirmación—. ¿Lograste verlo ahí?

Lessie asintió ante la pregunta de Laón.

—Esta búsqueda ya no es solo de tu padre, me dijo que lo tenía como rehén. —Lessie habló temiendo lo peor—. No sé qué estará tramando, pero no parece nada bueno.

Laón analizó por un momento la situación.

—No te preocupes, no se saldrá con la suya. —Los ojos de Laón brillaron con determinación.

—Muchas gracias, Laón. —Lessie recuperó la compostura y soltó una pequeña sonrisa.

Un ruido puso a ambos alerta rápidamente.

—Disculpen, ¿qué están haciendo? —Zihael fue el tercero en levantarse.

Al final todos se levantaron de su respectivo sueño, con una cantidad de comida que les daría energía para continuar con el viaje, pero de igual forma Lessie contó lo que había pasado cuando fue absorbida por aquella masa.

—Entonces, ¿tu padre también está con ese tal príncipe Darker? —Zihael seguía aún sin creer en eso.

—Es verdad, no solo lo vi, sino que también me dijo que era su rehén —afirmó Lessie con seguridad y algo enojada.

—¡Bueno, al menos sé que nos está diciendo la verdad, no como un tal Laón! —Drawoh se mantenía bastante distante de Laón.

—Tranquilízate, Drawoh, estamos comiendo —Yiren intentó tranquilizar al más escéptico del grupo.

—Bueno, tiene razón en algo —dijo Zihael mientras comía gelato—. ¡Por cierto, qué buen helado hiciste, Lessie!

—¡¡Que es gelato!! —Lessie se mostró muy indignada—. ¿Supuestamente eres el genio y no puedes saber algo tan sencillo?

—¡Oye! Solo estaba bromeando. —Zihael se mostró una vez más con el orgullo herido.

—Bueno, preparé unas cuantas provisiones para el camino también. —Laón sacó varios túpers con comida.

—Muchas gracias, Laón. —Yiren se mostró agradecido con las provisiones de Laón.

—Sí, Laón, ahora sí te comportaste bastante lógico. —Zihael elogió a Laón.

—Como sea, de igual forma no me vas a hacer cambiar de opinión. —Drawoh se siguió mostrando descontento con Laón.




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.