Saga Un Mundo Oculto

Recordando el pasado

(Nª Registro de obra en el Departamento de Derechos Intelectuales  305.380, obra que da origen a toda la saga, tanto nombres como historias patentadas en este libro.)

 

 

"...antes que la cadena de plata se quiebre, y se rompa el cuenco de oro, y el cántaro se quiebre junto a la fuente, y la rueda sea rota sobre el pozo; y el polvo vuelva a la tierra, como era, y el espíritu vuelva a Dios que lo dio..."

Eclesiastés 12:6-7

 

Otra pesadilla, ya completaba otra semana con lo mismo...

Cuando niña creaba cuentos para escapar de ellas, pero esta vez a las tres de la mañana no le funcionaba...

Su cuerpo, tenía marcas de haber luchado nuevamente... sabía que esas huellas desaparecerían en la mañana. No tendría pruebas como cuando niña.

Piensa en tomar algo para dormir, pero las pesadillas continuarían si lo hacía. Eran las mismas desde que tiene memoria.

A través de los años se había convencido de que todo era su imaginación. Las había bloqueado hasta ahora. El gigante, los leones, un mundo de tres lunas que son destruidas en las continuas guerras por el poder. Realeza con alas, seres de cuatro caras, planetas que explotan, seres mitad animal y mitad humanos, otros seres alados, y seres de especies que no conocía. Todo volvía, todo recuerdo feliz, triste, de temor retornaba. Personas como su abuelo vestidos de tenidas ceñidas de azul, otros más holgadas… En fin, todo volvía como una ensalada rusa, que de a poco se acomodaba.

A pesar de ser pesadillas, podía rescatar tres sueños que se repetían noche tras noche sin variación. Estos eran como la programación barata de una maratón de los años 70', con las

interrupciones de propaganda correspondientes.

El significado de ellos no lo sabía, aunque ella y su familia interpretaban sueños.

Uno de los personajes de los sueños era real, lo sabía.

Soñar con él, quizás era una forma de escapar de la soledad que sentía cuando niña. En más de una ocasión cuando salía con su madre lo había visto, siempre observando de lejos. Había otras ocasiones que lo veía en su casa, cerca de su abuelo de forma trasparente, nadie más lo veía. El la miraba y hablaba a su mente con figuras o en forma audible. Años más tarde supo que eso se llamaba proyección astral.

Él era su amigo imaginario de niña, un familiar lejano, que tuvo que irse y dejarla acá. Aún recuerda que, jugando de niña, ve su cuerpo salirse de sí mismo, gritar al cielo que la llevasen, que era uno de ellos, pero la respuesta de él fue que no sobreviviría. No volvió a sentirlo hasta muchos años más tarde, en una navidad cuando se unió con su primera pareja. Ve proyectado astralmente a un sacerdote franciscano casándolos y a él de lejos observando la vista por la ventana pensativo, medio molesto. Solo pensó que su imaginación jugaba con su mente, porque quería olvidar el mundo espiritual y se sentía culpable por toda la ideología cristiana de niña.

1er sueño:

La ventana es grande y cubre casi toda la pared, es extraña.

La habitación tiene poca luz, apenas se distingue la silueta de él observando lo oscuro de la noche.

El punto azul de lejos le llama la atención.

Aquel hombre sonríe y le habla a su mente, le extiende la mano. Su túnica azul plateado brilla con la luz del pasillo.

¡Esperanza ven!, no te quedes ahí. -

Al tomar su mano observa el punto azul, es un planeta con tres lunas.

La sensación de confianza inundaba la habitación.

Una nueva vida, una oportunidad para sobrevivir después que el hoyo negro trago a su sistema solar.

2do sueño:

Corre para salvar su vida, siente que el corazón le saldrá por la garganta.

Las explosiones, los gritos de pánico y muerte superan la ficción de una película de guerra.

Se tapa los oídos. Uno le sangra por el zumbido, se asusta y grita.

Sabe que la buscan, debe esconderse o tendrá el mismo destino que ellos.

Entra en una habitación, lo primero que ve es una mesa. Se esconde en ella aprovechando el gran mantel que cubre las patas.

Se chupa el dedo y acurruca en posición de feto. Abre los ojos y se da cuenta que puede mirar por el pequeño orificio que deja el mantel.



paola quilodran

Editado: 16.02.2021

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