Seduce al jefe

Capítulo 1, parte 1. Aston y Adele

Salgo al balcón a tomar un poco de aire, la fiesta de graduación estaba en su mejor parte y yo tratando de tomar un respiro. No es que me encontrara cansada… solo tenía muchas cosas en mi cabeza como para seguir adentro bailando con todos mis amigos de generación. Suspiro, si… fue buena idea salir, las brisas de aire a esta hora son lo mejor.

Observo mis dedos con cuidado, vuelvo a suspirar… supongo que esta fiesta significaba el fin de la universidad. ¿Era bueno o malo? No estoy segura de cual quera la respuesta correcta.

Efectivamente, había podido conseguir graduarme a los veintidós años en la carrera de escritora, era la más joven de mi generación. Y probablemente de otras generaciones, aun así, aqui estábamos… Nerviosa por este fin. Nunca planee acabar tan temprano la carrera, para ser honesta quería que se alargara más, pero no podía aplazarlo porque no podía permitírmelo. No podía seguir manteniéndome con trabajos de medio turno, tenía que acabar lo más pronto posible para así poder conseguir un trabajo a tiempo completo.

Para la fiesta habíamos reservado en un hotel, por lo que la terraza se encontraba en el último piso de este. Podía ver todo desde aqui, o bueno así lo sentía yo, las luces de la ciudad nocturna eran bastante hermosas. Nunca tuve el tiempo para tener una vida nocturna como muchos otros estudiantes universitarios, pero cuando tenía tiempo subía a los techos que tiene la universidad y podía apreciar todas esas luces que iluminaban altas horas de la noche a otros estudiantes con más tiempo, solo eran escasos de mi tiempo en la noche que tenía libres.

Viendo todas esas luces… hacía que me diera cuenta de que había perdido muchas cosas que no podría repetir. Suspiro, algunos les toca esta suerte donde no puedes darte lujos de la diversión, y los escasos minutos que tienes para disfrutar parecen demasiados cortos y tristes. 

Le doy un trago a mi bebida, tomar solo champagne definitivamente no era lo mío, pero a esta hora era lo que quedaba de alcohol ¿A quién se le había ocurrido comprar tan poco? Quien fuera quien se haya encargado de la organización de la parte de consumo de alcohol lo maldigo en estos instantes. Bajo mi mirada a mi copa y observo como burbujas empiezan a subir a la superficie del líquido. Rio por lo bajo, que gracioso de ver subir las burbujas a superficie.

Quiero irme a casa… Vuelvo a reír otro poco, en estos instantes puedo parecer una loca, estoy segura de ello.

Disfruté mucho de la noche, pero me encontraba nerviosa por mañana, mi cabeza no dejaba de pensar en ello. Realmente quería que llegara mañana, no podía esperar, quedaban unas cuantas horas y yo me encontraba todavía aqui.

Mientras observo los edificios iluminados desde la terraza siento una gran tristeza y tranquilidad al mismo tiempo.

No disfruté mi etapa universitaria, no salí a suficientes fiestas como para perder memoria, no salí con chicos porque no tenia tiempo ni de arreglarme para que alguno prestara atencion en mí, no hice suficientes amigas como para seguir en contacto con ellas despues de esta fiesta solo compañeras de equipo, no visite lugares fueras de la ciudad por lo que jamás fui a viajes que organizaba la universidad y mis compañeros iban…

Siento que me perdí tantas cosas…

Cosas que no podía permitirme, que todavía no puedo.

Siento tristeza porque se bien que, si todo eso no fue en la etapa universitaria, ¿Entonces cuando?

Y por otro la tranquilidad de que si consigo trabajo muy pronto me sentiré menos presionada con mis gastos personales y de la casa.

Por desgracia no tuve la fortuna de hacer cosas como cualquier universitario, es una pena… Pero siempre estuve dispuesta a cambiar esos lujos por mi bienestar. Siempre estuve enfocada a lo que podía permitirme en esos instantes e intercambiarlos a lo que podría lograr por mi propio bien. No tenía otro camino, sigo sin tener otro camino.

─Quiero irme a casa ─Le digo a nadie. Al aire quizás.

Estoy nerviosa por mi entrevista de mañana, mi tranquilidad puede depender de todo lo que suceda mañana.

─ ¿Y por qué no lo haces? ─Una voz que no es nada femenina se escucha en la ligera brisa de aquel lugar.

Doy un grito mientras brinco hacia atrás, escucho reír a la persona que me acaba de sorprender. Estaba segura de que nadie me había visto salir. Es más, estaba segura de que no había nadie en el balcón y podía hablar a libertad propia. Pero por lo visto me he equivocado y con ello me he sacado un gran susto.

Por esa razón no es buena idea hablar al aire, tal vez haya alguien escuchando tus delirios, como en este preciso momento me encuentro yo.

Levanto mi cabeza con cuidado y encuentro unos ojos conocidos, unos ojos azules bastantes conocidos, es el reconocible Aston. Aston, uno de los pocos chicos que había en la generación en el curso de escritura. Cuya cara era reconocida por todas las chicas de la universidad. Claro el chico de los ojos azules que muchas chicas morían por conseguir y ninguna había podido alcanzar.

─Supongo que la vista es los suficientemente hermosa como para querer apartarme de aqui ─Era un buen respiro ver la ciudad de esta manera, lo tenía que aceptar, pero fue la respuesta menos extraña que se me ocurrió decir.

No creo que quisiera escuchar mis problemas existenciales el chico más conocido por toda la universidad.

─Pero acabas de llegar ─Aunque su voz no expresará emoción alguna, podía encontrar una pisca de curiosidad.

─ ¿Acaso me has seguido? ─Siempre tenía una respuesta rápida para todo. Era mi lema, si no respondes rápido te atrapan y mueres.

No tan literal, pero era una manera en la que podía protegerme de todo.

Nos observamos por unos instantes, aunque Aston era guapo, nunca intentó salir con alguna chica de nuestra generación, al inicio era muy popular con las chicas, hasta mentiría si dijera que hubiera muerto por tener una cita con él, porque un atractivo como él no se niega nunca. La desventaja es que rechazaba siempre a las chicas que se paraban frente a él. Para finales del primer año de carrera, las chicas dejaron de acudir a él, y eso parecía agradarle a él, aunque claro siempre llegaban chicas de nuevo ingreso de todas las carreras que buscaban llamar su atención, cosa que nunca sucedió o por lo menos que yo pude notar. Otra cosa destacada de este chico es que la mayoría de las veces se encontraba solo, observando a los demás, era bueno en trabajos de equipos, pero no era bueno con su vida personal. O eso parecía ser. Parecía frustrado de vez en cuando, pero a pesar de ello siempre ha sido amable, aunque tenga un tono de voz seco, sin vida alguna. Parecía un estudiante ejemplar, pero no podía ver más allá de él.




Reportar