Tecnología Obsesiva Compulsiva (libro completo)

Prólogo

Todo lo  que pasa puede ser inesperado, o simplemente no…

La situación mundial no cambiaba para bien, después de la pandemia del 2,020 aquellos países que a duras penas salían adelante se encontraban en las peores situaciones, mientras que los desarrollados seguían enriqueciéndose económicamente y gozaban de bienestar.

Los problemas de desnutrición, la desigualdad y equidad empeoraban. Nada iba bien, década tras década la situación se hacía más aguda. Se protestaba en muchos lugares del mundo, las manifestaciones creaban disturbios, violencia y muertes. Los gobiernos daban soluciones temporales y luego se volvía a lo mismo.

Fue por ello que en 2,100 ocurrió lo “inesperado”, una Revolución Tecnológica que llegó a mejorarlo todo, un nuevo orden mundial, un cambio radical a la situación desagradable que se venía sobrellevando en el mundo:

Todo lo que antes era ya había dejado de ser, gracias a la tecnología: principalmente, nadie en el mundo podía utilizar otra energía que no fuera natural, ya fuera solar, hídrica o eólica. Tan solo eso produjo un giro a muchísimas cosas como los sistemas económicos, la forma de vida, entre otros sucesos; se eliminaron todos los productos combustibles fósiles, los vehículos voladores entraron en uso y solo empleaban la energía natural. Se construyeron gran cantidad de rascacielos en todo el mundo, todas las personas tuvieron que dejar sus hogares para alojarse en ellos. La gente recibía ayuda económica de los gobiernos, las nuevas empresas tecnológicas generaron empleo para la población mundial.

Todos los niños y jóvenes recibían educación virtual, se estableció la equidad por todas partes y lo mejor de la Revolución Tecnológica eran los proyectos que comenzaron a realizarse para cuidar el medio ambiente. La humanidad comenzó a vivir en un mundo ideal, sin violencia, sin sufrimientos… Era una vida placentera.

Hasta que dejó de serlo.

Ocho años de gozar. Justamente en octubre de 2,108 se inauguraba lo que parecía el mejor proyecto tecnológico, los viajes hacia el planeta más grande del sistema solar, hacia Júpiter, eran posibles en poco menos de una semana y cada viaje seria como un tour en que se transportaría a dieciséis personas en una nave bastante extraña, tenía  forma rectangular, desde el exterior parecía de color  blanco pero  por dentro era transparente, se podría apreciar el exterior.

Cuando se dio el primer vuelo y los tripulantes de esa nave regresaron con una gran experiencia grabada en sus memorias, en todos los rincones del planeta hubo celebraciones. La humanidad estaba llegando a un nivel que se pensaba solo era pura ficción.

Sin embargo, los festejos duraron poco. Una semana después del primer vuelo, más de mil personas ya habían hecho sus visitas al planeta más grande del sistema solar. Sin siquiera saber que estaba por desatarse una situación catastrófica.

A mitad de la semana dos después del primer vuelo, se registró el caso de dieciséis personas con una enfermedad completamente desconocida, producía parálisis de las extremidades inferiores y posteriormente dolores en el pecho que terminaban acabando con la vida de las personas por un paro cardiaco.

A pesar de ser totalmente desconocida, nadie presto mayor importancia a la enfermedad, se creía que todo se controlaría rápidamente; sin embargo no fue así.

El año 2,108 dio lugar a una nueva pandemia que venía con ganas de esta vez acabar con la humanidad, ciertamente no afectaba a los animales.

Afortunadamente los estudios e investigaciones permitieron hallar una cura, concluyendo que la enfermedad era provocada por un virus que se trajo desde el espacio y que al llegar a la tierra se fusionó con otros, formando así el Space Virus.

A pesar de tener una cura era casi imposible erradicar la pandemia. La propagación y el contagio era demasiado que ni aun teniendo trajes especiales  se podía evitar contagiarse.

Fue allí donde la tecnología volvió al rescate. Un hombre llamado Andrew Davis creo unos robots a los cuales les dio algunas funciones específicas y otras comunes. Todos podían detectar los latidos del corazón para identificar si las personas seguían con vida; además su propósito era inyectar la cura y servir como enfermeros durante el tiempo que fuese necesario. Por eso los robots  tenían una apariencia humana, eran robots humanoides.

El nuevo problema era que las industrias estaban paralizadas, no había materiales para producir los robots que se necesitaban. Por lo que se vio la obligación de reutilizar todo lo que ya había, se destruyeron todas las naves con las cuales se hacían los viajes al espacio, la mayor parte de vehículos y muchos de los rascacielos.

Finalmente, diez años después, la raza humana logró evitar su extinción total; sin embargo, se agotaron muchos recursos para conseguirlo. El mundo retrocedió, la economía de muchos países estaba quebrada, aquel mundo llenó de aflicciones y gente pobre regresó, solo que con una dosis más elevada.

Los robots auxiliares fueron vendidos para servir como ayudantes en los hogares al igual que en los hospitales, casi toda la población tenía en su hogar aun Auxiliar, incluso las personas de clase baja gozaban del uso de esas máquinas.

Aun en la nueva realidad, esa en la que muchas personas tenían que sufrir para tener el sustento diario, se seguían casi el mismo sistema. La población mundial vivía en los rascacielos y extrañamente se prohibió ir a los campos o bosques o las casas, el único lugar permitido de transitar a parte de los rascacielos y las calles de la ciudad eran las playas, pero después de eso no había más movilidad.



Milen Mayers

Editado: 14.09.2020

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