Ahora soy Juli@ Tg

Capítulo 15 Una visita molesta

—¡Cuñado! No has cambiado nada como siempre.

El hombre de piel bronceada y mirada alegre, extendió su mano hacia Julio como forma de saludo, había sido meses desde que no se encontraban cara a cara y con la expresión seria de Julio, sólo evidenciaba que no le era grato que él estuviese en su departamento.

—Quita esa expresión hombre, ¿cuándo piensas aceptarme como tu cuñado? Con esa expresión, pareces un pequinés enojado.

Ahí va con su molesta directas.
Parece que a la hora de repartir sutileza, él no llegó a tiempo.

—Mejor pasa, hace mucho frío ahí afuera y pueda que me arrepienta hacerte pasar.–Trató de dar una sonrisa.

—Vamos Julio, ¿acaso tu humor empeoró por que te dejaron plantado?

El hilo de cordura y la compostura en Julio, cada vez se rompía con cada comentario suyo. No podía comprender como su preciada hermana Meri, se había fijado en un sujeto así

Paciencia, paciencia, paciencia Julio, ¡piensa en cosas agradables! Espera, ¿cómo él sabe que me dejaron? Meri, realmente le dijiste... Olvidé lo discreta que es Meri.

—Ya no pienso en eso, ya casi será un mes de ese incidente. Es algo de mi pasado y no es como si te tuviera que explicar. Asunto cerrado.–Chocó su mano en la pared.

—André no molestes a mi hermano, aún está sensible sobre ese asunto ¡Recuerda que estamos aquí para decirle algo importante!–Golpeó su brazo izquierdo con sutileza.

—Por eso mismo quería llevarme mejor con él, aunque sea en esta ocasión. Para mala suerte de él, ya que es más bajo que yo, no puedo tomar enserio sus palabras.

La boca de Julio temblaba de enojo, tratando que pensamientos negativos no se apoderaran de sus acciones, pero su mente estaba lleno de aquello.

Quiero arrojarlo por la ventana.

Enserio lo voy hacer.

Creo que Hernán se queda como un santo al lado de él...

Aspiró con brevedad y mirándolo nuevamente expiró con fuerza. Se paró frente a él y estiró su cuerpo un poco, para verse algo más imponente.

—Dime, ¿cuántos años tienes?

—¿Eh? Veintitrés, ¿acaso, quieres saber mi cumpleaños?–Se señaló a si mismo.

—Yo soy mayor que tú por tres años, sé que soy bajo con mi 1,65 cm para la estatura promedio de un hombre. Pero tal vez no lo sepas, que yo sé dar buenos golpes a personas ofensivas.–Lo miró de forma intimidante.—No mires al costado, que te estoy hablando a ti.

El inoportuno novio cambió su relajada expresión al ver la seriedad de Julio.

—Vamos tranquilízate, no quise ofenderte.

—Entonces piensa antes de hablar, hay un límite hasta para hacer bromas.–Cruzó ambos brazos.

—Está bien, está bien. Realmente no quise incomodarte.–Alzó ambas manos símbolo de rendición.

—Eso espero, si algún día haces llorar a Meri, aunque sea una vez.–Se señaló.—Este "pequinés", te puede morder hasta hacerte suplicar por ayuda. Ahora siéntate y dime lo quieres decirme.

Meri al ver esta escena se apresuró a ir donde su novio algo nerviosa.

—Hermano Julio, lo siento por lo que dijo André, ¡es que es tan directo!–Apretó con su dedo un pedazo de piel de su brazo izquierdo, como forma de castigo por hacer enojar a su hermano.

Aún con toda esa seriedad, por dentro Julio sonreía de satisfacción.

Me siento todo un hermano mayor. Hasta yo me sorprendí por lo que dije, se siente bien decir de vez en cuando los pensamientos que uno guarda.
¡Si quiere llamarme cuñado, tendrá hacer méritos!

—Cuñado, realmente amo a Meri.–Insistió.

—No hay necesidad decir "realmente", debes decirme directamente que la amas.

Tengo que ser duro en carácter, si quiero parecer un hermano mayor.

—Cuñado, ¡yo amo a Meri!

—¡Eso está mejor!

—Así que la tomaré como esposa en dos meses. Deme su bendición.–Juntó las palmas de sus manos.

—¿Ha?–La expresión de Julio quedó en un shock total. Le tomó segundos procesar sus palabras, pero aquello fue inútil.—Meri dile a tu novio que no me haga bromas pesadas.

—Hermanito, yo... ya acepté.– sonrió nerviosa.

Con la afirmación de Meri, sentenció a Julio, el cual no pudo evitar se tan expresivo con la sorpresa de esta noticia.

—Meri, ¿acaso no era en un año?
¡No estoy preparado mentalmente!–Hizo un símbolo de cruz con sus dedos.

André al ver el rechazo de Julio, se arrodilló ante él para sorpresa de los dos y habló con más entusiasmo.

—¡Cuñado!, yo tengo un negocio propio, estoy en la capacidad de cuidarla y ayudarla en su negocio también.–Se señaló con seguridad.

—Es verdad hermano, puede ser que sea muy bruto y directo para expresarse, pero es una buena persona y me ama mucho.

La mirada de André se tornó incómoda y sólo sonrió frente a la sinceridad de Meri.

—Tienes mucha razón Meri, pero aún así es muy repentino.– suspiró largo.—Entonces, si realmente lo han pensado bien, como adultos se deben hacer responsable de sus actos. Yo apoyaré su matrimonio, pero tú André, si no cambias tú carácter y el trato hacia mí. Soy capaz de interrumpir la boda.–Lo señaló.—Aún peor, si es que me entero que dañaste a Meri. Adiós André.

—Hermanito eso no pasará, yo misma me encargaré de mi novio. Si hace lo mismo la próxima vez, no me casaré contigo.–Cruzó sus brazos al voltear hacia André.

—¡Eso no! Realmente es algo que hago sin intención de molestar, bueno un poquito.–Afirmó lo segundo, al ver la cara fija de Meri hacia él.

Bueno creo que todo está bien mientras Meri esté realmente bien, veo que puede manejar a este sujeto a la perfección.

Tras muchos minutos de súplicas, finalmente Julio aceptó con más firmeza la repentina boda, nombrándose a sí mismo como un buen hermano mayor, de alguna manera temía que a su hermana pequeña le pasara lo mismo que a él, pero debía separar esos pensamientos negativos, si quería ver feliz a Meri.



Arumih-san

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En el texto hay: mpreg, bl, comedia

Editado: 11.12.2020

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