Ahora soy Juli@ Tg

-T2-Capítulo 31 Cliente pretencioso

—Esto es fantástico, los pedidos aumentaron mucho los últimos días, realmente la tecnología de hoy en día es muy útil.

Fátima es una persona de mediana edad, acostumbrada a lo cotidiano. Estar sumergida en el uso de tecnologías, fue algo que cambió su perspectiva de aquello, siendo ella mayor, no había edad para empezar a acostumbrarse y aprender a usarlo. Y ella lo sabía.

—Sí, dueña. Mire aquí, estos son las estadísticas de las ventas de los últimos siete días. Ya que también vendemos postres más variados, las personas prefieren acompañarlo con su café o bebida caliente. Incluso los pedidos más frecuentes es lo que hacemos a domicilio. Las promociones que hicimos atrayeron muchos clientes.

—Si es perfecto.–Mostró un rostro pensativo.—Pero, ahora realmente estamos cortos de personal. Definitivamente, tengo que contratar a alguien que envíe los pedidos. Ustedes dos ya hacen mucho con la preparación de los postres y bebidas. Mi sobrina sólo ayuda en las tardes, ella aún es una estudiante de preparatoria, no puedo decirle que trabaje mucho.

—Entiendo su preocupación, hágalo, será conveniente una ayuda más.

Hernán habló de repente.

—Eso mismo, Julia y yo también estamos pensando en ello. Ya que hemos agregado el pedido a domicilio, es muy conveniente.

La dueña asintió sonriendo.

—Por supuesto, siempre tengo buen ojo para las personas.–Rio de forma divertida.

El ambiente era muy agradable y oportuno para Julia, ya que ella tenía una sorpresa para Fátima.

—Por cierto dueña, la próxima semana será la boda de mi hermana menor, por favor vaya, ella también está de acuerdo que asista usted y su sobrina, Meri quiere conocerlas.

Julia le entregó dos invitaciones, las cuales ella recibió con una mirada fija en ellas. Nunca se imaginó tal sorpresa.

—Oh, no sabía que tenías una hermana menor ¡Por supuesto que asistiremos!–Mostró una expresión de entusiasmo.

Hernán miró fijamente a Julia, tosiendo brevemente para llamar su atención. Por lo que Julia mostró una expresión desinteresada.

—Julia, veo que aún te falta también entregar aquello a una persona importante.

—¡Cierto!–Chocó ambas manos.—La amiga de mi hermana. Oh tal vez ya le entregó... Bueno los demás, después de todo vendrá toda la familia de André, él las entregará.

La sonrisa de Hernán por un momento desapareció, pero igual continuó persuadiéndola con insistencia.

—Julia, Julia, ¿no pensarás excluirme? ¿No somos cercanos ahora?

Ella fingió recordar algo.

—Ah... cierto, tu invitación. Lo siento Hernán, me olvidé el tuyo.

Hernán asintió fingiendo sorpresa.

—Bien, entonces supongo que no necesito alguno....–Se acercó a Julia de manera íntima.—,ya que soy casi parte de la familia. Definitivamente no lo necesito.

La dueña puso una sonrisa de oreja a oreja al oír aquello, era como su deseo más preciado se estaba siendo realidad. Incluso ella había notado que esa tensión de distancia de ellos dos, ya casi había desaparecido.

Mira el rostro de la dueña, tú realmente que sabes hacer malinterpretar las cosas.

—¡Tú...!–Sacó una invitación de su bolsillo luego de ser puesta en tal situación.—Ya lo encontré, tómalo.–Extendió la invitación a su mano y lo agitó dos veces.—Después de todo, es lo mínimo que puedo hacer por tu ayuda en el proyecto.

Él la miró de reojo y suspiró con brevedad con una sonrisa. «Definitivamente en el pasado, sobre tu cadáver me hubieras dado esta invitación»

—Eso es genial, Julia es muy considerada.

Hernán mostró una expresión triunfal al recibirlo, de hecho sabía que ella tenía uno para él. Mentir, después de todo no es su fuerte.

Fátima aún con una sonrisa de su boca, abrió la invitación, llamándole la atención el apellido Meri.

—Ahora que lo noto, ustedes tienen diferentes apellidos.

¡Rayos!

Cierto, en realidad tenemos el mismo apellido de nuestra madre que nos crio en el orfanato, pero ahora con esta identidad, tengo la de ese anciano loco. Bueno, sólo diré una mentira a medias, después de todo no es todo falso...

—Es verdad, me olvidé decirle que ambas fuimos criadas en un orfanato, ella recibió el apellido de las personas que les crió y yo en el orfanato. Pero somos una familia, aunque no de sangre, lo somos.

—Dios mío, pobres criaturas.-Posó su mano en su boca.-Que vida tan dura habrán tenido, que hermoso ver que tenga un vínculo tan bonito y duradero.

—Sí, ella es muy preciada para mí.

Hernán intervino.

—Tienen un buen vínculo, lo puedo asegurar. Julia, es una buena hermana mayor.–Palmeó su hombro con una sonrisa.

—¿Conoces a su hermana?... Lo entiendo, ¡lo entiendo!

Julia trató de hablar, pero no pudo ni intervenir al ver congeniar en pensamientos tanto Hernán como Fátima, estando los dos afirmando con el rostro.

¿Lo entiende?
¡¿Qué entiende dueña?!

Unos pasos tímidos, alertaron de inmediato a todos, siendo vista Sara en primer plano.

—Tía, ¿pasó algo?

—¡Ah! Sara, ya llegaste.

—Buenas tardes a todos.

—¡Hola!–Agitaron su mano Hernán y Julia.

—Sara, nuestras ventas han subido bastante, ¡es una buena noticia!

Sara moldeó una sonrisa satisfecha por la alegría de su tía.

—Felicidades tía, ustedes han hecho un gran trabajo.–Asintió.

—¡Oh!, Sara gracias. Veo que nos tienes más confianza ahora, nosotros somos más confiable de lo que parecemos.–Señaló también a Hernán.

—¿Um? Yo soy 100% confiable.–Aclaró él.

—Engreído.–Susurró Julia.

Luego de unas horas y cuando el sol parecía ya ocultarse, la mirada de Sara parecía algo sorprendida al ver por quinta vez a un cliente en particular, era de estatura promedio, de a lo mucho veinte años. Tenía el cabello castaño y un rostro bastante atractivo. Ella nunca había visto un cliente tan recurrente y llamativo como él, aunque ella sólo se dedicaba a ayudar a alistar los pedidos. No pudo no notar tal presencia. Ella era bastante tímida, por supuesto nunca mencionó aquello a los demás.



Arumih-san

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En el texto hay: mpreg, bl, comedia

Editado: 22.01.2021

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