Alas de Cenizas

14. Libro de Enoc

Clara

            Llegamos al centro comercial con minutos de retraso, el tráfico estaba algo pesado de camino a este lugar, algo que a mí me incomodó por completo, pase esos minutos intentando evitar la mirada de Dimitri, como siempre era fría pero esta vez cada vez que me miraba una tristeza la nublaba de una manera que no podía explicar.

            Aparcamos en el estacionamiento sin decir una palabra y cuando Dimitri presionó el botón para abrir los seguros tome una larga respiración, algo dentro de mí no quería abandonar el coche, sin importar lo que me haya dicho no quería alejarme, además siento que no lo veré de nuevo.

_ ¿Vas a acompañarme? – digo en voz baja mirando mis manos.

_Neila me mataría – dice mirando a la ventana – Además, ya te he arruinado lo suficiente el día, no quiero arruinar tu tarde.

_ ¿Por qué no me dices todos los secretos que ocultas? Dimitri – lo miro y al encontrarme con su mirada llena de ternura me estremecí por completo, él es hermoso muy a su manera – No tienes que ocultarte siempre detrás de una máscara.

_Si fueras un...

            Mueve su cabeza callándose y se baja del coche sin mirarme rodeándolo para abrir mi puerta, agache mi cabeza tome las pocas cosas que tenía y me baje del coche cuando Dimitri abrió la puerta, no me moleste en levantar la mirada, no quiero verle la cara, lo único que quiero hacer era correr a mi cuarto y tirarme en mi cama a llorar, soy una idiota que me ilusione de alguien que no debo.

_Clara – dice Dimitri cuando ya estaba alejada del auto camino a las escaleras del interior del centro comercial, me detuve sin mirarlo y solo tensé mis hombros – Cuando llegues a tu apartamento investiga sobre lo que hablamos – me giro para mirarlo y tiene una mano apoyada en la puerta abierta, su mirada perdida y un aura de tristeza inundaba su ser – Si logras descubrir quién soy, podré decirte todo sobre mi.

_ ¿Por qué no antes?

_Tienes que procesar toda la información con calma – suspira y entra en el coche.

            Enciende el auto y sin verme de nuevo salió del estacionamiento, respiro profundo y entro al centro comercial, ¿Qué debía investigar exactamente? Hablamos de tantas cosas que no tenía nada claro en estos momentos.

***

            Cuando entro en el centro comercial encontré de nuevo a la realidad, familias felices caminando por un lado, parejas por el otro o simplemente personas solas y sin rumbo alrededor, yo era una de los últimos, sin duda alguna lo era.

            Tomo mi celular y marco el número de Neila mientras me adentro entre la multitud de personas.

_ ¿Dónde estás? – Dice Neila un poco desesperada en la otra línea – Pensé que ese imbécil te había hecho daño.

_Estoy dentro del SAMBIL – miro alrededor y suspiro – No te veo por ningún lado.

_Nos vemos en Arturo´s, tengo un hambre que me está matando.

_Bien.

            Cuelgo el teléfono sin decir nada más y seguí caminando, antes de subir las escaleras para la feria de comida una pequeña librería me llamó la atención.

            Era algo elegante y me recordaba al restaurante de hace unos minutos, respire profundo y camine hacia ella, algo en ese lugar me pareció extraño y debía averiguar porque.

            Al entrar me maraville de todos los tomos que contenía, era hermosa, todos parecían ser primeras ediciones, ninguno podría pagarlos ahora, camino por los pasillos sin tener conocimientos de que buscaba en realidad y paso mis manos por cada uno, sintiendo su textura, su estado de antigüedad…

            Me detuve en la estantería que se centraba en demonología, algo en ella me llamo la atención, demasiada diría yo; El Libro de Enoc fue algo que Dimitri había nombrado en el restaurante.

            Me acerco a la estantería con las manos temblorosas y lo que llamó mi atención fue un libro de tomo completamente negro con letras doradas grabadas con el nombre Onreifni frunzo el ceño y lo tomo, jamás había escuchado sobre un libro con ese nombre.



Laczuly0711

Editado: 22.11.2018

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