Alas de Cenizas

17. El Jefe

Clara

_Quiero el divorcio.

            Ya son dos años desde que comencé a trabajar y gane dinero de verdad en las editoriales de mi padre; Marcus ya no me da importancia y una noticia lo relajo cuando dijeron de los Gardimor ya no estaban en Venezuela, es mi momento para ser libre.

_No esperaste nada – sonríe y me mira entrelazando sus dedos frente a mí – ¿Por qué ahora?

_Me enteré que estas vendiendo las empresas de mi padre – digo seria – Voy a comprarlas y también voy a comprar mi libertad de este infierno.

            No me moleste en sentarme, su oficina en la empresa es muy oscura, además está usando esos trajes oscuros que lo hacen ver como un justiciero oscuro, ya no quiero estar a su lado y si puedo liberarme de sus ataduras podré llegar a ser feliz.

_Está bien – sonríe y extiende un papel sobre el escritorio – Hable con mi abogado esta mañana, este es el documento del divorcio, léelo y serás libre.

            Lo miro rápidamente y luego lo firmo sin esperar nada más, no voy a perder más tiempo esperando que venga mi abogado, los términos son razonables, después de todo no quiero ninguna de sus propiedades. Le entrego el papel y él me entrega una copia con una gran sonrisa que me hace sentir insegura.

_Las empresas de tu padre no me pertenecen desde hace seis meses – dice calmado recostándose en su silla – Ve si el nuevo dueño quiere algo con ellas.

_ ¿Cuál es su nombre? – digo entre dientes.

_Dinortak Grigori – sonríe – Pero según tengo entendido él se las vendió a alguien del extranjero.

_Espero que te pudras en el infierno – siseo mirándolo a los ojos y salgo de la oficina.

            Cierro la puerta de un portazo y me dirijo al ascensor sin decir otra palabra, la muy cínica de su secretaria entro con una gran sonrisa a su oficina, nunca faltará el consuelo de tu amante después de todo.

            Subo al ascensor y cruzo los brazos mientras pienso que hacer con las empresas de mi padre ¿Quién es el dueño ahora? Miro mi ropa y frunzo el ceño, me veo como una mujer adulta y no aparento la edad de veinte años, Marcus enserio acabo con mi persona de todas las formas.

            Las puertas se abren despacio y entra un hombre de traje negro hablando por su teléfono, respiro profundo y cierro los ojos ¿Qué voy a hacer ahora?

_Dile a Baal que actualmente estamos desconectados, el Grigori se retiró…

            Levanto la mirada sorprendida y me encuentro con el rostro de Lakur serio y frío mientras mira al frente, no lo veía desde que deje la universidad, ahora es todo un hombre y se ve mucho más hermoso, yo debo verme terrible en estos momentos.

_No me importa – dice molesto – Estas para obedecerme, perdí el rastro del Grigori desde que ese Querubín cayó en manos del demonio… No me importa… ¡Haz lo que te digo y déjame en paz!

            Miro al frente y respiro profundo mientras él termina su llamada, me siento algo culpable por escuchar su conversación; las puertas del ascensor se abren y mi teléfono comienza a sonar, lo tomo con una sonrisa y salgo despacio del edificio.

_ ¿Libre?

_Libre – sonrío y detengo un taxi para ir a mi trabajo – Adriana, ¿Puedes encontrarme después del trabajo? Necesito que tú y tus amigos investiguen quien compró la editorial de mi padre, el bastardo no la tiene a su nombre ya.

_Yo me haré cargo, suerte Clara.

            Cuelgo y me subo en el taxi sin decir nada más, para mi buena suerte Lakur lo tomó también y ahora me toca compartir el puesto trasero con él, miro por la ventanilla y suspiro mientras pienso a donde voy a mudarme. No pienso volver con Ana, no después que me haya vendido hace dos años.

_ ¿Eres Clara?

            Me giro y al encontrar el rostro de Lakur iluminado por la alegría asiento, no puedo evitarlo cuando le devuelvo la sonrisa y me giro por completo para hablar con él.

_ ¿Cómo has estado?

_Supongo que bien – digo con algo de tristeza – Pero mírate, eres todo un empresario.



Laczuly0711

Editado: 22.11.2018

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