Alas de Cenizas

36. Diclartrisse

Dimitri

            – Si querías pasar desapercibido ¿Por qué me buscaste en el infierno? ¿Por qué molestarse siquiera en salvarme?

            Estábamos en una antecámara siendo iluminados solamente por la luz de unas velas. Dafne estaba preparando algunas cosas para buscar el tercer libro de Enoc y el chico se encontraba sentado de forma despreocupada en el sillón de cuero de la habitación. Los únicos que no estaban cómodos éramos nosotros.

            También quería hacerles esas preguntas al tal Diclartrisse, su energía era algo que no había sentido antes; bueno. No antes de Estrik, pero ella era un Querubín de los más fuertes y menos nombrados por seguridad y por su unión con demonios. Además que en todo lo que a este chico respecta, es un completo misterio, ni con las habilidades desarrolladas de mi ángel podría averiguar lo que era en total.

– En primera – dice el chico mirando de Clara a mí con una sonrisa felina – Yo les debo mi vida. Y respondiendo a la pregunta de Dimitri, me llamo Diclartrisse Gardimor.

– El Gardimor que mató a tu madre, Clara.

            Seguimos el sonido de la voz de forma mecánica, Neila hablando a mi mente mientras analizaba todo: “Algo no anda bien con ese chico, intenté entrar a su mente y tiene unas barreras mentales tan fuertes como las tuyas”.

            Intentando no demostrar nuestras habilidades frente al enemigo volví a escanear la habitación con la mirada mientras que le decía a nuestra amiga: “Me comuniqué con un viejo amigo, pronto llegará para aclarar esta situación. ¿También sientes la presencia de un arcángel o soy solo yo?”

            Clara se encontraba pálida para el momento que posé mis ojos sobre ella; temí lo peor pensando que ese chico había tomado su mente, pero no parecía ser así, era más un estado de shock por sorpresa que otra cosa. Seguí su mirada de forma aburrida sin apartar mi atención mucho tiempo de Diclartrisse y Dafne, y mi sorpresa fue mayor al encontrarme con la presencia del arcángel Gabriel disfrazado de un anciano durmiente.

            “Hola, Dimitri. No te veía desde que eras una niño”. Saludó el hombre con media sonrisa luego de verificar la presencia de Clara y Neila en la habitación. Crucé una mirada con Drake y él solo me indicó con sus ojos que guardará la calma.

– ¿Abuelo? – pregunta Clara de forma incrédula escrutándolo con la mirada.

            “No puedo creer que te hayas ocultado como un familiar de ella”. Le reclamo al ángel en su mente cruzándome de brazos centrando mi atención de nuevo en el joven rubio sentado en el sofá. Dafne ya no estaba a la vista y me maldije interiormente por haberme distraído unos segundos.

– Ciertamente no soy tú abuelo, Clara – responde Gabriel con media sonrisa.

            Su tono de voz era sutil, pero guardaba muchas respuestas. Mucho más cuando no sentí su gloria por completo al entrar en este lugar sino hasta ahora cuando nos habló ¿Había adquirido la habilidad de Edwin?

            “Por supuesto que la habilidad nata de ese guardián no la poseo”. Interviene en mi mente. “Es bueno saber que ellos sobrevivieron a la guerra de ese entonces”.

– ¿Por qué mataste a mi madre? – le gruñe Clara a Diclartrisse apretando los puños.

            Ignoro por completo la conversación inofensiva de Clara con el chico, ya que Drake tenía los ojos en ella por cualquier problema, y centré mi atención en la conversación por  vía de mentes que mantenía con Gabriel.

– Porque se lo merecía luego de abandonarte – responde Diclartrisse despectivamente – Ya que mi padre no hizo justicia, era mi turno.

            “En ese entonces no hubo guerra. Yo vivía en la tierra para cuando ocurrió”.  Le digo a Gabriel para descartar la duda sobre la edad jugándole una mala pasada. Esta sobre entendido que él es tan viejo como lo es el mismísimo Samyaza.



Laczuly0711

Editado: 22.11.2018

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