Amalia

Capítulo 41

Después de eso no hay mucho que decir sobre la fiesta, la verdad es que fue bastante aburrida, no volví a ver ni a Mazikeen ni a Carson en el resto de la noche. Amón por su parte se podría decir que estuvo de bajón, y aunque yo intenté animarlo de todas las formas que se me ocurrieron, no lo conseguí.

Ahora mismo estoy en el comedor desayunando junto a Amón y todos los alphas, que al parecer fueron invitados a quedarse a dormir debido a que desde un principio se sabía que la fiesta terminaría tarde, y que el viaje era largo incluso para los que vivían más cerca. Tampoco vi a Mazikeen o a Carson durante el desayuno, lo cual me extrañó mucho.

Al acabar de comer, todos los alphas, incluido Amón, y también yo, aunque yo no sea alpha sino luna, nos retiramos del comedor y empezamos a prepararnos para irnos. Amón y yo fuimos a por las maletas, las cuales preparamos ayer, porque sí, Mazikeen había insistido en que nos llevaramos algo de ropa, el resto se queda aquí para cuando volvamos, ya que dice que como nosotros no vengamos, volverá a haber guerra entre demonios y licántropos, ¡menuda chantajista!

-Espérame aquí - le digo a Amón cuando llegamos a la entrada.

-¿Para? - pregunta confundido y frunciendo el ceño.

-Voy a ir a buscar a Mazikeen en su cuarto, no la he visto desde ayer cuando le dije que hablara con Carson.

-¿Quieres que te acompañe?

-No hace falta, si está ahí, la traigo para que se despida, y si no está, pues vuelvo en un minuto.

-Vale, pero no tardes - me dice con una sonrisa, me alegra que hoy esté de mejor humor.

-De acuerdo - digo y le doy un beso.

Voy hacia la habitación de Mazikeen con mi velocidad demoníaca; a parte de despedirme de ella, quiero saber qué pasó con Carson, espero que ambos hablaran y Mazikeen lo aceptara, pero si eso fue así, ¿por qué no me lo dijeron y no han estado en el desayuno?, es muy raro, y ni siquiera se me ocurre qué puede estar pasando.

Al estar frente la puerta de Mazikeen, me debato entre entrar sin más, o primero llamar. Al final decido llamar a la puerta, pero no oigo nada dentro, así que abro la puerta. Toda la habitación está sumergida en la oscuridad, pero como los demonios tenemos visión nocturna, puedo ver que hay un bulto en la cama, así que voy hacia las cortinas y las corro.

-Arriba - digo mientras corro las persianas - vamos Mazikeen, arriba, Amón y yo ya nos va...

Me quedo callada al ver que no solo Mazikeen está en la cama, sino que en la cama están Mazikeen y Carson, los dos, juntos y DESNUDOS. Inmediatamente me doy la vuelta y me tapo la cara con las manos, ¿qué hacen Mazikeen y Carson desnudos en la cama de Mazikeen?, ¡qué vergüenza!

-Hermana, ¿qué haces aquí? - no puedo saber que expresión tiene, pero casi seguro debe de estar con cara de sorpresa y vergüenza.

-Amón y yo ya nos vamos a ir, y no te había visto desde anoche, quería despedirme y preguntarte qué pasó con Carson, aunque ahora no me hace falta preguntarlo.

-¿Qué hora es? - pregunta un Carson que, por la voz, debe de estar medio dormido.

-Sobre las once - le digo.

-Dame un minuto y me visto - me dice Mazikeen.

-Vale, yo creo que esperaré fuera - digo y con una mano aún tapándome los ojos, a tientas busco la salida.

-Amalia, ¿por qué tardas tanto? - escucho a Amón preguntar, aunque no estoy segura si terminó la última palabra, me imagino por qué.

-Hola Amón - oigo decir a Carson, pero no puedo ver su reacción porque me niego a quitar la mano de mis ojos.

-Vale, ¿qué está pasando aquí? - pregunta confundido Amón.

-Mazikeen y Carson son mates, y bueno, digamos que los desperté.

-Amalia, puedes mirar, Mazikeen está en el vestuario y yo estoy tapado por la sábana - me dice Carson.

-No gracias, prefiero no arriesgarme - digo intentando localizar a Amón.

-Yo también prefiero que no mires - oigo decir a Amón medio gruñendo.

Al final tanteando el aire conseguí encontrar el brazo de Amón, ¿que cómo sé que es el brazo de Amón? Fácil, rápidamente me rodeó con él la cintura, no hay que ser un genio para saber que solo Amón haría eso, además de que Carson está en la cama y Mazikeen en el vestuario por lo que dijo Carson.

-Ya estoy lista - oigo decir a Mazikeen, pero lo dicho, yo no pienso quitar mi mano de mis ojos.

-Bueno, ya que Amalia parece que no va mirar, yo también voy al vestuario, tardo un minuto - dice Carson y al poco oigo una puerta, obvio no voy a mirar.

-Carson ya no está en la habitación, ya puedes mirar - me dice Mazikeen.

-Amón.

-Sí, ya puedes mirar - me dice y abro los ojos.

Tengo que frotarme los ojos para acostumbrarme a la luz del sol, bueno, a luz que permite las nubes, esto de estar en un lugar que siempre está nublado, tiene su parte buena y su parte mala. En fin, cuando consigo no ver borroso, puedo apreciar a una Mazikeen perfectamente arreglada, ¿por qué no me sorprende que no solo se haya vestido sino también peinado y todo? Supongo que porque la conozco.

-Ya estoy - dice Carson saliendo del vestuario, él sin embargo no se ha molestado en arreglarse el pelo y lo tiene completamente desordenado.

-Oh cariño - suspira Mazikeen y se pone a arreglarle el pelo, un momento.

-¿Cariño? - pregunto con cara de ¿qué demonios?, nunca mejor dicho.

-Sí - dice ruborizado Carson - se podría decir que somos cuñados - dice muy nervioso y se ríe.

-Me alegra oír eso - miro a Amón con cara rara.

-¿Por qué te alegras tú? - pregunto confundida.

-Porque así no tengo que preocuparme de que esté tanto tiempo contigo, estoy seguro que mi cuñada le mantendrá a raya - me dice con una sonrisa.

-Dalo por hecho - dice Mazikeen acabando de peinar a Carson.

-¿Tan rápido lo aceptas? - pregunto más sorprendida de lo que quería - quiero decir, Carson es licántropo, y tú la reina de los demonios, pensé que tendría que convencerte para que le dieras una oportunidad, aunque tenía claro que se la darías y en poco tiempo os casariais.



AAACantabra

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En el texto hay: licantropos, amor, demonios

Editado: 19.01.2021

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