Amor por contrato

Extra

 

WILLIAM

 

La decoración estaba lista, los globos de color rojo en forma de corazón adornaban la mayoría de los árboles que se encontraban en el jardín trasero de nuestra casa. 
 


La larga mesa cubierta de mantel blanco se encontraba justo en el centro del lugar, las sillas alrededor y las velas se encontraban ya encendidas. Agradecía la escasez de brisa porque de lo contrario mi intento de romanticismo con velas se hubiese ido por el retrete.

— ¡Papi! —La dulce voz de mi pequeña Jasmine se escucha desde el interior de la casa. Volteo para poder ver que desea, mi pequeña se encuentra parada del otro lado de la puerta de cristal, cuando se da cuenta que la estoy mirando, abre la puerta para correr hacia donde me encuentro.

La falda de su vestido color rojo se sacude con cada pequeño paso que da, su coleta se balancea de un lado a otro y no puedo dejar de pensar que se ve verdaderamente adorable.

Jas, a sus seis años era sin duda el vivo retrato de Anna. Igual de hermosa como su madre.

— ¿Qué pasa mi florecita? —Inquiero tomándola en brazos cuando ya se encuentra cerca de mí.

— ¿A qué hora vendrá mamá? —Cuestiona ladeando la cabeza.

—Pronto pequeña —Respondo dejando un sonoro beso sobre una de sus mejillas —La sorpresa para mami ya está lista, ahora solo tenemos que llamarle a tu tía Montse para que la traiga de regreso.

Jasmine asiente con una pequeña sonrisa en el rostro, cuando la dejo nuevamente en el suelo ella corre de regreso a la casa. Observo por donde se ha ido por algunos segundos más con una pequeña sonrisa en el rostro y luego saco mi celular para poder hablarle a Montse.

Ella me contesta casi de manera inmediata.

—Hola Will —Saluda.

—Hola ¿Ya están regresando? —Inquiero con ansias.

—Sí, vamos de regreso. Estamos a menos de cinco minutos —Responde.

La voz de Anna se escucha de fondo, suelto una pequeña risa cuando Montse responde que la estoy llamando porque Jasmine no quiere dormirse.

Montserrat siempre ha sido buena mintiendo.

—Anna dice que cuando llegue se hace cargo —Responde —Nos vemos.

Cuelgo la llamada después de despedirme, le lanzo una última mirada a mi trabajo para luego adentrarme a la casa.

—¡Jas! —Llamo a mi pequeña. Un grito en forma de respuesta informando que se encuentra en su cuarto me es devuelto.

Subo prácticamente corriendo las escaleras hasta la habitación de mis hijos.

Jasmine se encuentra parada al costado de la cuna de Marian, nuestra segunda hija y Santi, nuestro bebé de apenas tres meses, se encuentra profundamente dormido.

—Eres una grandiosa hermana ¿Lo sabías? —Inquiero llegando hasta su costado.

Jasmine me dedica una sonrisita, dos de sus dientes ya se han caído y se ve adorable sonriendo de esa forma.

El sonido del timbre nos alerta.

— ¡Ya llegó! —Grita Jasmine mientras da un brinco.

—Ve a abrir la puerta cielo, yo llevo a tus hermanos.

Jasmine asiente mientras yo me apresuro a tomar a Marian en brazos. Aún está adormilada, por lo que no me sorprende que esté demasiado callada.

Le lanzo una mirada a Santi, quien aún está dormido por lo que decido no despertarlo. Cuando acomodo a Marian en brazos, me apresuro a ir hacia el jardín.

Gracias al cielo Anna y Montse aún se encuentran en la sala, por lo que puedo cruzar hacia el jardín sin ser visto. Con una de mis manos sostengo a Marian y con la otra sostengo el ramo de flores que se encontraba sobre la mesa.

Me coloco justo delante de la mesa, esperando a que Anna aparezca y cuando lo hace, una enorme sonrisa se posa en mis labios.

—Feliz San Valentín nena —Pronuncio.

—Oh, Dios. Debí de haberlo imaginado —Dice mientras suelta una risa y niega. Lleva puesto un pantalón de mezclilla pegado, una blusa con estampado floral y su cabello se encuentra en una coleta alta.

Montse se encuentra detrás de ella, con una sonrisa de complicidad en el rostro.

—Y debí esperarlo de ti también —Dice Anna girándose hacia su mejor amiga. —Siempre eres cómplice en todas sus sorpresas.

Montse simplemente niega mientras se encoge de hombros.

—Bueno, ahora yo cumpliré con mi parte y me llevaré a mis sobrinos a la casa para que ustedes puedan disfrutar de su velada. —Informa con una sonrisa.

Me acerco hasta donde ella se encuentra, Anna toma en ramo de rosas entre sus manos mientras me sonríe.

—Ven aquí preciosa —Pronuncia Montse tomando a mi hija en brazos. Marián va feliz con ella, cuando se encuentra entre sus brazos, acomoda su cabeza sobre su hombro.

—Nos vemos —Ella toma la mano de Jasmine y sé encamina hacia el interior de la casa nuevamente.

Cuando nos quedamos solos, la sonrisa de Anna se hace más radiante.

—Todos los años haces algo para sorprenderme —Pronuncia —Eres increíble.

—Me lo han dicho —Respondo sonriente.

Anna niega sin quitar la sonrisa de su rostro, nos acercamos más a la mesa y la ayudo a sentarse, me coloco justo enfrente de ella.

Tomo la botella de vino que se encuentra dentro del pequeño cubo de metal al momento que ella saca una pequeña caja del bolso que trae.

— ¿Qué es eso? —Inquiero.

—Bueno, yo no organicé una cena romántica pero te compré algo —Responde con una pequeña sonrisa en el rostro. —Ten.

Me extiende la pequeña caja de color negro, la tomo siendo incapaz de ocultar mi emoción.

Cuando la destapo, un jadeo de sorpresa sale de mi boca.

Un reloj se encuentra en el interior, la firma "Vermonti" se lee en pequeño en el reloj.

—Debido a que perdiste el tuyo hace unos días, creí que sería buena idea regalarte uno de tu marca favorita —Pronuncia mientras toma la copa para darle un sorbo.

—Anna, es genial —Articulo con una sonrisa —Muchas gracias.

—No es nada —Responde ella.

La comida ya se encontraba en la mesa, como es costumbre entre nosotros, casi no hablamos mientras comemos.



Marizacntk

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En el texto hay: boda, contrato, amor

Editado: 28.08.2020

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