Aprendiz del Apostol

Capítulo 4: Las Clases Comienzan

Joe estaba durmiendo cuando de repente siente un sonido de una corneta de juguete a todo dar cerca de su oreja, —¿pero qué carajo? —se levanta quejándose por la molestia, al abrir los ojos, observa a Jairo todo uniformado y con una sonrisa burlona y diciéndole — llegarás tarde compañero —.

Mierda, hoy es el primer día a clases y se le olvidó quitar el vibrador a su móvil para escuchar el despertador, se levantó deprisa y corrió al baño compartido dentro de la habitación gritando en voz alta la pregunta que cualquiera con un maldito compañero de cuarto el cual pasó la tarde entera hablando con él, — ¡¿Por qué no me despertaste temprano?! — en la salida de la habitación escuchó a Jairo decirle — bro, ya eres independiente, piensa como tal — y salió entre risas.

Joe entre quejas y maldiciones, mientras se cepillaba y con algo de decidir entre bañarse o vestirse sin bañarse para salir a clases, en su mente solo pensaba en las diferentes maneras de su venganza contra Jairo al mismo tiempo de optar por cambiarse y bañarse después de clases. Sale despavorido de la habitación, faltan 15 minutos para que comiencen las clases, y presiona el botón con la señal hacia abajo del ascensor con desespero, su habitación se encuentra en un séptimo piso, que barbaridad, olvida el pensar bajar por las escaleras, no hay forma de bajar más rápido corriendo que bajar por el ascensor, mejor esperar esas horas muertas.

El ascensor abre y pues entra dándole gracias a Dios, mientras baja por el ascensor pues nota que quedan 10 minutos ahora, lo bueno es que ayer mientras hablaba con Jairo después de la reunión de apertura, pudo aprenderse el camino a su aula, para la primera materia, era orientación, Jairo le contó que en esa materia le enseñaría la historia de la academia y todos sus secretos, aparte de aprender sobre los apóstoles y sus trabajos en la sociedad, los apóstoles desde los tiempos de Jesús hasta ahora siempre han traspasado su legado, los apóstoles tienen actualmente una asociación a nivel nacional dividido en varias provincias, en cada país existen y usan un nombre clave como religión, el cual Joe sabe explicó Jairo, existen varios rangos: discípulos, son los que estudian en la academia para convertirse en Apóstol, Apóstol, son los que se convierten en guerreros del credo Cristiano, Apóstol Cazador, se encargan de buscar información, rastrean y utilizan métodos de espionaje para cumplir sus objetivos, Apóstol Guardián, se encargan de cuidar a los discípulos en la academia, también vigilan y trabajan para que se cumpla las reglas de la academia, vigilan las academias que existen por todos lados, son como la seguridad de la escuela. Apóstol de Justicia, se encargan de completar misiones, exorcizan demonios, combaten contra otro grupo de personas que se denominan Templarios (que estupidez pensó Joe), como todos los demás pues saben autodefensa, solo utilizan sus habilidades cuando se requiere, ya que como su nombre indica, son personas que practican la justicia.

Su mente estaba en medio de esa ridícula ropa cuando se abre las puertas del ascensor, salió corriendo como alma que se lo lleva el diablo, Joe no era muy atlético, pero cuando las circunstancias lo ameritan, pues trata de gastar hasta su última energía en lograr de no meterse en problemas. Entre sudor y cansancio, llegó al edificio donde debe tomar clases, lo bueno es que su aula está en el primer nivel, otra vez gracias a Dios. 3 minutos para comenzar las clases, volvió a correr, pero de manera más cansada y menos eficiente que antes y llegó al aula que estaba en el pasillo izquierdo de la primer planta, abrió la puerta, el profesor aún no había llegado, genial, al fin un respiro, se detuvo a ver el aula, todos estaban en su asiento, algunos hablando entre ellos, otros solo mirando su móvil, algunas personas lo miraban, él sabe que se veía ridículo pero en fin, para lo que le importa, observó a Jairo en una esquina mirándolo con su sonrisa maliciosa, le señalaba un asiento, al fin algo bueno pues, fue en dirección a Jairo y se sentó en el asiento que le guardó Jairo.

—Lo bueno es que pudiste ejercitarte antes de venir a clases ¿no crees? — escuchó a Jairo decirle entre risas acercándose un poco, a Joe solo le quedaba reírse también, en realidad era su culpa también por ser descuidado, aprendió su lección, pero de que su venganza iba pues que lo tenga asegurado de que eso va. El profesor entra al aula y todos se levantan, el profesor da señal de que todos se sienten y así ocurre,

—Saludos estudiantes, mi nombre es Tomás Sánchez como han podido ver en las hojas que se les entregaron cuando se unieron a esta academia, seré su profesor de Orientación en estos 6 meses, en esta materia les explicaré a todos ustedes todo lo relacionado a la academia, nuestros valores y nuestro compromiso para la sociedad, tanto en el nivel educativo como también para los que la habilidad y capacidad para volverse nuestros Apóstoles más eficientes. — mientras el profesor hablaba, Joe comenzó a observar con algo de disimulo a todos los estudiantes del aula, si están tomando orientación con él, es porque todos son nuevos también, lo confirmó al ver a alguien conocido, Celina estaba en la esquina derecha del aula, Joe se encontraba en la parte de atrás de lado izquierdo del aula, parece que esta clase no será tan aburrida después de todo.

El profesor siguió hablando — ahora es momento de que todos podamos conocernos, por orden de asiento desde el lado izquierdo y termina por el primer asiento del lado derecho — y así sucedió, cada uno comenzó a decir sus nombres y sus gustos como disgustos, hasta que le tocó a Joe, él se limitó a decir su nombre y confesar que le gusta la lectura como la fotografía, así siguió en transcurso del tiempo, cada uno mencionando sus nombres y sus cosas banales, de entre todos ellos, Joe encontró algunos compañeros interesantes:



Yoba

Editado: 16.10.2020

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