Aqua Ignis |werner & Mia|

Capítulo 4

Werner:

 

Como cada día el papeleo y problemas no pueden faltar.

Los conflictos entre las ninfas y las brujas son lo más común, es increíble que cada maldita poción que utilizan tenga como ingrediente fundamental sangre de ninfa, esto me ha estado atormentando por años, todos esperan que yo resuelva sus problemas, pero Marlene al ser una líder tan antigua no está para nada dispuesta en reinventar e innovar sus pociones, es muy pegada a las tradiciones y costumbres más antiguas.

Toques en mi puerta interrumpen por completo mi concentración, saben cuánto detesto que me interrumpan cuando estoy trabajando. Siguen insistiendo.

— ¡Señor!

Resoplando y con paso fuerte me encamino hasta la puerta para abrirla.

— Qué —contesto duro y casi exclamando de manera exigente.
Mi guardia está agitado.

— Son ellos de nuevo, están a punto de llegar.

¡Mierda!

Rápidamente me quité la chaqueta.

— Llévense a Nicole al refugio con las demás mujeres y niños —sujeto el puente de mi nariz tratando de calmarme— no dejen que mi hermana salga de ahí.

La conozco, querrá ayudar.

Rápidamente me encamino.

— ¿Werner?

Ni si quiera la miré, simplemente hable mientras seguía.

— ¡No salgas del refugio!+

Me pongo a correr, debo detener esto antes de que llegue más lejos, ningún miembro del consejo sabe sobre ésta situación y no tienen que hacerlo ahora, creerían que no soy lo suficientemente capaz, esto y los hermanos Aqua Ignis... es demasiado.

— Black —Gruñí. Tiene que ser una maldita broma.

Sentí perfectamente a mi cuerpo tensarse antes de voltear bruscamente.

— ¿Qué mierda haces aquí?

Justo después se escucharon disparos, llegaron.

— ¿Qué es todo eso Black, que está pasando?

Luego deberé encargarme de que no hable demás.

— No tengo tiempo para ti ahora —gruño con cada palabra.

Con él a mis espaldas sigo mi camino hacia fuera.

Jala de mi hombro antes de hablar para que lo mire.

— Hay humanos aquí.

Supongo que éste día no puede ir a peor. Acabamos de violar la ley más importante en el mundo mágico. Los humanos no deben saber que existimos.

Quisiera ver sus caras cuando se encuentren con una de esas cosas —Áscar, mi demonio es el único divertido aquí.

— Son tu problema cazador.

Volteé hacia un costado, un gran ventanal con vista al jardín, fruncí las cejas, ahí estaba ese horrible animal, la mascota del cazador estaba quemando con su cola mis plantas.

— Y saca a ese grifo de aquí. —Casi salió como un ladrido.

Abrí las puertas y de un salto dejé a Izan salir de mi.

Están por todas partes, son como demonios extraños con forma de perro que nos estuvieron atacando hace ya un tiempo, no sabemos que son ni que buscan, pero nadie más debe enterarse de esto, lo solucionaré, solo debo averiguar de dónde vienen.

Tomé a uno por la pata y lo arrojé contra un árbol, se hizo completamente ceniza.

La primera vez que pasó eso me quedé tildado por unos valiosos cinco segundos que casi me cuestan la vida.

 

Señor, ya están todos seguros —habló por el link.

— Protégelos —corté

.

Dos más se lanzaron sobre mí, a mi lado mi manada luchaba con el mismo objetivo que yo en cada batalla, sobrevivir.

Algunos de esos seres ya estaban prendidos en llamas incendiando consigo barias casas de la aldea, es difícil para mis lobos contenerlos cuando se incendian.

 

— Alfa, están yendo hacia la aldea —volteé y tenía razón, todos los perros que intentaban entrar al refugio ahora corrían hacia el pueblo que pronto ardería en llamas, cambiaron de blanco.

 

Un perro mordió mi cuello, me logré zafar un poco y rápidamente mordí su lomo arrastrándolo para que me soltara hasta que él también ardió, se lanzó hacia mí, pero no contaba con que las llamas son parte de mí también, mis lobos lo rodearon llamando su atención, ante su distracción tomé su cuello y arranque su cabeza, pero también se convirtió en ceniza.

 

— No dejen que las casas se quemen —ordené.

 

Corrí en mis cuatro patas más cerca del pueblo para defenderlo, Iker ya estaba allí junto a su amo, formaban con sus cuerpos una muralla para proteger a dos personas que no podía ver con ésta distancia, apuesto a que son los humanos.

Por alguna extraña razón los perros solamente dirigieron su atención hacia Matt y su grifo, poco después me di cuenta que no era a ellos a quienes buscaban.

Ambos no me dejaban ver a aquellos humanos que podrían ser una buena forma de deshacerme de los perros, solo había que sacarlos de aquí para que los siguieran.

Corrí un poco más buscando verlos, mis lobos me facilitaban el paso, Iker hacia un muy buen trabajo, pues para él el fuego tampoco es un problema, supongo que es lo único bueno que tiene esa cosa.

Hasta que la sentí.

 

Ig personal: _dominiquerivera_

 



Solange

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En el texto hay: hombreslobo, amor, aquaignis

Editado: 14.01.2021

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