Auro

CAPÍTULO II

Enseguida sentí como mis manos comenzaban a temblar y a ponerse sudorosas, nunca había estado tan cerca de Matthew, para mí él era aterrador, aunque jodidamente guapo. En el instituto es como una leyenda viviente, amado por muchos y odidado por más. Las bocas en el instituto dicen que es el líder de una de las mafias más grandes de la ciudad, y sinceramente yo no lo dudaba. Aún así, no quería averiguarlo.


 

—¿Estás dos chicas vienen con usted? —preguntó uno de los hombres.


 

Los ojos grises de Matthew se posaron en nosotras y pude sentir como recorrieron nuestro cuerpo como escaner. Su expresión era confusa pero después la cambió a una un poco más amigable.


 

—Déjalas pasar, te he dicho que no te pongas tan pesado con la gente que viene —respondió él esbozando una pequeña sonrisa.


 

Mónica y yo soltamos un gran suspiro de alivio al ver que no nos echarían de la mansión. ¿Matthew había sido amable con nosotras o sólo lo hacía por tener más gente en su fiesta?


 

—¿Qué esperas? —preguntó Mónica en un susurro— Ve por él, ya casi es tuyo, vi la manera en la que te miró.


 

—¿Ligarme a Matthew? Ni loca, me da mucho miedo.


 

—¿Qué mejor venganza quieres? ¡Es Matthew! Es todo un ícono, podría ser fácilmente el chico más deseado de toda la universidad. No sólo le darías su merecido a Nick sino que ¡Serías la chica más suertuda del instituto!


 

Bufé ante su comentario y notamos como Matthew se perdía lentamente entre toda la multitud de gente. Era increíble la cantidad de personas que asistían a una fiesta organizada por chicos populares. Mónica me dio un pequeño golpe en la cabeza como regaño por no aprovechar la oportunidad.


 

—Matthew no es el chico más deseado de la universidad —dije en voz baja, casi para mí misma pero aún así, Mónica logró escucharme.


 

—¿Ah no? ¿Entonces quién lo es? —preguntó Mónica en un tono de burla.


 

Dudé un par de segundos sobre si decirlo o no.


 

—Auro —solté de golpe— Auro lo es.


 

Mónica se quedó boquiabierta al escuchar mi respuesta y al parecer no sabía que decir.


 

—Mujer, estás loca —logró decir apenas sin acabar de asimilar lo que le había dicho—. Olvídalo, si piensas que vas a conquistar a Auro, olvídalo.


 

—¿Por qué? ¿No me crees capaz? ¿O es que yo no soy bonita para que Auro se fije en mí?


 

Mónica comenzó a alterarse al igual que yo, y el ambiente no era de mucha ayuda ya que debido a que la música estaba demasiado alta, literalmente teníamos que gritarnos en la cara, creando aún más tensión.


 

—Nunca dije que no fueras bonita para él, es sólo que —intentó defenderse— ¿Sabes de quién estás hablando? Es Auro, ese hombre no tiene corazón, él SÍ es aterrador.


 

Lo que Mónica decía podría ser cierto o podría no serlo. Auro al igual que Matthew, tenía una fama terrible. La gente se expresaba mal de Auro, pero yo no sabía porque. Lo había visto tan sólo dos veces en mi vida: la primera, cuando entré por error a su clase de filosofía pensando que era la mía. Sus ojos fueron los primeros en verme, y fue el único que no se burló de mi error. La segunda, mientras pedaleaba mi bicicleta por el estacionamiento del instituto, estaba distraída y accidentalmente lo arrollé. Cayó al suelo y yo intenté ayudarlo, sin embargo no obtuve ninguna respuesta de él. Se levantó como si nada y se fue. Después de eso, no volví a verlo, pero esa era otra de las razones por las que acepté venir a la fiesta. La ilusión de toparme con Auro de nuevo.


 

Una voz masculina a mis espaldas me sacó de mis pensamientos.


 

—Bien, intentaron colarse a mi fiesta con mentiras y aún así las dejé entrar, ¿al menos puedo saber sus nombres?


 

Mónica y yo nos dimos media vuelta para ver a Matthew detrás de nosotras. Oh no.



Gabe Merin

#501 en Thriller
#259 en Misterio
#200 en Suspenso

En el texto hay: misterio, mafia, badboy

Editado: 18.12.2020

Añadir a la biblioteca


Reportar