Bajo la mascara

Cap. 3 - Nuevos indicios

Al llegar el día viernes, como el profesor Alexander dijo, estuvo en el restaurante de Jo-Son-Shaw y al entrar el detective lo vio en una de las últimas mesas a la derecha junto a la pared. 

_ Ya ordene para ti también,  espero que no te moleste. Y obvio, yo pago esta vez _ dijo el profesor a su amigo al verlo correr la silla para sentarse.

_No puedo permitirte que pagues, lo correcto es que yo pague, es lo mínimo por todo lo que me has ayudado en estos caso.

_ Creo que no he sido de mucha ayuda, tu asesino sigue suelto y parece no querer detenerse, David.

_ Claus está seguro de que la clave de estos casos está en los mensajes que deja, él dice que no es “el matar” si no el “por qué matar” lo que motiva a este tipo _ contó el detective David. 

_ Creo que tu compañero Claus está en lo cierto, pero aún no pueden terminar de armar el rompecabezas que el asesino les propone con estas frases _ comentó el profesor sin darse cuenta de que estaba develando más de lo que debería a la persona equivocada.

Y ese comentario del profesor puso al detective en alerta, era la primera vez que pensaba en un rompecabezas con  los mensajes del asesino, pero decidió fingir que estaba todo bien. 

_ ¿Qué crees que pretende con esos mensajes? yo solo me confundo más cada vez que los leo… _ preguntó David.

El profesor pensó en darle una pequeña ayuda a su amigo afligido con estos casos, una pequeña ayuda que no le diera más que solo un empujón para entender el  significado de sus mensajes, pues él esperaba que la policía fuera más inteligentes a la hora de interpretarlos y relacionarlos. 

_ Tal vez la clave para entenderlos está en las víctimas o ¿crees que solo son mensajes al azar?

Este comentario nuevamente puso al detective en alerta. David comenzó a pensar que tal vez su amigo tenía información importante del tema que aún no compartía con él, pero, por supuesto nunca se le pasó por la cabeza que fuera justamente él, su amigo y el respetado profesor, un asesino en serie.

_ ¿En las víctimas? si hablamos de un asesino calculador y meticuloso la idea de que seleccione a sus víctimas por estas propuestas de autores filosóficos es razonable, pero daría más indicios de que está... digamos loco… _ comentó David para probar a su amigo sin que él se diera cuenta.  

Y tal y como esperaba el detective, en el rostro de su amigo se formó una expresión de disgusto ante lo que acababa de escuchar. Para Alexander la idea de los crímenes estaba en la necesidad de mandar un mensaje a las personas y consideraba que esa era una idea cuerda e ingeniosa a sus ojos.  

_ ¿Qué sucede, Alexander?¿algo de lo que dije te resultó incómodo?_ preguntó el detective tratando de hacerle creer que el comentario no había sido intencional _,¡discúlpame amigo! No quise decirlo, pero es evidente que una persona así no está del todo cuerda.

_No, no. Solo me molesto que aún no traigan nuestra comida, David _ trato de fingir el profesor para no levantar sospecha en el detective David. 

Él quería jugar un rato más con la policía, pero no soporto ser comparado con un demente loco, a pesar de saber que sus actos decían lo contrario.

_Claro, llevamos un rato aquí conversando y nada _ respondió David mirando hacia la cocina buscando indicios de su comida.

Unos minutos después la camarera llegó con su comida, pero además de sus platos de Chow mein, ella dejó un pequeño paquete envuelto en papel madera y atado con cordel blanco para el profesor Alexander. David no pudo evitar notarlo y con solo una expresión puso a su amigo en alerta; Alexander rápidamente pensó una excusa falsa para explicarle al detective. 

_El cocinero es el padre de un antiguo y muy querido estudiante, siempre me envía postres para llevarme cuando vengo a cenar. 

_ Siempre fuiste una persona con mucha suerte, además de una gran facilidad para hacer amigos, Alexander _ alabó el detective a su amigo mientras trataba de disimular su expresión de duda ante el contenido del paquete. 

_ ¡Sí! Natasha siempre decía que era una bendición y yo le decía que era una molesta maldición  _ recordó sin quererlo, Alexander, a su difunta esposa.

_ Ella era una mujer muy lista... 

Pero el consuelo del detective no disminuye en nada la evidente tristeza que se reflejaba nuevamente en el rostro del profesor; la pérdida de su esposa había sido muy dura para él, pero todos los que lo rodeaban sintieron consuelo al verlo intentar retomar su antigua rutina.  

_ Tuviste una buena elección para la cena _ comentó David tratando de desviar la conversación al ver que su intento de consuelo no funcionó. 

Pero la curiosidad de David respecto al paquete persiste, él sabía que no era un simple postre.  

La cena terminó rápidamente y el detective David se retiró del lugar con gran cantidad de sospechas sobre su viejo amigo el profesor y con la lista prometida por este mismo. Pero por otro lado el profesor, se retiró pensando que había engañado nuevamente a su amigo, el detective, y satisfecho por haber recibido su esperado  paquete, el cual era la pieza fundamental para su truco final.

 



S. Resileco.

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En el texto hay: investigacion policial, misterio

Editado: 18.12.2020

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