Bésame

Capítulo 22

Apresuro mis pasos aún más cuando la escucho más cerca. La escucho llamarme pero simplemente la ignoro, ahora solo tengo un objetivo y cuando llegue a el quizás lo golpee.

Siento la furia recorrer mis venas, las ganas de golpearlo por ser un completo idiota son muy grandes.

—¡Oliv, detente!.

Hago caso omiso a sus palabras, sigo con mí búsqueda de encontrarlo para luego, quizás, gritarle un par de obscenidades.

Mis manos están en puños, mis pasos son rápidos y decididos.

Entonces lo veo, está apoyado contra la pared, a su lado izquierdo hay un chico castaño que por alguna razón me es familiar y a su derecha hay una rubia. Adam parece perdido en sus pensamientos mientras que su amigo le habla animadamente. La chica parece notar que su mente está en otro lugar y le da un leve codazo que logra llamar su atención. Intercambia un par de palabras con él, Adam ríe  y luego revuelve el cabello de la chica de forma amistosa.

Mí enojo crece en picada y ahora solo quiero matarlo a golpes, ¿Qué clase de idiota es?.

—¿Qué sucede?.

—¡Ayúdame porque lo va a matar!.

—¿Qué hago?.

—¡Detenerla!.

Siento unos brazos  rodearme la cintura, me toma de sorpresa por lo que suelto un grito de asombro y a la vez frustración. Trato de liberarme del agarre pero es inútil, mientras trato de salir de mí pequeña cárcel, me arrastran hacía atrás alejándome de mí objetivo.

En menos de dos segundos estoy dentro se un salón vacío, veo a Sophie obstruir la puerta con su diminuto cuerpo y el responsable de que esté aquí me sigue sujetando.

—¡Déjame! —Grito, y enseguida soy libre.

Antes de que de un paso para quitar a Sophie y salir de aquí, Steve se interpone en mí camino, me sujeta por los hombros y me obliga a retroceder hasta quedar sentada sobre una mesa.

Estoy tan enojada que si me sigue reteniendo soy capaz de arrancar cada uno de sus estúpidos cabellos solo para que me deje libre.

—Cálmate, la violencia no es buena —Sentencia.

Claro que es buena, buena para sacar las frustraciones y enojos. No digo nada, solo lo observo como si pudiera hacer que su cabeza explote.

—¿Me puedes decir por qué estás así? —Pregunta con cautela.

El solo recordar el motivo de mí enojo hace que mí odio crezca más, al igual que mis ganas de matar a cualquier persona que se atreviese en mí camino.

Pongo mis manos en su pecho y lo empujo con todas mis fuerzas haciendo que retroceda, me levanto de la mesa y comienzo a dar vueltas como un león enjaulado.

—¡Me pidió que lo besara y cuando lo hago sale huyendo, pero eso no es todo, sino que también me ignora por dos putos días!—Me detengo y levanto dos dedos para aclarar mí punto—. ¿Quién demonios te pide qué lo beses y cuando lo haces sale huyendo?—Lanzo un pequeño grito cargado de frustración—. Y no solo eso, ¡también lo veo de cariñoso con esa maldita rubia piernas de pollo, trasero de perro y pechos de limón! —Tiro levemente de mis cabellos.

Saco un poco de lo que tengo retenido. Me siento frustrada y con ganas de asesinar medio mundo, pero sobretodo a él. A él quien prometió ayudarme, estar junto a mí y ahora simplemente se ha alejado para irse con alguien que es menos complicada.

Sí, estoy completamente molesta y no solo por el hecho de que me gusta, sino también porque me ha dejado sola en este momento cuando dijo que me ayudaría a recordar mí vida, pero no, el decidió irse con al estúpida chica piernas de pollo.

¡Ash!, odio sentirme así.

—¿Hueles eso? —Pregunta Steve algo preocupado. Olfatea y luego frunce su boca.

—¿Qué cosa? —Lo miro un poco desconcertada, poso mí mirada en Sophie y está solo se encoge de hombros.

—Huele a... celos—Una sonrisa burlona tira de sus labios—. Livia está celosa —Mueve sus cejas de arriba abajo.

Giro los ojos ante su comentario. No puedo estar celosa, no. No puedo o ¿Sí?. ¡Claro que lo estoy maldita sea!. Lo estoy porque apenas hace dos días yo lo besé y ahora está con otra, tal vez no sean celos, quizás es solo enojo porque es un completo idiota malparido.

No niego lo que ha dicho Steve pero tampoco lo acepto, solo me quedo en silencio observándolo con evidente odio.

La campana suena y se qué debo ir a clases, apenas doy un paso hacía delante, Steve ya está obstruyendo mí camino.

—¡Quítate!.

—Solo si me prometes que no lo vas a golpear.

Cruzo mis brazos debajo de mí pecho, no puedo prometer algo que no voy a cumplir. Se muy bien que en el momento en el cual tenga la oportunidad de golpearlo y gritarle lo idiota que es, lo haré. No pienso guardar nada para mí.

—El solo verlo me dan ganas de arrancarle la cabeza —gruño, y el ríe ante mí actitud.

—Entonces tengo la solución.

Observo cada uno de sus pasos, se para detrás de mí, coloca su mano sobre mis ojos obstruyendo mí visión y envuelve su otro brazo en mí cintura.

—Así no podrás ver su rostro y no lo vas a golpear ni a él ni a la rubia piernas de pollo.

Rio ante sus últimas palabras. Escucho la puerta abrirse y entonces soy empujada levemente por Steve. Debido a mí falta de visión, caminamos dando trompicones y riendo debido a mí torpeza.

💋💋💋💋
 


 

Tiro el bate al suelo y enseguida la risa del profesor se detiene. Me mira como si me quisiera acuchillar, hago lo mismo y le dedico la peor de mis miradas, aquellas que  te transmiten que desean ver arder el mundo.
 


 

—En este preciso momento quiero que lo levantes y te disculpes, Harper —Sentencia y yo rio en respuesta.
 


 

Camino hasta quedar parada frente a él, alzó la cabeza para desafiarlo. En este momento solo quiero golpear al idiota del profesor que lo único que hace es burlarse de mí.
 


 

—No me da la puta gana —remarco cada palabra.
 


 

Una sonrisa cargada de odio comienza a crecer en sus labios. Cruza sus brazos para desafiarme.
 



Nefelibata

Editado: 27.09.2020

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