Bienvenidos a ver, lo que muchos no ven

4. Aqui, no existen los espiritus

Rosalía aun no quiere venir a la casa, insiste en que ella vio un espíritu, no hay quien le haga cambiar de parecer, tendré que comprenderla y no tratarla como si fuera una tonta, pero da un poco de ira, ella es muy miedosa tratándose  de esas cosas, aunque yo también lo soy, pero nunca tanto como ella 
-Rosalía deja ya el drama, ven a mi casa- la invite 
-¡no!, jamás regreso a allá 
- no hay ningún espíritu, entiende por favor 
Pero ella continua terca, no cree en mis palabras, como Rosalía no acepta mis invitaciones, yo tampoco iré a sus pijamas party, aunque tenga muchas ansias tendré que calmarlas, hable con Edwin sobre el tema 
-no actúes como ella, Rosalía tienes motivos para no venir 
-puede ser, pero debería convencerse que todo está bien 
-deja que pase un tiempo, veras como todo cambiara 
me aconsejo que no actuara como mi amiga, ya que Rosalía tiene motivos y yo ninguno, en eso tenía razón. 
Anoche tuve un sueño algo extraño, soñé con una fotografía, toda de color sepia, en aquella representación se observaban tres personas, un hombre, una mujer y un niño pequeño de unos tres años de edad, la imagen continuaba pero justo en aquel momento desperté, por lo que no logre distinguir a las demás personas, pero de lo que estoy segura es que era una fotografía muy antigua 


-¿has soñado últimamente?-le pregunte nuevamente 
-no, aun no 
-mañana viene el hermano de Rosalía- le hice saber 
-amms, a mí no me agrada aquel amigo tuyo 
Le guste o no mañana Kevin vendrá a casa, para hacer juntos una maqueta, espero que Edwin tome la decisión de contarle todo a mi amigo, para que él también pueda ayudarle, si Edwin no lo hace, le diré a Kevin que conocí a un chico, el cual conoció a una persona que no sabe lo que le ocurrió, quizás él pueda encontrar alguna solución 
-dime tu nombre completo y tu Rut, por favor- le pedí a Edwin 
-¿eso resulta?, ¿de verdad?- parecía no creerme 
-claro que sí, te lo aseguro- con aquellos datos podría ir a la policía y pronto sabremos qué fue lo que ocurrió, si tuvo algún accidente o algo por el estilo 
-mi nombre es Edwin Lünerburg Batalille 
Tome los datos, así cuando llegara Kevin, podríamos ir a la policía de investigaciones. 

Edwin aún no se levantaba, ordene un poco la casa ya que pronto llegaría mi amigo, pero al parecer se había retrasado, me coloque a ver una película, dentro de algunas horas llego mi amigo, claro que algo tarde de la hora que habíamos acordado 
-finalmente llegas, niño- le dije al verlo 
- Rosalía, me ha pedido que la llevara a casa de su novio 
-¿Cuál novio?- mi amiga no me había informado de nada 
-creo que se llama Logan  
Más tarde quizás me comunique con ella, por el momento importa decirle lo que debía a Kevin, antes de que se me fuera a olvidar 
-¿me acompañas a la PDI? 
-sí, con gusto, pero ¿a qué vas?- quiso saber  
-algo que me pidió mi mamá- Edwin desde la escalera me hizo señas para que no le contara el verdadero motivo 
Al llegar a la central de policías de investigaciones, nos atendió una secretaria muy amable, nos saludó cordialmente y nos consultó cual era el motivo, no sabía por cómo comenzar  
-tómese su tiempo- dijo la secretaria 
Le pedí a Kevin que se adelantara en las compras, ya que necesitábamos materiales para construir una nueva maqueta, cuando él se marchó le conté así: 
Hace unas semanas atrás, a mi casa, la casa de mis padres, llego un chico muy desorientado y su vestimenta era un poco diferente a como es la actualidad, al igual que el corte de su cabello, aquel chico dice tener veintiún años, que no recuerda como llego hasta mi casa, está convencido que algo le hicieron, además en su frente tiene una cicatriz, como si se le hubiera incrustado algún objeto hay. 
-¿Cuál es el nombre del muchacho? 
-Edwin Lünerburg- le respondí 
-¿tiene alguna identificación de él? 
-  no, pero tengo su Rut- 
-con eso es suficiente 
La secretaria ingreso los datos al computador, su ceño se frunció, y nuevamente me pidió la información, al parecer había un error 
-hay un error en su información- dijo muy extrañada 
-¿Cuál es el error?- me preocupe 
- aquel Rut pertenece a un hombre de cuarenta años en la actualidad, y que…- Kevin nos interrumpió 
-no encuentro mi vehículo, creo que me lo han robado 
-¿Cómo es posible?- la secretaria e exalto- le pediré a unos oficiales que le acompañen 
-gracias, estoy seguro que he sufrido de robo. Contundió Kevin 
Un policía lo acompaño hasta el estacionamiento, le seguí, esto me preocupo bastante, olvide por completo lo que necesitaba saber sobre Edwin, mi amigo muy estérico caminaba de un lado hacia otro, haciendo miles de señas, en menos de un minuto 
-¡Kevin!- lance un grito para que me tomara en cuenta 
-¿Qué sucede?, ¿porque me gritas? 
-cálmate y escúchame, recuerdo que dejaste el vehículo en otro supermercado 
Kevin dio un gran suspiro de alivio, el policía le acompaño nuevamente hacia el otro lugar, en aquel supermercado se encontraba efectivamente el vehículo, mi amigo comenzó a reír como un loco, pidió disculpas al policía  
-que no se vuelva a repetir, no estamos para juegos- se marchó molesto  
-menos mal que he equivocado- me dijo Kevin 
-¿en que estabas pensando?- le sonreí 
-no lo sé, ya sabes como soy de despistado, ¿Cómo te ha ido con tu investigación? 
-vendré otro día, al parecer había un error, acompáñame a la librería, por favor   
Una vez que acabamos con las compras, Kevin me llevo de regreso a casa, prometiendo que para el próximo día vendría a terminar la maqueta, entre a la habitación y recordé lo que me había dicho la secretaria, algo me oculta Edwin, la información que me había dado estaba errónea 
-¿Por qué me diste una información falsa?- estaba molesta 
-no es falsa, lo que dije en verdad es realidad- me aseguro 
-me dijeron que tal Rut pertenece a un hombre de cuarenta años 
- estas equivocada, eso no puede ser  
Tal conversación no nos llevaría a nada, por lo que no seguí con el tema, quería evitarme una discusión sin sentido, llama por celular a Rosalía, para comunicarle que necesitaba hablar con ella personalmente 
-no puedo, estoy de vacaciones con mi novio 
-¿Cuándo regresas?, en verdad te necesito 
-ten calma, déjame disfrutar con él- colgó  
definitivamente tendré que contarle todo a Kevin, ya que alguien necesita saber qué es lo está ocurriendo en mi vida y con aquel chico extraño, ya que quizás pueda ser un psicópata profesional, y yo creyéndole ingenuamente sus mentiras, si llegara a ser cierto, ni imagina lo que le espera al pobre idiota.  

 



Nicole Ferzan

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En el texto hay: amor, paranormal, investigacion

Editado: 10.07.2019

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