Caricias Pérdidas

Capítulo V

Salimos los tres al mismo tiempo del departamento, en el pasillo esta mi cuñada con Dylan, saludamos y tomo la mano de mi sobrino y de Mateo y subimos al elevador, al llegar al sótano Alec se sube a su camioneta y se va, no hay un beso para Mateo nada, sé que esto es duro para él, pero esta situación me molesta demasiado, subo a los niños al auto y recuerdo que Dylan debe usar una sillita para bebes, Carla debe conservar la de Dylan, hago nota mental de preguntarle, acomodo a los niños en el asiento trasero y nos incorporamos al trafico infernal de la mañana, coloco el cd favorito de Dylan y me hace feliz escuchar que Mateo canta todas las canciones con su forma de hablar de bebe, ambos ríen y cantan a todo pulmón hasta llegar al instituto.

Mientras les doy un besito en sus pequeñas cabezas les digo:

- Muy bien cuchufletos hemos llegado, Dylan toma la mano de Mateo y acompáñalo hasta su salón por favor.

- Si tía yo lo cuido, vamos primo – Mateo toma la mano de Dylan feliz y me dice

- Teno un pimo ahola, les dile a todos, pelo... ¿Qué es un pimo? – Dylan ríe y le dice.

- Es como un hermano, solo que con diferentes papas, yo voy a cuidarte como un hermano mayor pero somos primo-

Mateo se queda satisfecho con la explicación y tomados de la mano entran al instituto, yo no hable, me quede allí parada en silencio viendo como entraban, con el corazón hinchado de orgullo por mi sobrino y con lágrimas en los ojos por mi Mateo, tan pequeño y tal solo, pero ya no más bebe, mi familia también es tuya, ahora tienes un primo, yo te he dado un primo y también voy a darte toneladas de amor, lo prometo, levanto mi vista y mirando al cielo sonrió.

- Voy a cuidarlo y amarlo, Alec lo amara también lo sé.

Y en ese momento el sol sale detrás de unas nubes y siento su resplandor cálido sobre mí y me siento en paz... en paz y con una misión por delante, voy a darle un hogar a ese príncipe de cabellos negros y ojos azules, mi familia y yo le daremos el hogar que necesita mientras Alec se recupera de este dolor y recapacita.

Voy directa a casa y en un semáforo aprovecho de escribir al grupo:

- "Reunión urgente"

Todos contestan inmediatamente.

- Robyn – Estoy haciendo el café

- Andrés – entendido Cuñadita

- Amy – Aquí tengo biscocho Carla tráete ese café

- Robyn – La porción más grande es mía

- Yo – Ok, estoy llegando, donde Amy en 5 min

- Daniel – Ninguna porción nena, cero dulces

- Robyn – Vete a la mierda Daniel

No puedo evitar soltar una carcajada por la respuesta de Robyn, mi hermano desde hace unos meses tiene una obsesión por comer extremadamente saludable, hasta va conmigo 3 veces a la semana al crossfit, al principio Robyn se emocionó, decía que se estaba poniendo sexy para ella, pero cuando quiso implantarle la dieta a ella, la cosa dejo de gustarle.

Llego a nuestro piso y entro al departamento de Amy, ya todos están sentados en la sala comiendo y hablando.

- Bueno ya estoy aquí – digo entrando y todos voltean

- Ya estas soltando esa boquita cuchufleta, ¿Qué paso? – Daniel me pregunta y tengo la atención de todos, así que empiezo mi relato.

Les cuento todo lo que paso anoche con Alec, la historia de la muerte de la mama de Mateo y la actitud con la que él está asumiendo las cosas.

Robyn tiene los ojos inundados de lágrimas y con sus manos tapa su boca para controlar sus sollozos, y los otros tres pares de ojos me miran expectantes y sin palabras, el primero en hablar es Daniel.

- Mierda...

Es todo, lo miro con una ceja levantada y Andrés le da un manotazo en la cabeza.

- Será... ¿qué te pasa?

- ¿Es todo lo que vas a decir?, se supones que eres el padre aquí, el adulto responsable, el doctor y solo dirás mierda – le espeta Andrés

- Estoy en shock ¿vale?, dame un poco de tiempo para asimilar todo esto.

- Ya cálmense los dos, que eso no es todo – les digo

- Les cuento todo esto para que entiendan lo que voy a pedirles, ayer quede con Alec en que sería la niñera temporal de Mateo, mientras el encuentra a una persona ideal para el puesto, pero esta mañana mi sobrino me dio la lección de mi vida, y me di cuenta de lo que tenía que hacer, Matteo no...

- ¿Mi hijo?, ¿Dylan te ha dado una lección?- Robyn me interrumpe con voz queda

- Si, cuando los deje en el colegio le dije a Dylan que tomara la mano de Mateo y lo acompañara hasta su salón, Dylan lo hizo, pero cuando lo tomo le llamo primo, la cara de mateo se ilumino por completo y le pregunto que era un primo, yo me quede helada, no reaccione, Dylan con toda su paciencia le dijo que un primo es como un hermano pero de diferentes padres, que él lo iba a cuidar, que sería su primo, y allí lo supe, Mateo no necesita una jodida niñera, me necesita a mí, nos necesita a nosotros, necesita una familia, y yo voy a dársela mientras pueda, ¿cuento con ustedes?-

Los sollozos de mi cuñada se hicieron más fuerte y mi hermano tuvo que abrazarla, Amy corrió abrazarme seguida de Andrés.



Yandracurvelo_

Editado: 29.01.2019

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