Cartas a quien un día amé

Carta tres

30 de noviembre de 2013

Frank:

 

¿Crees en los cambios repentinos?

¿Crees que para cambiar tengo que cambiar lo que me rodea?

Hoy estoy escribiendo esta carta un poco temprano ya que es un lindo fin de semana y me siento con mucha energía. Te preguntarás, ¿por qué está escribiendo?

Hoy por fin he decidido dejar atrás todos tus recuerdos, fotografías, dibujos, CD's, regalos he incluso me quité el dije con tu inicial grabada que me regalaste hace ya mucho tiempo. He decidido guardarlos en una caja donde se quedarán para siempre. Dije que tenía que cambiar y esto es el comienzo. Me siento más feliz que nunca y aunque he llorado un par de veces al estar guardando cada portarretrato, sé que al menos ya no me harán daño al verlos. YA NO MÁS.

Me siento libre, puedo respirar profundamente y sentir cómo el aire entra hasta llegar a mis pulmones; es como si estuviera frente a un amplio mar.

Mi madre se enteró de lo sucedido entre nosotros. Para salir de mi hundimiento necesitaba de la ayuda de alguien y ¿quién más qué ella?

No se lo ha tomado nada bien, como era de esperarse. No tuvo mucho que decir al respecto pero al menos me regaló sus brazos por unas cuantas horas para llorar lo suficiente como para sentirme un poco mejor.

He comprado pintura nueva para tapar todas aquellas paredes marcadas con "F&L", ridículo, ¿no? debo de admitir que, cuando encontré aquel corazón que tallaste en mi muro principal con nuestras iniciales, me tembló la mano un poco antes de tapizarlo con la pintura; incluso, al dar el primer zarpazo con la brocha algo dentro de mí se arrepintió, pero no te preocupes, fue algo momentáneo. Solo escribiré esto por hoy ya que ¡TENGO QUE SER FELIZ! estoy por entrar a la ducha, saldré a cenar con mi familia, se siente bonito ser libre, se siente bien estar feliz.

Carta 3

Liz.

 

 

 



elyzaharu

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En el texto hay: primer amor, cartas, juvenil

Editado: 05.04.2018

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