Cartas al Destino.

Capítulo Cinco | El Chico más hermoso. Axel.

Capítulo Cinco | El Chico más hermoso. Axel.

Axel

Cuatro letras, un nombre común, un nombre cualquiera. Un nombre entre miles.
¿Cómo sólo un par de letras podrían desestabilizar tanto la vida de alguien?

Harriet nunca lo había sentido, la magia del primer amor, la ilusión del primer beso, el cosquilleo en el estómago. Todo eso era nuevo para ella y no sabía cómo controlarlo.

Se ponía tonta de solo verlo, con tan sólo escuchar su nombre su corazón se aceleraba. Pero el nombre de Axel no venía solo, traía consigo una serie de problemas que ella no quería.

Hasta hacía poco, su mayor preocupación era alentar a su madre a darle una oportunidad a Ezra. Fuera de eso su vida seguía siendo lo más normal que siempre había sido.

Pero todo cambio.

Lo que quería se dio.

Su madre dio el "Si" ante la ley.

Se casó con Ezra, dicho acto conlleva a ellos dejando su antigua vida, cambiaron casa, cambiaron colegios y hasta de apellido.

Dejando atrás lo único que les quedaba de su padre.

Ahora vivían en una casa tres veces más grandes, cada uno contaba con habitación propia, no debían pelear por quién usaría primero el baño porque cada uno tenía el suyo propio.

Y de la misma forma en que todo su entorno cambio, sucedió con el colegio.
Fueron inscritos en El Colegio; así se llama la institución, un colegio de élite, donde sólo hijos de mamá y papá asisten, donde todos y cada uno se creen mejor a los demás, donde creen en esas historias de las películas en donde existen normas que ellos imponen como: no mirar a los ojos a los populares, no hablarles, no sonreírles.

Por favor, eso solo era un fanfic de wattpad. En la vida real, o al menos en su antiguo colegio la popularidad era algo que requería de esfuerzo, un buen promedio, una buena actitud y una excelente aptitud. Pero solo fue entrar el primer día al Colegio para saber que en ese sitio no era igual.

Los hermanos Henderson, sentían dentro de si el latido de la expectativa. La emoción de la primera vez, pero no les duro mucho. A medida que avanzaban por el largo pasillo abarrotado de estudiantes se sentían incómodos. Los veían como a insectos y no faltó mucho para que empezarán los malos tratos.

La primera en recibirlos fue la pequeña Charlize —El matadero de cerdos, es dos cuadras más arriba cariño— se burló una rubia ocasionando una risa colectiva a su alrededor.

Harriet y Ezekiel observaron a su hermana, y el fuego empezó a germinar al verla encogerse en sí misma.

—Me parece que la perrera sigue en la entrada esperando por ti cariño— respondió Harriet mordaz.

La rubia y el mismo colectivo risueño hicieron el mismo gesto. Ellos jadearon todos a la vez ¿será algo practicado? Se preguntaba Harriet.

— ¿Me hablaste? — Cuestiono la rubia —tu asquerosa nueva, no puedes hablarme.

—y tú no puedes meterme con mi hermana y ya vez, ninguna obtenemos lo que queremos.

>> Es más, te hablaré como me dé la gana, y... también te domesticare. A algunos animales les cuesta seguir órdenes humanas pero las perras entienden rápido. Oye ya sé. Seré tu ama ¿te gusta la idea?

Todos quedaron en silencio. Las palabras de Harriet no fueron bien recibidas, ella era una recién llegada, y desde el punto de vista de los antiguos alumnos ella se estaba vetando así misma.

— ¡Axel! — mencionó la rubia, en ese preciso instante el corazón de Harriet se detuvo en cuanto deparó en el chico a su lado.

Era hermoso, era realmente un chico muy hermoso, su uniforme estaba a medio arreglar y su cabello en total desastre. Pero era al chico más impresionante que había visto — ¿Permitirás que me hable así? 

En ese momento Ezekiel se cuadro, no había dicho una sola palabra porque solo habían intervenido mujeres y él no podría compararse con una jamás, pero ya estaban metiendo a un chico en el asunto y ahí sí que no —Axel no tiene manera de pararlo. Axel no debe meterse con ella. Porque entonces Axel deberá jugar conmigo y no creo que le guste.

El reto estaba ahí, en los ojos de Ezekiel. Axel por el contrario no pensaba opinar, nunca lo hacía pero el pelirrojo lo estaba retando frente a todos y no podía dejarlo pasar. No si quería seguir manteniendo su posición en el Colegio —para Axel será un placer jugar contigo y Axel nunca pierde.

Todo aquel rebullicio fue cortado por el sonido del timbre, todos se fueron. Excepto los tres hermanos — ¿Estas bien Charlie? — preguntó Harriet preocupada. 

El acomplejamiento de su hermana era cada vez más fuerte y este episodio solo la ayudaría a hundirse más.

—no entiendo porque se molestan. La chica tiene razón, me veo como un cerdo, un horrible y asqueroso cerdo.

—Charlie...

—ya Ezekiel, no hables por lo que no eres. 

Charlize caminó rápido dejándolo a los dos atrás.

Harriet y Ezekiel la miraban alejarse, pero cada paso que ella daba era sentir como si alguien les apretaba su corazón un poco cada vez más fuerte.

— ¡Que tengas un lindo día!— deseo Ezekiel a su hermana. No estaban en la misma clase y no la vería hasta la hora de descanso.

—Igual tú. Te quiero.

Caminaron juntos unos pasos hasta que cada uno debió tomar un camino diferente. Harriet entro al que sería su salón. Ya todos estaban dentro, todos la miraban con desaprobación pero eso no era de importancia vital para ella. Las personas que la querían y que ella quería no estaban en ese salón de clases.

Así que se sentó y presto atención a sus deberes que era lo que ella debía hacer y nada más. Cuándo tuvieron el primer lapso de descanso, Harriet se dirigió al comedor. Punto de encuentro con sus hermanos. Estaba sentada sola en una mesa, pero ni Charlie, ni Ezekiel llegaban.

—Él no es para ti— dijo una chica, sentándose de frente a ella mientras le sonreía. Era muy bonita y su corte de cabello muy original. De un lado le llegaba hasta poco más abajo de la oreja y del otro a la altura de su cuello —tiene un fuerte imán para las chicas, pero no te conviene y mucho menos observarlo tanto.



ZenCarolina

Editado: 04.12.2020

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