Cartas al Destino.

Capítulo Doce | Hermosa, melosa, venenosa y envidiosa.

Capítulo Doce | Hermosa, melosa, venenosa y envidiosa.

Ewan miraba a Margeryt enrojecer de furia — ¿hacer que lindura? — pregunto haciéndose el que no había dicho nada, el que no la había llamado Marperry.

Margeryt lo vio enarcando una de sus cejas y batiendo su cabello se posicionó al lado de Axel —te escuche cretino, se lo que piensas y no me importa. Axel y yo estamos súper destinados a ser el amor del otro ¿me captas?

Ewan levantó las manos al frente —lo capto, tranquila... destinados por siempre a estar juntos— se dio la vuelta para dejarlos solos pero no podía irse sin ver chillar de rabia a la rubia —pobre Axel, tu destino es tan macabro.

—Pinta un paisaje y piérdete ¿me captas?— grito Margeryt resoplando.

Ewan solo camino riendo.

Entonces Margeryt se dio la vuelta y se engancho al cuello de Axel, dándole un suave beso en sus labios —anoche soñé contigo y fue súper mega wao. ¡Abrázame Osito! — Exigió colocando las manos de él en su cintura.

—tenemos que ir a clases.

—no te preocupes por eso. Ya te lo he dicho, mami es la directora y puedo hacer lo que me dé la gana.

Axel asintió —tu eres hija de la directora, yo no.

—si pero...— de forma muy melosa ella se le fue acercando nuevamente a su boca —...tú también puedes hacer lo que quieras siempre y cuando estés conmigo— llego a sus labios haciendo qué el bajará su cuello para poder recibirlos.

Besos en el pasillo ¡Uy que lindo! Exclamo Harriet cuando salió del salón y vio la escena. La ya tan conocida sensación de fuego en el estómago se hizo presente, quemaba tanto que pensaba que iba a explotar; pero se ordenó suspirar muy profundo y controlarse porque ellos eran novios.

La idiota era ella.

Caminó dando pasos muy fuertes, no para llamar la atención, era solo la manera de expulsar los celos de sí misma. De esa forma su largo cabello, se movía de un lugar a otro muy rápido; ni si quiera fue capaz de no mirar de reojo en cuanto paso por su lado.

¡Ay! Hasta cierran los ojos; par de idiotas.

—Hey arrastrada— la llamo Margeryt en cuanto noto movimiento a su lado, seguía enganchada a Axel y no lo soltaría solo por "Esa". Pero la muy zorra solo la ignoró —O sea, Luxer... ¡te estoy hablando!

Harriet sentía que hervía, que si se voltea tanto Margeryt como Axel sabrían lo que ella sentía y no.

Primero muerta que bañada en sangre.

Jamás le daría el poder a alguien de ver cuánto le afectaban las cosas; se agarraran de ahí para lastimarla y no lo iba a permitir. Así que escuchando lo gritos de Margeryt, ella siguió con su camino. Sus pasos eran tan fuertes y rápidos, que cuando un cuerpo salió de la nada frente a ella no pudo frenar y chocaron —wo... sé que te gusto, pero podemos hacerlo con calma. No necesitas lanzárteme encima.

—Eres un idiota Ewan— se quejó levantándose del piso en donde cayó.

—nah, yo no tengo culpa de que tu andes como un toro enjaulado.

—ni si quiera voy a responder a eso.

— ¿vistes a los destinados.com?

—si te refieres a los actores de telenovelas de allá atrás si, los vi.

Ewan sonrió —cuéntame porque son actores de telenovelas —le paso un brazo por los hombros y emprendieron un nuevo camino —me interesa mucho tu opinión.

—no es una opinión. Solo una observación... y dije lo de los actores, porque ¡Dios! ¿Has visto esos deprimentes y aburridos besos? Solo se paran ahí frente al otro y unen sus labios y ya ¡como en las novelas!... ¿eso es todo? ¿Dónde están las chispas?

—Voy a enumerar lo que note en tus palabras y me corriges si estoy equivocado ¿de acuerdo?— ella asintió mientras salían del edificio y Harriet se dejaba llevar hasta la cancha de fútbol —1. Te tomaste mucho tiempo en detallar la manera en la que ellos se besan.

2. Suenas muy inexperta respecto a eso.

3. Creo que estas celosa.

—1. No tome mucho tiempo, solo pase por su lado y los vi.
2. Nunca he besado a nadie y no me da pena admitirlo. No voy a forzar momentos que sé que llegaran solos.

3. y no estoy celosa.

—haré que te creo en el primer punto, te felicito por el segundo y obviamente mientes en el tercero. Pero como soy muy buena onda voy a borrar de mi mente eso que me pareció que note en ti para que no debas mentirte a ti misma.

Llegaron a las bancas. Se sentaron y solo observaban el pasto del campo siendo podado.

— ¿cómo sigue Florencia?

—Uy... mejor ni la visites, hizo un estampado de mocos por todo las paredes de su cuarto.

Harriet se lanzó a reír a carcajadas —que malo eres, iré después del colegio a visitarla.

—le agradara mucho, ella no tiene muy buenas amigas y parece ser que tú eres su alma gemela.

—y tú la mía papi— agrego un chico llegando hasta donde ellos estaban y dándole un beso sonoro a Ewan en la mejilla haciéndolo sonreír —hola— saludo a Harriet también con un beso en la mejilla, sabía que era hermana del chico nuevo, de Ezekiel pero nunca había tenido la oportunidad de hablarle —soy Leonardo, pero puedes decirme Leo.

—hola Leo...— respondió ella, viéndolo sentarse en una banca por debajo de la de ellos.

— ¿así que...? Parece que solo gente importante llego tarde.

—Siempre llego tarde— presumió Ewan con orgullo.

Harriet pensó que si les tuviera confianza, tal vez les hubiese dicho que ella no había llegado tarde, que tuvo un mal momento con su hermana y se le hizo tarde, que incluso fue una de las primeras en llegar al colegio porque ni Ezra ni su madre le permitirían que hiciese quedar mal la buena educación que el Gobernador de la ciudad les estaba inculcando.

Pero... apenas y los conocía así que solo sonrió mientras los escuchaba hablar.

— ¿y tú con quien iras? — Le pregunto Leo para incluirla en la conversación.

— ¿A dónde?

—#TenParty...

—A sí escuche de eso... bueno no he recibido ninguna invitación así que no he hecho planes al respecto.

—ay que dulce eres— se mofo Ewan —no necesitas invitación, son fiestas con pase libre para el que quiera ir. Ya sea de este colegio o no. La única condición es que vivas en la ciudad.



ZenCarolina

Editado: 04.12.2020

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