Casada a mi corta edad ©

Capítulo 2.

Melanie.

Hoy es miércoles tercer día de la semana y mi despertador me despierta, como lo odio, juro que un día de estos lo estamparé contra la pared; miro la hora y son las 6:30 de la mañana, me levanto voy al baño hago mis necesidades y me doy un baño salgo y me dirijo a mi gran armario.

Me pongo una lencería negra, unos vaqueros ajustados negros, mis botines negros y una blusa rosa fucsia de manga corta, mi cadena, aretes y pulsera con mi inicial y mi reloj, dejo mi cabello suelto con pequeñas ondas y me maquilló suave; rímel, polvo, sombras de cejas para resaltar mis curvilíneas cejas y labial rosa fucsia listo, tomo mi mochila y bajo. Ahí está mi querido Papi desayunando y Amalia tan linda sirviendo el desayuno.

—Buen día —saludo llegando a ellos, doy un beso a mi padre en su mejilla.

—Buen día hija —me devuelve el saludo.

—Buenos días mi niña —me saluda mi nana dándome un beso en mi mejilla y yo igual.

—Estás muy hermosa mi princesa —me halaga mi padre y yo le sonrío sentándome en mi silla de siempre.

—Gracias Papi y tú muy guapo.

—Oh, hija lo dices de cortesía, ya estoy viejo para verme guapo.

—Oh, nana, ¿Dime tú si no está guapo?

—Mi niña, ¿Cómo me preguntas eso? —me dice en modo de regaño la nana.

—Vamos papá, estás joven todavía, si yo tuviese la edad de mi nana y no fuera tú hija, te echaría el ojo créeme —mi padre se sonroja por mi comentario y todos reímos.

—Mel, ¿Dónde has aprendido esas cosas? —pregunta mi padre.

— ¡Por Dios pa! Estamos en pleno siglo XXI, ¿y me preguntas eso? se cosas que ni imaginas padre.

—Melanie Walker Santa no me digas que ya... —antes de que terminara lo interrumpo.

—Ya sea por dónde vas, pero no todavía no, aunque no se que pase en estos meses.

—Mel mi niña ten cuidado, la mayoría de los jóvenes solo quieren pasar un buen rato y luego de que lo consiguen y se aburren botan a las jóvenes —me sermonea mi nana.

—Pero ni modo que me quede virgen para toda la vida, seré monja —nótese mi sarcasmo.

—Hija júrame que no, que no lo has hecho —demanda mi padre casi suplicando.

—Papá, estás muy interesado en el tema, ¿Por qué? ¿Qué te sucede? —de pronto mi padre está muy interesado en el tema.

—Eh...es...que eres mi princesa y.... — que tierno.

—Tranquilo Papi no lo he hecho aún —digo y su cara se relaja.

Desayunamos tranquilos y me despido de mi padre y mi nana, me voy al instituto, en mi amado bebé, mi deportivo negro lo amo y más que es descapotable lo amo, si tengo auto mi padre me lo regaló no hace tanto para mis queridos 16.

Llego al instituto ahí están mis amigas Laura, Victoria "Vicky" y Morgan.

—Hola zorras —sí, así nos saludamos.

—Hola perra —dice Laura.

— ¿Qué tal puta? —dice Vicky.

—Oh maldita zorra te ves buenísima con esa ropa —dice Morgan.

—Ustedes también perras.

— Que guapa amaneció hoy la chica más linda de florida y el mundo —y ese es Nick.

—Gracias Nick —me sonrojo, las últimas semanas Nick me ha estado cortejando, la verdad es que es muy guapo, ojos grises, cejas no muy gruesas, pelo castaño, es un poco más alto que yo y tiene buen cuerpo y piel bronceada.

—Chicas, hoy haremos una fiesta en el club que está a dos cuadras de mi casa para celebrar a Logan su cumpleaños, será sorpresa, así que ustedes están invitadas claro y ayúdenme a correr la voz, ¿De acuerdo? —esos labios que tiene, si he dado besos pero hace más de tres años que no doy uno.

—De acuerdo —decimos mis amigas y yo al unísono.

—Bueno chicas es hora de entrar a clases —es cierto acaban de sonar el timbre indicando que teníamos que entrar a clases, se acerca a mi —. Te espero en el club Mel —no me deja contestar y me da un beso cerca de la comisura de mis labios, y se va, me volteo y ahí están las chicas con sus cara bastante exageradas de sorpresa.

—Nick si está loco por ti —dice Vicky y las demás la secundan.

—Ya vamos, vale —no espero que contesten me voy a mi clase de matemática que me toca compartir con mis amigas.

Amo matemáticas, nótese mi sarcasmo. Las clases pasan como lo que son, un gran estrés y mis amigas no perdieron la oportunidad de decirme que Nick es muy guapo y un sin fin de cosas, pasa el día de clases y todas pasamos por la casa de cada una buscar lo que nos vamos a poner hasta llegar a la mía, entramos y que raro, ahí está Papá.

— ¿Papá? —digo sorprendida.

—Hola hija, chicas —me saluda a mí y a las chicas.

—Hola señor Richard —saludan al unísono.

—Hola Papi, es muy raro verte tan temprano en casa —digo acercándome y besando su mejilla.



Mariana Familia

#17607 en Novela romántica

En el texto hay: amor, melanie, cameron

Editado: 28.10.2019

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