Casada con un empresario

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El auto se detuvo dando pie al que ahora sería  el principio del fin de la vida de la adolecente.

El hombre bajo del auto calmadamente mientras Reina sentía como si todo estuviera en cámara lenta, su corazón palpitaba con una fuerza poco natural y se le dificultaba respirar. Dio un fuerte suspiro mientras abría lentamente ala puerta y bajaba posando sus pies en la acera frente a la gran mansión viendo como el chico le sonreía confiadamente.

Sin articular ni la más mínima palabra  este se encaminó por el patio hasta llegar a la puerta de la casa e ingresar en esta  siendo seguido por Reina... Al ya estar en el interior se encontró con un lugar muy lujoso.

Y es que no era de menos, era un lugar muy espacioso de color crema, con un techo muy alto, grandes escaleras de estilo victoriano  y un montón de cuadros muy costoso, todo bañado por un silencio verdaderamente sepulcral. 

El silencio se vio interrumpido por la voz del hombre quien llamaba a alguien, rápidamente apareció una niña muy bonita vestida con un traje de servidumbre.- ¿Si señor Henrik ?- dijo sin dirigirle la mirada al más alto.- Lleva a la señorita a su habitación y ayúdala a arreglarse- dijo en tono demandante mientras se quitaba la corbata y se dirigía a otra parte del gran interior dejándolas solas. La chica miró con calidez y ternura a la adolecente y se le acercó.- Buenas tardes señorita, me llamo Ashlye y seré su nueva sirvienta- dijo en tono formal causándole una sonrisa a la adolecente.

La primera sonrisa desde que salió de su casa 

- No hace falta que me digas Señorita Ashlye ni nada de todo lo formal... Llámame reina ¿si?- pidió en tono calmado mientras veía como os dos orbes color Cien de la joven azabache se tornaban más brillante y se dibujaba una hermosa sonrisa en su delicado rostro.- Bueno Reina… acompañadme a tu nueva habitación- dijo ahora con más confianza mientras ambas se dirigían a la planta alta parándose frente a una gran puerta.

Al abrirla Reina se encontró con una  espaciosa habitación color celeste con una gran cama tan blanca como las nubes que adornaban cada día el cielo un baño personal espacioso y un armario casi tan espacioso como la habitación misma… Ashlye tomo con delicadeza la mano de Reina y la guio al interior de la habitación acomodando en la cama mientras esta se dirigía al gran armario saliendo de este un rato después con un conjunto formal.

Unos tacones Gucci y un vestido rojo brillante.

- esta noche el señor Henrik hará una fiesta con sus asociados para presentarla como su futura esposa señorita Reina haci que hoy la arreglaré- dijo con dular mientras Reina se ponía de pie y se dedicaba arreglarse en el tiempo que le restaba para la fiesta.

  



patitouwutulectora

Editado: 18.01.2021

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