Casada con un empresario

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Los días después de  esa junta pasaron en un pestañeo, todos los días eran las mismas monótonas rutinas. Despertarme y arreglarme con la ropa que él dejaba elegida un día antes, hacerle él desayuna y comer juntos y después tener que acompañarlo a sus actividades en la empresa o con sus amigos.

Todo un agónico eh interminable ciclo en el que fui obligada a participar.

Cada tarde que pasaba sola no dejaba de lamentarme una y mil veces porque mis padres me hayan obligado a estar con él.

Y es que eso es lo que habían hecho, me habían obligado a estar con él. 

Y hoy como uno de esos tantos días me encontraba completamente sola en la sala, acompañad únicamente por el ruido de las aves que algunas veces se cruzaban por la ventana... Ya aburrida me puse de pie y di un suspiro mientras me dirigía a mi habitación, si él no me sacaba por cuenta propia yo lo haría. me quite la ropa tan triste que él me había seleccionado y la cambie por una polera corta con un jean rasgado.

Como verdaderamente soy, esto ya era suficiente, me seleccionaba ropa que fin al cabo jamás veía, ya que no paraba en casa. Con ahora una sonrisa en mi rostro termine de arreglarme y me encamine a caminar un rato por el centro comercial.



patitouwutulectora

Editado: 18.01.2021

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