Cazador ©

Capítulo 14

Alec

Salgo de la habitación con gran nerviosismo, mis manos sudan y la cabeza,  pero deben entender qué dramatismo,  a la vez como no estarlo sí,  Amber me dijo hace una hora qué debe convertirme en un hombre lobo.  Suelto un sonoro suspiro,  no se qué diablos pensar sí eso es malo o bueno.

Bajo las escaleras lentamente solo admirando este castillo,  es grande, muy.. grande a decir verdad;  al bajar unos guardias de Amber me dan un asentimiento,  frunzo el ceño es como sí estuvieran haciendo una reverencia a mi;  no le doy más importancia y camino hacia una puerta qué al parecer da al ala oeste del castillo qué da directo al bosque,  recordando qué hace mucho no cazo,  quiero dar un vistazo para luego pedirle un arco a Amber y así poder salir a cazar.

— Mí Alfa — una fuerte voz tras de mí me hace detenerme,  doy medía vuelta sólo para verificar sí se dirige a mí — No puede salir del castillo.

— ¿De qué hablas — pregunto un poco entrañado por lo qué ha dicho — Acaso me estás prohibiendo qué salga a respirar — enarco la ceja interrogante.

El cambia su seguridad en el rostro a una de miedo,  quizás,  éso me extraña aun más,  él es un hombre lobo,  podría aplastarme sin ningún esfuerzo — No-no es eso mí Alfa — el guardia baja la cabeza en reverencias — Yo no puedo prohibirle nada,  pero por órdenes de nuestra Reina y Alfa,  usted no puede salir del castillo sí ella no esta, sólo seguimos órdenes Señor.

Apreto los puños,  siento un enojo qué no se explicar porqué a aparecido en mí ser — Sólo dí qué fui a respirar — digo dando media vuelta,  salgo dando zancadas grandes para salir y llegar a la espesura del bosque,  me adentro rápido sin detenerme,  me tropiezo cayendo de cara al suelo,  ruedo un par de veces,  siento mucho dolor.

— ¡Auch!  — me levanto,  llevo mí mano a mí frente siento algo caliente escurrir por ahi — ¡ Auchhh!  — digo al tocar luego mi labio,  me lo corte.

Me pongo en pié,  pensado qué ésto me ha pasado por terco y no hacerle caso al guardia de Amber, pero es qué me enojó qué ella me quiere tener en el castillo sin salir,  encerrado.  Suspiro al sentir qué he hecho mal por salir así,  y no quiero qué se preocupen,  quizás ella no quiere qué salga porqué mañana es Luna Llena, y probablemente los lobos estén más inestables.

— ¿Hola? — levanto la vista y me extraño al ver a una chica delgada con facciones un poco duras,  es linda,  pero un aura extraña la rodea — ¿Qué haces tan lejos de tú castillo humano?.

— Porqué dices hum... — abro los ojos al comprender qué un humano no se referiría de un humano de esa manera — Qu-que eres — pregunto dando pasos hacia atrás y maldiciendome por no traer al menos una espada.

Ell se acerca veloz a mí,  me toma del cuello apretando un poco — Mí nombre  es Cynthia,  Alec — la Rogue pienso,  ella suelta una sonrisa de satisfacción al ver mi reacción al escucharla — Tú eres la carnada idel para atraer esa perra y matarla cuando menos se lo esperé yo...

Ella suele el aire,  eso me da tiempo para sacar de mí costado una pequeña daga qué siempre ando cargando,  la Rogue al volver su rostro a mí con cara de preocupacion,  le doy una estocada en su abdomen qué hace dejarme caer en el suelo estrepitosamente,  sin perder tiempo me pongo en pié en pose defensiva contra la rogue qué me da una mirada de odio.

— La próxima vez no vendre sola — habla con una mueca — Los mataré a ambos.

Ella sale corriendo a toda velocidad,  doy un brinco al asustarme cuando detrás de mí saltan unos lobos de color cafés detrás de la Rogué,  me quedó viendo fijamente por dónde ellos de han ido qué no me doy cuenta cuando una figura lobuna de pelaje rojo aparece a mi lado,  me le quedo viendo hasta tocarle el hicico.

* — Estás bien Alec — la cariñosa pero preocupada voz de Amy llega a mí cabeza —Estás sangrado.

No respondo porqué tras de ella está Amber en su forma humana con unos azules shorts cortos y un top gris,  ella tiene fruncido el ceño,  cuando quiero hablarle y caminar hacia ella me da una mirada extrana y emprede su camino en dirección al castillo casi corriendo.

* — Està enojada — nuevamente la voz de Amy llega a mí cabeza,  tampoco respondo porqué el pecho me arde,  me siento culpable,  no quiero qué Amber éste así conmigo.

(...)

Sudor cae de mí rostro al correr,  a unos metros veo el castillo, quiero llegar lo antes posible,  quiero con Amber,  algo en esa última mirada qué me dirigió no me gustó para nada. Al entrar por la misma puerta por la qué me fui,  busco por todos lados algun guàrdia para preguntar por mí Amber.



J. A. Clever

Editado: 13.04.2018

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