Choques de épocas

Capítulo 1

Extraña sensación

La discoteca "Dansic Up Down" abre sus puertas cerca de las ocho de la noche como es de costumbre y la fila no tarda en aparecer con la gente esperando ansiosa de bailar, beber, conocer nuevas personas y sobretodo lucir su voz. Es la disco más visitado de la ciudad, y por supuesto, el más famoso de todos.


El gran letrero de luces de neón resaltando cada letra de las palabras con los colores rojo, blanco, azul y morado, y el disco de vinilo luciendo en la esquina al lado de "Down", atrae al público despertando la curiosidad y sumando la buena crítica del lugar impulsándolos a dar el siguiente paso de ingresar. Las calles tienen cada póster con detalles del club: pista de baile inmenso, un gran bar con todos los licores desde los de baja calidad hasta los más prestigiosos y sitio vip para los que no quieren estar entre la multitud.


Pero ¿qué es lo que lo hace tan famoso? ¿La inmensidad del lugar? ¿La variedad del alcohol? ¿El sitio vip dónde los famosos han ocupado? ¿Los pasos de baile de la gente? ¿Diferentes y creativas temáticas en cada momento eventual?


Estas son las incógnitas principales de las personas, pero eso sólo es un paquete aparte. Lo que hace la disco popular es la pista de karaoke. Centenas de personas vienen más que todo al Dansic a poner a prueba sus voces, muchos lo hacen para impresionar a sus parejas o amigos, otros para probarse a sí mismo y demostrar que tienen el potencial para tener esa vocación.


O simplemente para divertirse.


Lo mejor de todo es que pocos han tenido la oportunidad de ser vistos por importantes directores discográficos o cantantes, con 2 de 10 personas recibiendo una tarjeta con el número de la discográfica para comenzar una nueva vida. 


Eso es lo que Naomi Thompson ha tratado de conseguir en los principios del 2018. Al principio solo lo hacía como un pasatiempo común, pero al darse cuenta de que cada día ese pasatiempo pasó a estar en sus sueños y hasta lo que más admira hacer hasta el final de sus días, vio que eso era lo que le apasionaba.


Para ella siempre fue un estrés saber quién sería en la vida, pues literalmente no había ninguna dedicación en el que duraba y en el que quisiera estar. De niña le pedía muchas cosas a sus padres de que si puede entrar en clases de danza o estaría en una academia de arte, o que sería una maestra de karate, en fin, eran las tantas peticiones que un día estaba jugando con Nancy mejor conocida para ella como "La nana", y quedó pensativa por un momento parando su juego de mesa. Nancy se extrañó de su súbita actitud, así que para calmar ese tic de la curiosidad decidió preguntarle que qué sucedía.


—Es solo que... mi maestra una vez nos pidió que realizáramos un proyecto de vida, ya sabes, tu nombre completo tu familia tus historias y la más importante: a qué te quieres dedicar. Por un momento pensé: "¡Ey! Eso sería divertido, ya quiero que mis amigos vean mi proyecto" pero no pensé en una vocación —con su voz entristecida agacha su cabeza haciendo círculos sobre el material del juego.


—Espero que no hayas puesto una profesión de más para llenar una pregunta que todavía no tiene respuesta. 


La pequeña evade la mirada de la mayor y se encoge más. La nana posa sus manos en su cadera sin poder creer que la niña que ha cuidado desde que tenía 3 años tuvo que mentir en esa exposición, cosa que siempre le ha enseñado la importancia de la honestidad sin importar si ganara enemigos.


—Naomi por favor —se masajea la cien—, no tiene nada de malo admitir el no saber a que quieres dedicarte. Todo eso lleva tiempo para poder descubrirlo, si amas algo entonces dedícate a ello ¿qué es lo peor que podría pasar? Pero ahora que no sabes aún, dedícate a disfrutar y listo. Pero tengo que admitir que tienes una bellísima voz, cantas como esos niños de la televisión, tal vez podrías aprovecharlo, no lo sé.


Eso era más que cierto. Desde los 5 años cantaba cualquier canción que escuchaba y que colocaba su nana, sabía moverse al son de la música y cuando usaba su voz dejaba encantada a Nancy a lo que ella la grababa cada vez que cantaba. Pero era algo que la chica en ese momento no tomaba en cuenta.


Sí bueno, tan similar cuando alguien le manda todo tipo de indirectas que nunca llega a ser captadas por la persona especial, perdiendo al que probablemente sea el indicado.


Con los años, ese pasatiempo iba pasando a ser un hábito que todos en su alrededor acostumbraban a oír y a disfrutar, ahí se dio cuenta que esa sería su vocación de por vida. 


¿Cómo no se dio cuenta? Lo tenía ella misma. 


A veces no nos damos cuenta de lo que tenemos ni con señales del destino. Después empezó a cantar en el Dansic cualquier canción que sus amigos les pedía, llamando la atención de los visitantes.


Pero es una menor ¿cómo la dejarían entrar?


Para su gran fortuna, el propietario del club tomó la decisión de abrir otro, esta vez con un toque de ambiente familiar y sobretodo juvenil, que quedaría cruzando la calle del famoso Dansic. El nombre se le cambiaría a: Karaoke Dansic, sustituyendo el disco con ráfagas pasando alrededor del nombre y una gran estrella que posa en Dansic. 


Su interior es el mismo que el otro, conteniendo la tarima para el canto y la pista para bailar, sólo que ahí lleva una barra para comida rápida, una de postres, una sección de juegos como los bolos, juegos de mesas interactivas, una máquina de premios, y una cabina fotográfica. Naomi quedó encantada al entrar por primera vez.


Ahora, la futura cantante estrella está sentada junto a sus amigos del campamento de verano, con su paciencia al límite mientras que muerde con distracción su uña esperando a que un pobre chico indeciso elija una canción.

Pero Naomi no es la única irritada, también el público se está cansando y comenzando a subir las quejas del porqué tarda tanto, el joven no tiene más opción que bajar súper avergonzado y atravesarse ante toda la gente que lo abuchean.



Reyes

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En el texto hay: musica, drama, tiempo

Editado: 08.01.2021

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