Cuando tus ojos me hablan

Capítulo 10

He perdido la noción de los minutos que llevo con la vista pegada en la nota del despertador, no sé cómo describir lo que estoy sintiendo. Es un mix de emociones, y lo peor de todo es que no sé por qué lo estoy sintiendo.

¿No se supone que es una simple nota escrita por un simple amigo?

Sí, un simple y buen amigo.

¿Y por qué no bajas la vista ya de una vez y te alistas? Esa es una buena pregunta, no sé qué hago dándole vueltas siempre a todo, no sé qué gano con esto porque siempre termino peor de cómo empecé. Eso, fin del asunto, ya deja de ser tan tonta Mandi, te alteras por nada. Desecho todo rastro de emoción e inicio el día como mejor lo sé hacer.

Me ducho, desayuno con mi adulto, gruñón, raro y guapo amigo Aaron y después pasa a dejarme al trabajo.

A media mañana cuando aún no he terminado mi turno en el Madison, Mat me envía un texto preguntando si nos veremos en el cafetín para almorzar el cual respondo confirmando mi asistencia. Antes de dejar el trabajo me hecho una mirada microscópica y sí, las mejillas las tengo encendidas por los nervios y los retortijones que estoy sintiendo al imaginarme a Mat. Aplico y exagero con el Coconut Passion de Victoria Secret y doy por terminado mi experimento de belleza. Esta vez me he maquillado un poco, algo de máscara de pestañas y algo de blush para quitarme lo pálida, ¡sí que hace milagros el maquillaje! Me veo un poco distinta.

«¡Ay, me siento una Kardashian!»

Tampoco exageres, me grita el subconsciente. Ladeo la cabeza y me apresuro a salir a paso rápido pensando en los posibles temas de conversación, no quiero que me deje sin habla de nuevo.

Cuando he llegado no me decido a seguir andando, me he quedado sin uñas por todos los nervios, me siento perdida, creo que hasta perdí el habla. ¡Vamos Mandi, no lo arruines! me animo a seguir andando. Abro lo puerta y ubico a Mat, pero rápidamente mi ánimo decae, ¿Por qué Juls está aquí? Yo quería tener un rato a solas con él, se supone que debemos conocernos más. ¡Cálmate! Creo es una buena idea después de todo que ella este aquí, no creo que pueda fluir una buena conversación estando con tantos nervios. Quito la cara de decepción y voy hacia ellos con una radiante sonrisa.

—Mandi, ¡qué sorpresa! no sabía que vendrías.

—Hola, Juls.—la abrazo—Hola, Mat.

—Hola, Mandi. No sabes, nos volvieron a juntar en clase. Julie y yo seremos parte de un grupo hasta final del trimestre, es un genio y un capo en los debates. Esta mujer es de temer.

—No exageres, Mat—Julia le lanza un codazo—Y bien, ¿Me he perdido de algo? es evidente que han quedado, ¿estoy estorbando?

—No para nada, Juls.—ella me mira cuestionándome con los ojos, a lo cual solo ladeo la cabeza para quitarle interés al asunto— Quédate, cuéntenme ¿qué caso les dieron esta vez?

Rápidamente él se lanza a contar los detalles, y yo me quedo fascinada ante el amor que desprende por su carrera, es obvio que le encanta, sus ojos brillan cuando empieza a decir «anota eso, Julie» No voy a negar que no estoy triste porque no fue como esperaba, pero procuré no mostrarme, solo mantuve la sonrisa, y seguía apoyando los debates que empezaron ellos dos, participando cuando solicitaban mi opinión. No sentí que sobraba porque en todo momento me hacían opinar, como si fuera una estudiante de leyes más, es solo que me hubiese encantado que fuese diferente, ¡Vamos chica, no bajes el ánimo! apenas están empezando, me animo mentalmente. Amplio la sonrisa y me concentro en ellos.

Al termino del almuerzo vamos camino a nuestros salones, ellos dos van juntos y yo camino sola hasta el mío, pero inmediatamente me encuentro con Francesco y mi ánimo mejora notablemente, ese tipo desde la sola distancia ya me está haciendo reír, va caminando como si estuviera en un desfile y saluda a todos como si fuera la típica miss mundo.

—Dime que esa sonrisa que traes es porque me veo más regia de lo normal.

—Claro, como si todo este laberinto que montas es normal. Oye, Fran ¿te gusta acosar a ese pobre chico, verdad?

—¿Te refieres al que le lancé un beso?—asiento—Ay, sí. Está buenísimo el condenado, muy pronto caerá, nadie puede resistirse a mis encantos. capisce?

—Lástima que es heterosexual.

—Lástima, no. Pasa que no sabe lo que se está perdiendo, ya le daré una probadita y verás como no querrá irse.—Lo dice frunciendo los labios y guiñando un ojo.

Mis carcajadas son apagadas cuando la miss entra y rápidamente nos ponemos manos a la obra. Cuando llega mi turno para presentar los bocetos, ella se queda realmente asombrada al poco rato de empezar mi explicación del porqué del diseño. La he dejado sin palabras, eso es muy raro en ella, tiene fama de amargada, yo digo que es muy exigente y dedicada. Fran le dice «zorra exquisita» Bueno, así es la percepción que se tiene de ella. Se ha quedado realmente callada, sigue con la vista fija en mi boceto, en verdad está impactada, ya no sé qué decir, temo abrir la boca y estropear el momento.



Carolmiranda

#2021 en Novela romántica
#651 en Otros
#186 en Humor

En el texto hay: comediaromantica, primeramor, primera vez

Editado: 14.05.2019

Añadir a la biblioteca


Reportar