Cuestión de tiempo

Capítulo 1

Ocho años antes

— Toma cariño — Mamá me acercaba la taza de té caliente, al ver el contenido era de un extraño color amarillo al igual que el tono de su cabello — Con esto el malestar que tienes se te quitará.

— No mamá, lo que necesito para que se me quite todo esto es una taza de chocolate caliente— murmuré empujando la taza de nuevo hacia ella, había pasado más de 5 días enferma, tomando medicamentos que el médico me había prescrito, varios remedios caseros los cuales sabían horrible y que mi mamá me obligaba a tomar, casi no tenía sentido del gusto, lo único que quería hacer era dormir.

— Sí quieres chocolate caliente puedes prepararlo tú misma.

Bufé al escuchar su respuesta ya que desde que estaba enferma no podía levantarme de la cama, solo me levantaba para ir al baño y ella lo sabía perfectamente.

— Si papá estuviera aquí ya lo habría traído — me acurruqué en las sabanas tratando de calentarme por aquél frío que había esa noche.

— Pero como no está te tienes que tomar el té — volvió a acercar la taza, cerré los ojos con fuerza sabiendo que tomarme aquello sería un completo desafío, pero de todos modos debía hacerlo —Sin rechistar

Agarré la taza y bebí todo el contenido de color amarillo, con el poco sentido del gusto que me quedaba pude percibir lo mal que sabía, a ella le había dado gracia mi cara, ya que en el momento que terminé me sonrió y me dedicó una mirada cálida con sus tiernos ojos azules.

— Mañana te prepararé chocolate caliente, y pediré pizza — animó ella depositándome un beso en la frente.

 ¿Por qué hoy no? — le pregunté mientras me quejaba del sabor amargo del té que todavía rondaba por mi boca.

— Por tres simples razones, la primera es que tu querido padre acabó con el chocolate, segundo es muy tarde para pedir pizza — miraba al techo como buscando la otra razón, al hacer eso tenía un aspecto divertido —Y la tercera es que tu ya cenaste, lo mejor es que duermas ahora  se levantó de mi cama y se estaba dirigiendo a la puerta, antes de cerrarla volvió la vista hacia mi —Te amo, y siempre lo haré.

Yo también te amo — le contesté antes de que ella cerrara la puerta, me quedé mirando el techo alrededor de 10 minutos, me era un poco difícil conciliar el sueño por lo pésimo que me sentía, pero luego de un rato me quedé completamente dormida.

*****

Me desperté sobresaltada en medio de la noche, escuché el fuerte sonido de algo romperse, pensé que había sido mi imaginación y que seguramente no había sido nada, mire mi teléfono y vi que eran la 1:26 am, de seguro estaba delirando por la fiebre, apagué la lámpara de noche que había dejado encendida, cerré los ojos para poder descansar de nuevo, al cabo de dos minutos escuchaba alguien que se estaba lamentando, traté de escuchar mejor y supuse que aquellos sonido provenían del pasillo.

 Maya  escuché una voz algo temblorosa, sabía perfectamente de quien era aquella voz, era la voz de mamá, me parecía raro que ella estuviera despierta a estas horas y que me estuviera llamando, aquello hizo que me pusiera nerviosa así que me acerqué a la puerta para poder abrirla pero no pude, volví a escuchar su voz nerviosa — No salgas, escóndete ahora.

— Mamá, ¿Qué es lo que pasa? — yo intentaba abrir la puerta pero estaba trabada.

 ¡ESCONDETE! — dio un grito que hizo que los pelos se me pusieran de punta, algo estaba ocurriendo, escuché como alguien corría por el pasillo, también escuché los pasos que avanzaban lentamente por el pasillo.

Corrí inmediatamente hacía el baño de mi habitación, cerré la puerta con cerrojo, traté de llamar a papá pero la operadora me mandaba al buzón de voz, no sabía dónde estaba mamá y ni que era exactamente lo que estaba ocurriendo, empecé a rezar, siempre hacía eso cuando estaba asustada.

De la nada escuché unos gritos de desesperación que me aterraron aún más, con las manos temblorosas tomé mi celular, solo tenía una sola opción a la cual podía llamar, marqué el número de emergencia.

— 911, ¿Cuál es su emergencia?  pronunció una voz femenina.

No podía articular ni una sola palabra, no sabía realmente que hacer y qué decir, solo tenía miedo, traté de hacer ejercicios de respiración para intentar calmarme un poco, todavía podía escuchar aquellos gritos que esta vez pedían ayuda, estaba a punto de llorar hasta que escuché otra vez aquella voz.



Samlobos

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En el texto hay: humor, juvenil amor drama, romance

Editado: 11.10.2018

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