Decisiones irreversibles

Capitulo 2

La escuela no es muy grande a decir verdad pero para los nuevos, es facil perderse. Menos para mi, yo ya conocia el lugar antes de llegar, no pregunten como. Lo ultimo que vimos fue la pizarra de actividades que a Matt le fascino, en especial una: arte y ceramica. Le explique que elija bien porque solo se puede antar a UNA sola y no puede salir hasta que finalice el año pero el parecia bastante seguro de lo que queria.

- Puedo pedirte un formulario, si quieres - dije para meditar un momento mi siguiente paso - De paso, pido uno para mi.

- ¿Tu tambien pintas? - dijo Matt intrigado.

- Bueno, el arte sirve para expresar tus emociones, ¿no? - pregunte, el asintio - Pues, eso es algo que yo no hago mucho y de verdad lo necesito.

- Entonces vamos - dijo Matt entusiasmado.

La verdad es que me uno a ese taller porque el resto me parece muy aburrido y lo que dije es cierto: necesito desquitarme en el lienzo. Luego de inscribirnos y de que terminaran las clases, lo invite a un paseo en el parque. Estaba atardeciendo y no habia muchas personas, lo cual me parecio un lugar perfecto para negociar por el futuro de este joven, en el fondo se que lo puedo mejorar.

- Y dime, Matt... - dije abriendo un refresco y dandole uno a mi acompañante - ¿Kim?

- Si - dijo Matt cabizbajo, huelo a decepcion - Fuimos compañeros en la primaria y desde entonces me gusta pero... creo que ella no siente lo mismo por mi, lo vi cuando me miro esta mañana.

- Te entiendo, lo mismo me pasa a mi - dijo dandole un sorbo a mi refresco - ¿Sabes, Matt? Yo puedo ayudarte con ella.

- ¿En serio? - dijo Matt mirandome un tanto curioso.

- Eres nuevo y es por eso que no lo sabes pero... - dije aventando mi refresco vacio a la basura - yo me dedico a conceder deseos.

- ¿Deseos? - dijo Matt con algo de burla en su voz - Si, como no.

- Lo digo en serio - dije detendiendo mi paso y mirando a mi victima - Puedo mejorar tu vida de muchas maneras, solo debes darme algo.

- ¿Mi alma? - dijo Matt fingiendo miedo.

- Tu lealtad - dije de manera seria - Haras lo que te diga, sin importar lo que sea y yo te dare lo que mas anhela tu corazon.

Acerque mi mano a el para que la estrechara, al principio dudo pero al final lo hizo. Le pedi que me siguiera porque aun tenia un trabajo pendiente y lo hizo, parece desconfiado aun pero creo que sabe que yo me tomo las cosas muy en serio. No caminamos muy lejos pero la oscuridad cayo muy rapido hoy por lo que el callejon al que llegamos estaba algo oscuro. En el, habia dos chicos de mi edad, uno golpeado y el otro era de los mios.

- Oye, ¿estas bien? - se que es tonto preguntar viendo su estado pero debo hacerlo para que no sospeche.

- Quitando el hecho de que me golpearon y robaron mis zapatillas, todo bien - dijo el chico con sarcasmo, ni siquiera note que faltaban sus calzados.

- Pasaba por ahi cuando vi como esos chicos lo golpeaban, lo defendi lo mas que pude pero escaparon - dijo mi compañero secreto, Alex, que miro a mi otra victima, Jackson - ¿Quieres que vaya por ellos?

- No es necesario - dijo Jackson desanimado - Diran que soy mas debil de lo que creian y que se yo... como odio no poder defenderme.

- Yo puedo ayudarte - dije empezando otro trato - Puedo entrenarte para defenderte, solo tienes que unirte a mi y mejorare tu vida mas alla de lo que te imagines.

El chico estaba debilitado, no solo fisica sino mental y espiritualmente, era presa facil. Jackson estrecho mi mano y me acompaño a la entrada del establecimiento, una de muchas de echo. Recorrimos los pasillos de la sede, eran negros con detalles rojos y algunos grises. Abri la puerta mas grande del lugar, donde estaba esperandonos mi amada madre, quien me dio todo lo que deseaba.



Antonella Mignone

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En el texto hay: traicion, amor y venganza

Editado: 27.08.2018

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