Desconocido [saga griegos #5]

Capitulo 19

Nicos

— has enviado más hombres a la casa de mamá — Tomasso se sentó frente a mi y me observó.

— si, Thanos sospecha que tu madre esta en peligro. Quiero que te involucres más en el negocio Tomasso, pero en lo de limpiar las calles. Voy a vender los casinos y por supuesto ya no habrá nada ilegal en está familia.

— ¿ y a que nos dedicaremos? — miré la cajetilla de cigarros pero lo dejé a un lado.

— Anker me ha hablado de su negocio de joyas, sabes que él ya no se dedica al lavado de dinero, ahora todo lo de él está limpio, le va bien.

— ahora seremos joyeros — sonreí.

— quiero comenzar de nuevo Tomasso, por ustedes y por mi. Ser el Desconocido silencioso me ha puesto expectativas diferentes  en mi vida. Quiero dejarte un legado por el cual te sientas orgulloso.

— yo estoy orgulloso de ti padre —Tomasso sonrió — eras un mafioso con un gran corazón, descubri de todas las donaciones que hiciste al hospital tanto de dinero como de equipos de punta para el hospital.

— nadie lo sabe,¿ cómo lo descubriste?

— encontré una nota de agradecimiento que le enviaron a
"Anónimo", tienes unos nombres tan extraños padre.

—nunca ha sido Nicos Tziolis quien dona, no quiero fama. Solo quiero ayudar a quien lo necesita. Mi vida ha tenido de todo pero no me olvido de quién lo necesita—me encogí de hombros.

—  has dejado que la gente conozca sólo lo malo que has hecho, nunca lo bueno.

— por que lo que hace mi mano izquierda no debe saberlo la derecha, ayudó sin buscar fama o que la gente cuando me vea me de golpes en la espalda para felicitarme, eso no es mi fuerte.

Tomasso me miró como cuando era un niño y sus ojos estaban llenos de admiración.

— ¿Cómo no querer ser como tú?

Trague grueso al escuchar las palabras de mi hijo.

— Tomasso, creo es tiempo que te trate como un hombre ya, Thanos sospecha que Nicolae está vivo, si es el caso, mis dos hermanos querrán borrar del mapa al Desconocido Silencioso, a ellos les mueve la ambición y el poder. Yo estoy en medio siendo una piedra de tropiezo.

— padre... —levanté la mano para continuar hablando.

— si algo llega a pasar, tú serás quien debe proteger a tu madre y apoyar a Anker con tu hermana. Si el bebé que espera Anndra es mio, te pido que lo protegas, él no tiene la culpa de nada.

— no sigas padre —Tomasso limpió sus ojos — tú eres fuerte y ninguno de tus hermanos podrá contigo.

— no sé que tan preparados están mis hermanos. ..

— ¿por qué son así? Kaia y yo jamás nos llevamos mal por que nos amabamos y a la tirana de Desa la adoró, jamás le haría daño.

— por que yo te enseñé que la familia es lo primero, que tienen que protegerse. Mi padre sólo nos enseñó como seguir con el negocio y eliminar a la competencia — saqué el cigarro y lo encendí — si Nicolae está vivo, se han unido para eliminar a la competencia, luego será entre ellos cuando no tengan competencia. Tomasso si algo pasa, quiero que abandonen Hatria y comiencen una nueva vida en Grecia o en Flore.

— no pasará —Tomasso soltó un golpe en mi escritorio — no lo permitiré — se pusó de pie y pusó el seguro en la puerta de la biblioteca, se dirigió a los libreros y sacó aquel singular libro.

— ¿qué haces? — El panel se movió y él entró. Me puse de pie y entre al pasadizo — Tomasso...

Él se giró y en su rostro había determinación.

— está — cogio el arma que siempre le había gustado — es mía.

Suspiré y miré el arsenal que había en ese cuarto.

— bien, también pensaba dejar el tráfico de armas, estás armas son demasiado peligrosas.

— por el momento, no es opción padre — cogio las municiones —usarás esto padre — cogio el chaleco antibalas y me lo tendió —todo el tiempo.

Lo tomé y miré a mi hijo, él quería protegerme, no protestaria.

— Tomasso, pueden estar ustedes en peligro.

— lo sé, padre y yo tomaré mis propias medidas, Desa no es débil es una luchadora y Anker está de nuestro lado. Mi madre es quien me preocupa, es una mujer frágil.

— no conoces a tu madre, ella desde que tiene 17 años es mi esposa, sabe disparar. Ser la esposa de un mafioso no es fácil.

— ¿mamá sabe disparar? —asentí—siempre pensé que si ella tocaba un arma se pondría histérica.

— es mejor que todo lo que pensabas ella no lo sepa. No te irá nada bien con ella.

— estaba dudando en que Tabhita se marchará pero ahora es lo que deseo — deje de desabotanar mi camisa y miré a mi hijo.

— ¿marcharse?

— le dieron una beca en E.E.U.U, cuando me lo dijo sentí tristeza, son cinco años lejos pero ahora es lo mejor padre. Me preguntó si la iba a esperar.



Katy Silva

Editado: 26.01.2019

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