Desde la ventana.

Capítulo 12.

Después de pasar parte de mi noche con mi desconocida, de haber aceptado y comprendido cómo es y será nuestra relación o lo que sea que tangamos, y después de haber descansado como es debido, pude percibir este día como algo diferente, incluso Lauren también lo notó y ahora luce mucho más tranquila; y tal como dije, la invité a casa a comer, aprovechando que mañana por fin descansamos. Mary la recibió con una sonrisa de oreja a oreja de tal manera que me asusta, es como si presagiara que Lauren es la indicada.  – Eres preciosa – Y Mary no miente, Lauren es sumamente hermosa y aunque hoy lleva un vestido rosa, sencillo y discreto, aún así se ve hermosa y sensual a mis ojos. 

– Muchas gracias señora, usted también es muy guapa, ya noté de dónde salió Marco tan atractivo – Mary rió revelando aún más lo encantada que está con Lauren.

– Que chica tan linda – Me dijo. Sonreí. Después se enfocó en ella. – Y no me llames señora por favor, sólo Mary, estamos en confianza y espero pronto estemos en familia – Evité poner los ojos en blanco; ojalá dijera eso frente a Astrid, quien hoy en la mañana volvió a insinuarse ante mí, esa chica cada día pierde más su atractivo según mi criterio. Lauren sonrió tímida ante las palabras de mi tía, pero su mirada destila un brillo de esperanza el cual temo apagar pronto. Le sonreír para no herirla hoy. Mary nos condujo a la sala para después perderse en la cocina para ir por unos bocadillos, ella ha cocinado esta vez y sólo esperamos a que Favio llegue para comer.

– Tu apartamento es muy lindo.

– Gracias, pero es el apartamento de mis tíos, espero tener el mío pronto.

– Sé que también será lindo – Sonreí en agradecimiento. – Espero un día de estos seas tú quien me visite, ya vivo sola desde hace tres meses y tener visitas sería algo agradable.

– ¿Nadie te visita? – Negó. – Entonces te visitaré – Sonrió. Ella ha cambiado, sigue siendo sensual y coqueta conmigo, pero también se ha vuelto dulce y atenta, demostrando lo que dijo sentir por mí. Estábamos a punto de besarnos cuando Mary volvió con los bocadillos, (banderillas de aceitunas, barquitas de lechuga y queso, y bolitas de patatas con queso), según su explicación, la cual solamente fue dirigida hacia Lauren.

– Espero que te gusten mucho querida.

– Se ve delicioso Mary – Y por el tono de voz, gestos y atmósfera, es un hecho de que ambas han congeniado muy bien. No pude evitar pasar saliva como si esto fuera presagio o algo similar. Lauren se deleitó con los aperitivos, y no existe manera de que eso no suceda cuando están realmente deliciosos. – Tu tía cocina muy bien – Dijo Lauren cuando Mary se perdió en la cocina para revisar la comida. – Creo que le pediré consejos – No pude evitar enarcar una ceja ante los planes a futuro que tiene con mi familia. Lauren está tan cómoda que no se percató de ese gesto de sorpresa que se adueñó de mis facciones por un momento. Cuando Mary volvió, Lauren le expresó sus deseos y mi tía quedó encantada e incluso lo han planeado para la próxima ocasión que vuelva a traerla. Sonreír cuando ambas voltearon a verme buscando mi aprobación.

– Claro – Dije sin más. Las dos volvieron su atención a la otra, envolviéndose en recetas culinarias. – Iré un momento a mi habitación, debo hacer una llamada – Las dos asintieron y volvieron a su charla.

Al entrar la vi sentada en la ventana como de costumbre, me acerqué y llamé su atención con mi presencia. Ella dejó caer la colilla del cigarrillo y se quedó observándome, después tomó su pizarrón.

"Que guapo te ves""El negro hace relucir más tus ojos y tu cabello oscuro, me gustas" – No pude evitar sonreír como un idiota, creo que hoy es mi día internacional de no poder evitar.

"Tengo una cita, la traje a casa para conocer a mi tía" – Si ella es fría conmigo, yo lo seré también. Sus ojos azules relucen más fríos a tal punto que siento que me odia.

"¿Y qué haces aquí entonces?"

"Realizaré una llamada, así que disculpa" – Dejé caer el pizarrón sin interés alguno y saqué el celular de mi bolsillo, mientras finjo hacer una llamada. ¡Me siento tan estúpido! Y ni siquiera sé por qué le confesé que tengo una cita, quizá sólo quería herirla como ella me hiere a mí. Sé que no me pierde de vista. Yo la veía de reojo cuando de pronto llamó por completo mi atención, dejándome con la boca abierta cuando la vi sin nada y su cabellera rubia descendió como los rayos del sol lo hacen cuando amanece. Sé lo que quiere y lo quiero también.

Cuando me di cuenta ya estaba entregándome a ella una vez más sin reparo ni vergüenza alguna. Me tiene tan atrapado que soy completamente suyo sin resistencia.



Yusdi Cortez

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En el texto hay: obsesion, secretos, amor

Editado: 30.09.2019

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