Destino, Brick Lane #6174

XXIX

Ena aún apuntaba el cuello de Kilian, mientras alzaba una de sus cejas y analizaba su cuerpo para ver donde sería su primera entrada de la espada en su cuerpo, mientras los gemelos suplicaban en susurros que ya no le hicieran daño a sus padres. De repente ella soltó una sonrisa y bajó la espada, sabía que Kilian no podría moverse, el hechizo que le había mandado era tan poderoso que lo estaba debilitando.

Ena les dio la espalda y unos pasos más adelante se giró hacia ellos.

-¿sabían que el alma de un shinigami es bastante poderosa? -alzó una de sus cejas pasando su mirada del uno al otro -bueno, no importa si lo saben o no, igual les contaré porqué razón morirán a manos de un demonio y no de mi. Sabemos que el alma de un commons es poderosa y puede darle a un demonio más fuerza de la común y no tendría que alimentarse por un año, ¡Genial! ¿Verdad? -Abraham asintió enseguida en aprobación -pero el alma de un Shinigami es supremamente poderosa, y como no serlo, si somos dioses -soltó una carcajada -si un demonio consume el alma de un Shinigami le concedería no solo una década de fortaleza y no alimentación de almas, sino también concederle un poder de los muchos que tiene un Shinigami -sonrió -en realidad, el alma de Shinigami puede mantener por un siglo con fortaleza y sin alimentación, pero al conceder el poder que otorga el alma se consume casi el ochenta por ciento del alma. ¡Abraham sería el primer demonio con poder! -exclamó -y no solo uno sino dos poderes.

-Genial -susurro Abraham con una sonrisa maliciosa.

Elian temblaba y sudaba frío, su cara estaba pálida y sus labios habían perdido color, con una de sus manos apretaba sus heridas. Estaba sentado y apoyaba su espalda a uno de los estantes, teniendo de frente a Kilian, sentado, mientras tenía la mirada baja, con un mano en el corazón.

-se preguntaran, "¿por que aun no nos mata?" Bueno se los diré, para tomar el alma de cualquier ser, este debe estar vivo, de lo contrario no servirá.

De repente Ena se acerco como rafaja de viento a Kilian, apuntando con la espada en el lado derecho del pecho de él, clavándosela ahí.

-¡no! -se escuchó en un eco, de parte de uno de los gemelos.

Elian abrió sus ojos sorprendido, y no pudo evitar que una lágrima cayera de sus ojos.

-provocaste el incendio en waterloo, ¿verdad? -dijo entre dientes Kilian cuando la espada salió de su pecho.

-¡oh! Eso, claro que si, necesitaba deshacerme de la bruja anciana para que la mundana se quedará sin protección, al parecer es una humana con un alma muy especial, ¿verdad? De lo contrario porque les importaría tanto protegerla de un demonio que desea tanto esa alma. Al deshacerme de la bruja, ustedes la cuidaban de una forma indirecta cuando ella se encontraba en peligro; el mantenerla en peligro no bastó para tenerlos distraído, ustedes son bastante inteligentes y astutos. Han recibido un excelente entrenamiento -soltó un suspiro -¡si no fuera por tu ayuda, este glorioso día hubiera tardado en llegar -se dirigió a Elian.

-¿que? -susurro confundido.

-claro, tu decisión de dejar la biblioteca Shin, los devastó a todos, haciendo que bajaran la guardia de cualquier peligro, permitiendo acelerar nuestro trabajo -sonrió -bien hecho, Shin Elian.

Él frunció su ceño, dando una mirada de odio y desprecio a Ena, mientras hacía puño su mano con la que se sostenía del suelo.

-ahora, también es tu decisión, me entregas a los gemelos, y así, ellos no verían su trágico final así como ustedes no los verían morir, calmaríamos un poco el dolor emocional, ¿verdad? ó dejo que Abraham mate a Kilian frente a todos; es tu desicion, hoy mueren o mueren -sonrió con malicia -vamos Elian, entregamelos.

-no lo hagas -le susurro Kilian.

Elian cerró por un momento sus ojos y soltó un suspiro, dejó que el escudo se cayera, dejando a los gemelos sin protección.

-¡Elian! -exclamó Kilian, los gemelos cerraron sus ojos soltando lágrimas silenciosas mientras se tomaban de las manos, dándose consuelo el uno al otro.

Ena sonrió satisfecha y se dirigió a Abraham -bien hecho. En cuanto me marche con los gemelos, podrás tomar lo que te pertenece.

Kilian miraba horrorizado, sin poder moverse, mientras Ena se acercaba a los gemelos, arrastrando la punta de la espada por el suelo, dejando un camino de sangre.

De repente algo o mas bien, alguien voló del otro lado del estante y lanzó una patada, fuerte, a la espalda de Ena, haciéndola que cayera de rodillas y sus manos se estamparon en el suelo, dejando arrastrar la espada hasta los pies de los gemelos, y Abraham se estampo en la pared con una malla magia que le lanzaron. Ena rápidamente gateo tomando la espada y poder tomar de rehén a uno de los gemelos, pero el escudo protector se había vuelto a forma, esta vez hecho por Kilian. Ena al intentar acercarse al escudo, este la lanzó hasta los pies de su atacante, y este, se rompió al instante; el atacante de Ena rápidamente la ató con una soga magica y atrapo la espada de Damocles en un cofre.

-Zaid -se sorprendió Kilian al verlo guardar la espada, luego giró su cabeza hacia los gemelos, quienes estaban siendo liberados por Luan -han venido por nosotros -se dirigió Elian, quien aun tenía sus ojos cerrados.

-lo sé -murmuró, para después dejar caer su cabeza al suelo y quedar inconsciente

-¡Elian! -exclamaron los presentes.

. . .

Luan estaba junto Zaid, buscando algún lugar donde pudiera haber rastro de entrada a Kepler. Se encontraban en el viejo techo de un templo, caminando a pasos prudentes para no caer.

-¿crees que hay alguna entrada adentro? - pregunto curioso mientras abría sus brazos para mantener el equilibrio.

Zaid se giró a Luan y entrecerró sus ojos mirando como Luan venía hacia él, parecía un niño pequeño con una sonrisa radiante.

Cuando Luan estuvo a unos pasos de Zaid, su pie resbaló haciéndolo perder el equilibrio. Zaid rápidamente se acercó a Luan y lo tomó de la cintura, atrayéndolo a su cuerpo; sus miradas se conectaron por cortos segundos, Zaid tenía una mirada seria, pero que con ella quería transmitir algo que Luan no lograba comprender; él se acercó a Luan y dejo un corto beso en la comisura de sus labios, y dejo que Luan volviera a su posición.



Anonima

Editado: 20.10.2020

Añadir a la biblioteca


Reportar