Destino De Vampiros (sds#9)

Epílogo

Años después de la muerte de Becca Shan (la original)

Día en que la Guerra de las Cicatrices acaba.

Pov Becca

—No sé cómo es que no fuimos a ver el partido de Tommy ¡era importante! —se quejó Steve mientras observaba a nuestra hija Caterina, ella solo sonrió, era muy pequeña, pero aún así era inteligente.

—Habríamos ido si tú no hubieras perdido los boletos que él nos dió —bufé mientras buscaba en todos los cajones posibles—Hasta Alan, que es un científico muy ocupado y desordenado, sabe donde deja sus cosas —

Voltee a ver a Steve quien ahora sostenía a Cate entre sus piernas, ¡se veían muy adorables!

—¿Esa es tu madre, Cate? —dijo mientras la observaba, Cate rió y se tapó la boca con sus pequeñas manitas—Espero que no seas una loca como ella —murmuró.

Tomé el cojín que estaba cerca de mí y se lo lancé a la cabeza, él solo rió mientras depositaba a Cate en el suelo y corría hacia mí. El impacto fue tan grande que ambos caímos en el suelo, riéndonos.

Aún recordaba el día que habíamos ido al Cirque Du Freak, como él había desaparecido, cuando traté de seguirle y un monstruo diminuto se apareció, aquello si que me marcó.

Ese día corrí hasta mi casa, olvidando que mis padres estaban ahí, solo entré asustada y corrí hacia mi habitación mientras mis padres me gritaban donde había estado. Estaba tan aterrada que no salí de mi habitación hasta el día siguiente, mis padres se habían enterado de que escapé y me castigaron por dos semanas donde solo saldría para asistir a la escuela, luego tendría que volver, sin salidas.

A veces pienso que fue lo mejor, que ese monstruo se apareciera y me asustara, quien sabe con que me habría encontrado, no quería ni imaginarlo, tan solo pensar en eso hacia que me estremeciera.

Cuando asistí a la escuela, Steve apareció, estaba muy raro, más enfadado que nunca, y así estuvo días después.

Recuerdo cuando me preguntó si me había quedado luego de que él desapareciera, inmediatamente negué y le conté lo sucedido, le conté el trauma que quizás siempre tendría al pasar por ese teatro. No me iba a acercar, ¡ni muerta!

Steve no me dijo nunca que fue lo que hizo en ese lugar, ni porque se molesta cada vez al mencionar ese tema, solo dijo:

—Algún día he de hacerle pagar por lo que me dijo —

No sabía que era lo que pasó, pero sabía que ese odio no le haría bien, por lo que estuve con él, calmando esas ansias de matar, ¡A esos extremos había llegado!

Cuando nos graduamos, Steve me propuso que me casara con él, y lo hice, a pesar de que mis padres se negaron a aceptarlo, al principio.

Me mudé con Steve a una casa pequeña y al principio no teníamos con que sostenernos. Tuve que trabajar y él también lo hizo. Ingresé a la Universidad y estudié Literatura Inglesa, lo que me ayudó mucho porque a mi me gustaba escribir y leer, era buena, según lo que yo creo. Steve no puso estudiar, pero se dedicó a trabajar para pagar mis estudios.

Me embaracé, pero aún así continué estudiando. A mis padres les gusto mucho el que pronto iban a ser abuelos, por lo que empezaron a aceptar la vida que había elegido, poco a poco. Sophie estuvo tan feliz con la noticia, pero ella ya era feliz porque salía con Tommy quien se había dedicado al fútbol, años después se casaron y tuvieron a su hijo, Darius. Cuando Cate nació, fue le mejor día de mi vida, aunque era muy raro que mi bebé no se pareciera en caso nada a ninguno de nosotros. Elegimos a Alan como el padrino del bebé y él se puso muy contento, ahora mima a su ahijada.

Steve cambió gracias a Caterina, sus arranques de ira se hicieron menos frecuentes hasta que al final simplemente fueron inexistentes.

Cuando terminé mis estudios me dedique a escribir, y ahora tengo muchas obras publicadas, algunas hasta se convirtieron en best-seller.

Con el dinero que Steve traía y con el que yo ganaba gracias a los libros, empezamos a tener una vida más cómoda, por así decirlo.

Justo ahora debia entregar un nuevo libro, pero simplemente perdí la inspiración, tenía un bloqueo de escritor.

Mientras Steve y yo seguíamos en el suelo riendo como niños, Cate encendió el televisor, en las noticias.

Ambos volteamos cuando escuchamos que hubo una masacre en el teatro donde nosotros fuimos al Cirque Du Freak.

Ambos nos pusimos de pie, fruncí el ceño.

—Ese lugar nunca me gustó —murmuré mientras me estremecía. Tomé a Cate entre mis brazos, camufló su cabecita entre mi cabello, ella también lo sentía.

—Seguro no fue nada —dijo Steve mientras trataba de restarle importancia, hasta el sentía algo con esa noticia, como un deja vu. Tomó el control y apagó el televisor—Que raro —murmuró.

El timbre sonó y todos volteamos a ver hacia la puerta, dejé a Cate en el suelo y me dirigí hacia la puerta, en cuanto la abrí, encontré una caja en la entrada con una nota, observé alrededor y no había nadie.

Tomé el papel entre mis manos, era para mí.

Tú sabrás que hacer con ellos.

No decía quien lo había enviado. Metí el papel en mi bolsillo y tomé la caja entre mis manos. Corrí hacia mi habitación y cerré la puerta con llave. Me senté en la cama matrimonial y empecé a abrir la caja rápidamente, estaba ansiosa, intrigada y nerviosa.

Encontré unos diarios, fruncí el ceño al leer mi nombre en la tapa del primero. Lo tomé cuidadosamente y empecé a leer.

Con cada palabra que leía, más asombrada me sentía. ¿Qué era eso? ¿De dónde salió? Pero era mi letra, eran cosas que habían pasado en el teatro, lo que pensé ¿Cómo es posible eso?

Tarde horas, muchas horas en leer, tratando de asimilar lo que había leído, y al llegar a la parte final, hizo que derramara muchas lágrimas.

No quería creer en lo que había leido, sonaba fantasioso, pero por alguna razón, lo creía...

Sentí que yo si había pasado por todo eso. Que todo eso pasó, que sufrí en esos tiempos y que no tuve un buen final, pero ahora, todo habia cambiado.



SiVeLa123

Editado: 17.08.2019

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