Detrás De la máscara

5. Secretos sin contar

Nada es más injusto que el amor a primera. Cuando confías en ella y pierdes hasta las ganas de hacer lo que haces, de matar ese monstruo dentro tuyo y salvar dos vidas: la tuya y la de tu amor. Eso es verdaderamente doloroso, y sólo una persona fuerte puede aguantar eso. Grace no es fuerte, pierde los estribos en un dos por tres. Nadie sabe lo que ella ha tenido que pasar para poder dejar de hacer lo que hace, y aún así no lo hizo. Enseñó a su primer amor a matar. Por que sí, a lo que Carlos se refería en aquella carta fue la primera vez que mató junto a Grace y eso no le afectó, al menos a él no.

Grace no aguanta más y va corriendo de la casa de su amiga, no se quitó su mochila desde que había llegado, cosa que iba a hacer desde que llegó pero aún así no lo hizo. En este momento está en aquella casa donde se desahoga matando a personas que en el pasado le han hecho daño según ella. Y esos daños serán revelados por ella misma a lo largo de esta historia.

No aguanta más y se encierra en la casa gritando y tirando todo: la mesa de los cuchillos, el refrigerado, el sillón y más cosas. Destruye, tira, rompe hasta que sus extremidades no puedan más. El daño que le causó Carlos no es nada comparado con las demás personas, este es aún peor, mucho peor que cualquier cosa.

Cuando llega a tirar el sofá de allí encuentra de bajo de este un anillo con una pequeña roca brillante. Una sortija de matrimonio. Debió ser de aquella mujer hace unas noches. Grace cuidadosamente se acerca a tomar el pequeño objeto en sus manos

—De seguro era de la mujer que entró aquí. Debió habérsele caído cuando le corté la mano—se encoje de hombros y se coloca la sortija

—Ya es mía. Algo debí ganar después de destruir todo ¿No?

Su celular suena en la mochila y lo saca a ver quien es: su mamá. Así que atiende la llamada

—¿Si?

hija, ¿dónde estás? Saliste de la casa casi corriendo ¿qué pasó?

—No es nada, sólo se me presentó algo y tuve que salir de emergencia

—¿Qué cosa?

—No es nada, vuelvo a casa dentro de un rato ¿Sí?

—Está bien. No llegues tarde a la cena

—De acuerdo— cuelga la llamada y deja el celular en el sofá que iba a tirar. Suspira y echa la cabeza hacia atrás mirando el techo

—Mierda, odio el amor, odio ser sensible ante él. Odio todo lo que me haga despedasarme como papel en agua—se arrincona en una esquina a llorar, por que él la hace sensible, cuando por fin lo estaba olvidando aparece así de la nada. Arruinandolo todo.

Al ver la hora en el reloj de pared, que marca las cinco con treinta y dos minutos de la tarde. Grace se para del rincón, se limpia las lágrimas con las con la parte trasera de su mano y se va de ahí cerrando bien. Busca las llaves de su auto en la mochila, ya que lo había dejado aquí por error. Tenía que dejar de venir en el auto, podrían rastrear al culpable de los cuerpos aquí dentro. Y obviamente llegarían a ella, ya que, el auto está a su nombre. Encuentra las llaves y se entra en el auto no sin antes mirar a todos lados. Pero algo no la convencía del todo, sentía a alguien merodear por esos lados, hasta podía jurar que escuchó el sonido de una cámara al tomar una fotografía, pero hizo caso omiso y se va a casa de Allison

Al llegar a la casa, deja el auto aparcado afuera y toca la puerta de la casa, en esta la recibe la mamá de Allison, Samantha.

—Oh, Grace. Tu madre estába preocupada, ven entra, llegas a tiempo para la preparación de la cena

Grace entra y se va a la cocina. Deja la mochila en la mesa de esta y se va a lavar las manos. Al rato entran a la cocina Allison, Samantha y Gladys.

—hija, ¿qué llevas ahí?—pregunta Gladys al ver el anillo de compromiso en las manos de su hija. Grace abre los ojos de par en par recordando que debió quitárselo antes de entrar a la casa.

—Ehh... yo... me lo dió Carlos—Allison al escuchar esas palabras se puso en frente de su amiga asombrada. Claramente lo de Grace era falso

—¿Te piensas casar con Carlos, Grace? ¿Eso era lo que decía la carta que te mandó?

—¿Qué? ¿Qué carta? ¿Quién es Carlos?explícame eso Grace— ya si estaba metida en un problema, y nada podía sacarla salvo ella misma.

—Mamá, es sólo un anillo de amistad—le aclara, mira a su amiga y le dice:

—Y no Allison, no me voy a casar con él—mira a su mamá— ya tendremos tiempo para hablar mamá ¿Sí? Por favor

—Espero y tengas una buena excusa Grace—le habla su mamá— y está bien, hablaremos luego. Me lo cuentas todo señorita, eh.

—Sí, todo—le habla por última vez antes de halar a Allison fuera de la cocina suavemente

—Vamos a hablar All— y se la lleva a la sala.

—Tienes la boca suelta All, ¿Qué te pasa? —susurra de mal humor Grace

—Perdón, ¿Tú mamá no sabía?—Le respondió Allison susurrando igual.

—¿Cómo puedes siquiera hacerme esa pregunta? Te lo dije a principios de mi relación con Carlos. Mamá. No. Lo. Sabe

—Perdón

—Un perdón no solucionará eso, All

—lo sé. Al menos trajiste mis cuadernos, me olvidé de que había tarea.

—Si, lo traigo en la mochila— se va a la cocina y busca su mochila. De esta saca los cuadernos y se los da a Allison y esta los recibe

—¿Copiaste todo, ya?

—No, no tuve tiempo

—Pues copia y luego hacemos la tarea juntas— le devuelve el cuaderno a Grace y esta los toma

—Bien, pero comeré primero

—La cena no estará hasta las 7:30 pm
—Dijo para luego añadir—Mamá es muy estricta con eso de tener todo a la hora exacta. Y la cena siempre está a esa hora

—Ah, es temprano aún. Mejor beberé agua, tengo desde hace horas que no tomo agua

—Te acompaño, vamos

Las dos se adentraron a la cocina y vieron a sus madres cocinando. Para no interrumpir, Grace sólo tomó agua y se fue al cuarto con Allison

—déjame buscar otra silla para mi, tu siéntate de este lado—decía Allison ofreciéndole la silla del escritorio a Grace, para ella buscar otra y colocarla al lado de esta.



Yarisel Margarita Mercado Bueno

#4971 en Thriller
#2771 en Misterio
#11172 en Otros
#1661 en Aventura

En el texto hay: asesinatos, amor joven, grace

Editado: 10.10.2020

Añadir a la biblioteca


Reportar