Dioses de Egipto

Cap 7

Observe como ella te alimentaba con amor algo tan único que nunca pude conservar solo porque al final ame más a mi hermano que a él.

Ella te dio un hermoso nombre y un hermano mayor, pero como eres un simple mortal nunca podremos volver a estar juntos; yo te acompañare en las sombras viéndote crecer, enamorarte, tener descendencia y morir.

Pero en un cerrar y abrir de ojos Seth se había encargado de quitarte la vida, aunque una mujer llamada Isis mato a tu hermano y a tu madre no quiso luchar por esta maldita vida. Maldije al hijo de esa mujer con un amor igual de grande que el de tus padres, pero con la diferencia de que ellos nunca estarían juntos en ninguna vida.

Me quede en las sombras hasta que tuve la fuerza suficiente para regresar de la muerte a tu padre al cual lleve al valle de los reyes y cuide hasta que fue encontrado por unas grandes personas, tres años después pude traer a tu madre, pero a esta la deje cerca de la orilla del rio Nilo donde había dejado tu corazón anteriormente.

Los vi crecer y vi como tu padre casi comete una estupidez, pero estuve hay para enviarle una señal sobre donde se encontraba tu madre, seguí jugando con las vidas de los mortales con el tiempo cree los llamados homosexuales ya que creo que mi manera de dar amor es más rara que las otras; aunque estos ya existían hace siglos, pero lo hice relucir.

Yo cuido tu pequeña tumba al lado de tu madre e hermano, y pensando en el último cumplí con la maldición que mi hermano me dio ya que adopte la misma forma que veía de ti, mi cuerpo dejo de ser blanco para convertirse casi en morena y mis ojos se volvieron totalmente amarillos yo me observo y veo las mismas marcas que tenías en la cara todas y cada una.

Ahora yo soy el monstruo, tanto te odie que ahora te extraño porque eras perfecto para mí, no sé en qué momento, pero he vuelto a ver a Horus, cerca de tus padres se hace llamar Paul un nombre lindo para él, observo a tus padres buscar algo juntos y decido intervenir haciendo que ella caiga al lado de su propia tumba.

- ¿Puedes dejar de llorar? -le pregunta ya cansada de escuchar como llora por haber visto la tumba.

- ¡¿Quien... ¡¿Eres?! -pregunta tartamudeando y yo solo me rio ya que le paralizo por mi horrible forma.

- No puedes reconocer a un Dios, cuando esta antes tus ojos humana o debería llamarte Nefera- me muestro en la luz cambiando mi forma por una hermosa mujer con dos largas trenzas totalmente negras cubriendo mi desnudes, unos ojos marrones claro y una muy bonita silueta.

-D... I... O... S... -sigue tartamudeando con miedo a como reaccione en segundo.

-Fui quien te doy tu segunda oportunidad para reunirte con el hombre que tanto añoras te, te envié hacia el más grande faraón que haya tenido Egipto- cambio mi forma para parecerme a ella y ella cae sorprendida

Decido irme por un rato a lo que despierta y cuando lo hace regreso para decirle lo que tanto deseaba que supiera.

-Cuando veas lo que hay dentro, por fin creerás lo que te digo- susurro abriendo su antigua tumba.

En esta se encuentra una joven madre con sus hijos en cada brazo la cual los abraza con su alma.

-Por tu culpa, por dejar a tus hijos Egipto perdió toda su gloria- le grito más que molesta haciendo que caiga encima de su propia momia.

- ¡Comprende! Yo nunca los quise dejar, ella me obligó a elegir y prefiero morir mil veces antes de que les hagan daño a mis hijos- grita sacando su dolor.

-De que te salvo tu sacrificio si al final los mataron, Ramsés III fue el último gran faraón que parió Egipto y tus hijos serían los siguientes- grito agarrándola del cuello para ahorcarla y acabar con su inútil vida, pero recuerdo que ella debe tener a Amun-Ra

-Lo intenté todo por ellos, pero él nunca apareció yo le mandé a informar sobre el nacimiento de los niños- grita tratando de darme un golpe lo cual no consigue porque soy más alta- pero él nunca fue, era eso o morir de dolor y rabia ¡Te odio Ramsés! Por no haber protegidos a nuestros hijos- grita y eso hace que ría con gusto.

-Te daré un mes para que quedes embaraza otra vez, esos niños deben de nacer- le grito y desaparezco para seguir mi vida en otro lugar, creo que ellos ya no necesitaran más mi ayuda.

Adopto la forma de una mujer la cual al poco tiempo adopta un par de niños, por mi grata presencia consigo hacerme de algo llamado dinero; lo cual me ayuda mucho a la ora de adquirir cosas hermosas, al mes como le indique a mi llego la presencia de Amun-Ra el cual ahora podrá vivir ya que me encargue de Seth hace mucho tiempo, aunque solo está durmiendo por ahora.

Conseguí un gran palacio en Inglaterra y me conocen por el nombre de Victoria Phoenix madre soltera de dos pequeños niños uno de 8 año y el otro de 6; hermanos abandonados por una joven drogadicta, los cuales deseé cuidar como míos.

Siento como algo se rompe y tuve que trasladarme de regreso a Egipto dejando a mis hijos al cuidado de una esclava la cual se fue conmigo aquella vez

Esta llora aferrándose a la vida, pero porque teme si ya le he confirmado con esos niños deben vivir.

- ¿Pero qué floja? ¿Porque no te levantas? -digo saliendo de las paredes y ella se horroriza

-Ayúdame por favor- solloza, pero yo ni me mueve de ese lugar.

-Te confirme una vez que ellos no morirán, y por eso levántate- digo mostrándome como una pequeña niña la cual acaricia su vientre para confirmar que él está creciendo aquí dentro, susurro unas palabras en nuestro lenguaje para que ellos puedan sobrevivir a esto y al rato la ayudo a levantarse.

-Gracias -agradece, pero solo con volver a pronunciar palabras en mi idioma me metieron en grandes problemas.

-Sal de aquí o me meteré en muchos problemas con mi padre Ra- afirmo volviéndome un espejismo para volver a Inglaterra y quedarme en mi lugar seguro.



Melissa Cordero Lopez

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En el texto hay: fantasia, amor, antiguo egipto

Editado: 29.05.2020

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