Doce Años Menor

AMIGAS

Después, de pasarme casi media hora, localizando donde parquear mi auto. Al fin llego a nuestro bar. Serrí, me levanta la mano desde el fondo. Me abro paso entre la gente. ¿No sé, porque está tan lleno hoy, día de semana?

 Lanzo mi bolso en la silla de al lado, y le doy dos besos a mi amiga, que veo que ya va por su segundo o tercer trago.

_ ¡Ya casi me iba, pensé que te habías quedado con tú príncipe!

_ ¡Oye, estaba trabajando! ¡Con mi príncipe!

_ ¡Ema, que es un crío!

_ ¡Sólo estaba trabajando, lo juro! ¡Es muy bueno en lo que hace! ¡Ha hecho un trabajo del producto nuevo, del proyecto en el que estoy trabajando, que me dejó realmente asombrada! ¡Lo estuve ayudando con el color, todavía no se decide en la forma de utilizar los colores!

_ ¡Ema, vinimos a relajarnos, y no dejas de hablar de trabajo!

_ ¿Señorita, que va tomar? – me dice una camarera sonriente a mi lado.

_ ¿Viste amiga? ¡Todavía me toman por una señorita jajajaja! Lo de siempre querida, un Black Velvet, pero agrégale un poco de vodka.

 Se marcha en busca de mi pedido. Me encanta este trago, porque es la mitad de cerveza negra, con la otra mitad de champagne. Para días entre semanas es súper, ya que no me provoca dolor de cabeza, y puedo levantarme temprano.

_ Cuéntame mi amiga, ¿cómo fue que te encontraste a tú príncipe?

_ ¡Deja de llamarlo así Serrí! Hace una semana, ¿recuerdas que te comenté, que se rompió el tacón de mi zapato, porque iba corriendo, y me caí? ¿Y que un hombre, con la imagen de mi príncipe, me ayudó a levantarme?

_ Si, lo recuerdo. ¿No me digas que es el mismo?

_ ¡Si, el mismo!

_ ¿Te siguió amiga? ¿No será un acosador?

_ ¡No amiga, si yo le di una tarjeta! ¡Pero, no recuerdo cuando lo hice!

_ Piensa Ema ¿Cuándo, diste tarjeta sin mirar a quien se la dabas?

_ Espera, el otro día en la empresa, iba corriendo para una reunión, en el elevador, choque con alguien, que me ayudó a recoger las carpetas del piso, y le di una tarjeta.

_ ¿No lo miraste? ¿Era hombre o mujer?

_ ¡Definitivamente hombre! ¡Me pareció, un muro cuando choque con él!

_ ¿Crees que quizás era él? ¿Qué hacia en tu empresa?

_ No puedo estar segura, voy a revisar las cámaras de seguridad mañana. Si, eso haré.

_ Bueno, ¿dijiste que es diseñador gráfico?

_ Si, lo es. Dibuja muy bien, se ve que domina su trabajo.

_ En eso, al menos, no está mintiendo. Puede, que anduviera buscando trabajo.

_ Si, de seguro era eso. Pero me dijo, que había escuchado por casualidad, que se necesitaba de un diseñador gráfico.

_ ¡Demasiadas casualidades con tú príncipe, Ema!

_ ¡No lo llames así! ¡Se llama Robin!

_ ¿Robin? ¿Pero, eso no es un nombre de chica?

_ ¡Eso pensé yo también, cuando leí su información! Al parecer, es un nombre unisex.

_ Pero mi amiga, mirando la foto que me mandaste, ¡está más que bien tu imaginación! ¡Te imaginaste a tú príncipe, con todos los mejores atributos, que puede tener un hombre! jajajaja.

_ ¿No me digas, que el que tú te imaginaste, no le pusiste también, todos los atributos que mas te gustan en un hombre?

_ ¡El mío, es alto y rubio, tiene los ojos muy verdes, debajo de unas pestañas negras largas y copiosas! ¡Su cuerpo, lo tiene muy bien moldeado, y siempre lleva su polla marcada en el pantalón, ¡para yo poder apreciarla! Jajajaja

_ ¡Eres una grosera libidinosa! Jajajaja

_ ¡Nada de grosera amiga, es mi imaginación, puedo agregarle o quitarle atributos!

_ ¿Qué voy hacer ahora mi amiga?

_ Nada, ¡mirarlo, relamerte y dejarlo ir! Aunque Ema, si a mi se me aparece mi príncipe, ¡no me va importar la edad que tenga! ¡Yo no lo voy a dejar escapar! ¡Yo, me lo llevo a la cama, aunque sea una vez!

_ ¡Serrí, no me digas esas cosas! ¡Con las ganas que despierta ese chico en mi, no sé, si yo también no lo voy hacer!

_ Jajajaja, bromeaba Ema. ¿Mañana, vas a lo de los vestidos de las chicas?

_ Si, dejé el día libre para eso. Me lo tienen advertido. ¡Si no voy está vez, no me lo van a perdonar!

_ Los chicos me pidieron, irse a pasar las vacaciones con el mal nacido de su padre. ¡Ahora, se la está dando, del mejor padre del mundo!

_ ¿Qué vas hacer?

_ ¿Qué puedo hacer Ema? ¡Nada, dejarlos ir! ¡Es su padre!

_ Menos mal, que las mías llevan al de ellas a raya. Yo les conté claro, todo lo que me hizo. Y me apoyan. Aunque, hablan con él a cada rato.

_ Si, pero ayuda mucho, que vive en el extranjero.

_ Eso es verdad, no puede meterse en nuestras vidas, aunque quiera.



Bris

Editado: 25.12.2020

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