Edúcame Si Puedes

“No preguntes”

Tras una ducha de agua caliente, Marco enrollo una toalla alrededor de su cintura haciendo lo mismo en la cabeza, secando sus brazos y torso con otra toalla. Sentándose al pie de la cama, dejo la toalla a un lado, desenredando la de su cabeza, secando su cabello hasta el mínimo de humedad, dejando que la toalla reposara sobre sus hombros.

Fastidiado por perder todo el itinerario de la noche, apenas había solicitado servicio a la habitación para él y para Mariana. Intranquilo, le preocupaba el hecho de que ella conociera al señor Vitorie. Él era parte de su pasado y no quería involucrarla en cosas de su vida antes de ser un tutor.

–¡Un momento! –dijo al escuchar el sonido de la puerta, pensando que era el camarero.

Al abrir la puerta, una sonrisa con malicia fue lo primero que vio, tomándolo por sorpresa el hecho de que era su estudiante y él se encontraba en toalla.

–Marquillo necesitamos… –notando el estado en que se encontraba, se quedó sin palabras –…hablar.

La puerta se cerró enseguida, quedando estupefacta por lo que había visto.

>>Esta medio desnudo<< se ruborizo de inmediato Mariana.

>>Me vio medio desnudo<< corrió a buscar algo de ropa que ponerse.

Luego de unos minutos, Marco volvió abrir la puerta, cubriéndose los ojos Mariana.

–Yo… Pido perdón por eso.

–Aceptadas –noto que se encontraba decente, infiltrándose en la habitación, sentándose sobre la cama–. Yo vine porque tenía que hablar contigo –evitando mirarlo, se forzó a decir las palabras que antes se habían esfumado de su mente.

–No tenemos mucho tiendo desde que llegamos. Debería de comer primero antes de querer entablar una conversación conmigo.

Incomodo, se sentó al pie de la cama esperando respuesta de lo dicho, recibiendo un silencio y una mirada penetrante que no lo abandonaba.

–¿Mariana? –sin respuesta, ella se encontraba absorta en sus pensamientos– ¿señorita Mariana?

>>Cabello húmedo y torso esculpido ¿Qué más oculta debajo de la ropa? ¿Ara ejercicio? No solo su rostro es atractivo, su cuerpo también. Siento envidia por las mujeres que se coge, pueden tocarlo ¡Espera porque les tengo envidia! Bueno, la vista fue un deleite, claro está. ¿Yo poder tocar y ver…?<<

–¿Señorita Mariana? –chasqueo los dedos, trayéndola de vuelta a la realidad– ¿está bien?

–Sí. Claro. Mejor que nunca –trato de quitarse las imágenes de la cabeza, solo logrando avergonzarse –yo vine… a hablar de lo ocurrido –se aclaró la garganta.

–No hay que hablar  sobre.

–Entonces ¿Hablemos de como abres la puerta de tu habitación medio desnudo? ¿Cómo si quisieras seducir a la servidumbre del hotel? –hablo deprisa robando la botella con agua que estaba en la mesita de noche.

>>Maldita sea<< molesto, sabía que estaba en lo correcto.

–Hablare. Pero debe darme algo a cambio –Mariana trato de protestar, agregado–. Solo tres. Es todo –aceptando, Marco prosiguió a explicar–. Fui la mano derecha del padrino. Me encontraba haciendo posgrados en Italia y lo conocí. Conocía de su labor y necesitaba el dinero. Administre su casa, impuestos, cargos legales, de vez en cuando trabajos y encuentros con sus aliados y enemigos, tenía muchas voz y poder sobre otros y la lista puede extenderse.

–Resúmelo.

–Al principio, su hermano Víctor era a quien servía. Un buen hombre hasta que murió. Pase a trabajar con el padrino e hice su vida más fácil. Gane reconocimiento en su mundo, facilitando el mío de múltiples maneras.

–Si eras tan bueno ¿Por qué lo dejaste?

–Me tendieron una trampa. Quienes me tenían envidia por ser la mano derecha del padrino, se aliaron con el enemigo y me acusaron de causar la muerte del señorito Víctor. El padrino adoraba a su hermano. Juro venganza contra quienes lo mataron junto a su esposa.

–Eso quiere decir que Tommy es huérfano.

–Tommy es el único sobrino del Padrino, cuide de el por un tiempo. Cuando me acusaron, me confinaron a una habitación donde logre recaudar mi propia información y desenmascarar a los culpables. Un día antes de mostrar la evidencia, el padrino envió personas a asesinarme. La ira le había ganado sobre todo. Escape y poco tiempo después me entere que la verdad había salido a la luz. Pero el daño ya estaba hecho. Ya no estaba seguro con el padrino. Lo abandone y desaparecí de su radar.

–¡Wou! Esa historia está para hacerse libro –tomo otro trago de agua, cerrando la botella –¿Después de eso te convertiste en educador?

–Sí. Nuestros caminos no toparon hasta hoy. Inesperadamente.

–Aclarado eso. Explica el hecho de que cambiaste mi apellido y me hiciste pasar por tu novia/futura esposa –cruzo los brazos.

–Usted sola agrando la mentira.

–No importa ¡Explícalo!

–Tommy mostro tener interés es usted. Si decía que era mi estudiante exponía que era un educador y no me convenía. Si decía que era una amiga o conocida el aria hasta lo imposible para tenerla en su bando que llama “Familia”. El padrino es muy terco y sabe persuadir a las persona. Si lo quiere, lo tiene. Es su ley.



LaangelitaP24

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En el texto hay: prohibido, profesor alumna, secretos

Editado: 25.09.2021

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