Edúcame Si Puedes

“Si no se intenta…”

Luego de un golpe a Marco y la liberación de Mariana. Se encontraba en la biblioteca donde solo se miraban esperando el movimiento del otro.

–Me disculpo por mi falta de atención ante lo que usaba. Y mi intromisión rápida a su habitación, donde la encontré casi desnuda.

Mariana inflo las mejillas llena de vergüenza e ira.

–Maldito –lo miro con odio–. Eres un idiota.

Marco decidió ya no usar las esposas por el momento. Tras recibir una bofeteada y darle espacio a su alumna para que desayunara y saliera de la habitación, los dos se dirigieron hasta la biblioteca, donde Mariana se sentó en un sillón y él solo la observo.

–Señorita Mariana.

–Ahora que Marquillo.

–No puede llamarme de una mejor manera o será que no recuerda mi nombre. Aunque lo dudo ya que antes lo dijo bien –se cruzó de brazos, alterándose la menor.

–¡Yo te llamo como quiera!

–De acuerdo –se posiciono en frente de ella–. Como es jueves, pienso dejar las clases a un lado. Alguien debe de encargarse del lugar y no hay suficientes manos para hacerlo. Sin embargo no trabajo con un área sucia.

–Mejor renuncia –susurro la menor y Marco la ignoro.

–Por lo que hoy nos dividiremos las cosas.

–¡Espera! Yo no…

–Yo me encargare del primer piso, mientras que usted del segundo. Según lo que haga bien, tendrá un plato de comida. Si destruye o desordena algo, serán restados sus alimentos en lo que sigo siendo su chef –Mariana gruño–. Usted elige.

Concluyendo sus palabras. Marco se retiró del lugar, dejando a su alumna, con una única decisión y una mueca en sus labios.

***

Las cinco de la tarde anunciaba la alarma del celular de Marco, la cual apago para detener su limpieza en el pequeño salón de invitados, y volver a revisar cómo le iba a su alumna.

Mariana se había encerrado en la biblioteca resignada a limpiar un poco los escritores de esta, para proseguir en las habitaciones.

El mayor se había sorprendido por los actos de ella y juraba haber esperado oposiciones ante lo solicitado, pero no fue así.

Ahora que notaba como podía hacer que accediera a sus peticiones, solo le faltaba acercarla más a él, con la única finalidad de llevar a cabo lo planeado.

Dejando los implementos de limpieza en su lugar. Se dirigió hasta el salón de música, donde quito el manto del piano y empezó a interpretar una melodía cualquiera.

Mariana, que había tirado la toalla, momentáneamente, en la guerra con su tutor, no le convenía estar débil en el transcurso de su convivencia. Si deseaba deshacerse de él, era indispensable hacerlo con el estómago lleno. Decidiendo hacer lo solicitado pensando solo en su beneficio.

Cansada de desempolvar cosas, busco a su tutor para informarle que había terminado sus labores, exigiéndole comida y que la dejara en paz. Siendo en ese momento, una agradable melodía, la que llamara su atención >>Acaso el...<< encaminándose inconscientemente hasta el lugar de donde provenía la melodía, se dio cuenta que esta era más fuerte en el salón de música.

Al entrar en el lugar, confirmo que su tutor tocaba el piano, producía la sinfonía que se escuchaba agradable y suave.

Marco, quien había notado la presencia de la menor, cambio la melodía por una distinta que reconocería su estudiante >>es hora de las clases de música<< afirmaron sus pensamientos.

La tonada que hacia cambiar de aura el ambiente, fue rápidamente captada por Mariana, quien noto que era el acústico de su canción favorita.  El pasado revivía para ella y él no lo notaba. Le costaba admitir que su tutor era bueno en otra cosa, y aún más, en hacerla ver el pasado.

–¿De dónde conoces esa canción? –acercándose a Marco, lo miro unos segundos antes de hablar.

–Revise el reproductor de tu iPhone. El resto de ellos, tenía la misma canción. Erase de Josema y Navy a dueto, como un cover de la canción original perteneciente a Hyolyn y JooYoung. La canción es algo linda, pero nada relacionado a usted. –con una sonrisa de confianza. Continúo tocando el piano.

–Cómo pudiste revisar mis celulares. Todos tenían contraseña…

–Un programa y una laptop. Soy tu tutor, y es mi deber conocer todo de ti. Desde lo que te gusta hasta lo que te disgusta –la menor lo miro fijamente–. Sé que no te gustas los pimientos. Tu jugo favorito es de naranja y no toleras tener que esperar. Tienes experiencia en el manejo de las armas, kung fu, defensa personal y demás.



LaangelitaP24

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En el texto hay: prohibido, profesor alumna, secretos

Editado: 25.09.2021

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