Efecto Mörder

CAPÍTULO XIX

Dominik llevaba una semana entera enseñándome a usar las armas y a defenderme, por ello todas las tardes esperaba pacientemente su llegada, no obstante cuando el momento de reunirnos llegó vi en su cara que algo iba mal.

—Nik... —susurré cuando lo vi venir pero él me miró con el ceño fruncido y yo lo observé sin entender.

Pero cuando iba a decir algo papá llegó mirándome de la misma forma antes de agarrar con fuerza mi brazo.

—Ve con las mujeres vamos a salir, sabemos quiénes son los que están detrás de esto y también quien es el traidor. Te quiero alerta bebé, espero que Mörder te haya enseñado bien con el arma —dijo mirando a Dominik quien enseguida gruñó.

—No soy Mörder, soy Geszler.

—Cuídate bebé —dijo papá ignorándolo entonces me dio un arma la cual tomé con firmeza.

Tomó mi cara entre sus manos y me dejó un beso en la frente antes de marcharse.

Lo vi irse mientras sentía la mirada de Dominik todo el tiempo sobre mí.

Yo por mi parte estaba absolutamente nerviosa, no me gustaba que tuvieran que arriesgar su vida de esa forma pero esa era la vida que ellos habían escogido.

—No quiero dejarlas pero debo hacerlo —habló Nik una vez que mi padre desapareció—. Recuerda todo lo que te he enseñado cara de ángel.

Asentí mordiendo mi labio dudosa de cómo debería despedirme, después de todo, nosotros no somos nada aún.

Pero fue él quien tomó la iniciativa, de sorpresa me acercó a él y sin muchas contemplaciones me besó justo allí, en un sitio donde todo el mundo podía vernos.

Su beso me mareó pues siempre era una sorpresa la cantidad de sentimientos que me hacía sentí Dominik con tan solo una mirada.

Él tenía el control y yo simplemente me rendía ante él.

¿Por qué cuando estaba con Dominik no sentía la horrible culpa que me azotaba en el momento que estaba con Jakob?

No lo sabía pero era como si algo terminara llamándome en su dirección.

—Mantente alerta —susurró para después salir como mi padre lo había hecho.

Mi corazón se apretó y sentí miedo de que algo saliera mal.

*

—No me gusta nada esto —escuchó Dominik decir a Jakob provocando que lo mirara de reojo extrañado.

Frente a ellos estaba Kilian quien con mano dura y sin vacilar castigaba al traidor sacándole el resto de la información.

Era a él a quien no le gustaba nada de lo que estaba viendo.

El recuerdo de su vida en Dunkel se hacía más presente que nunca.

No quería volver a esa vida otra vez no cuando tenía más opciones, no cuando tenía a su Alaia finalmente.

Ella ahora lo veía.

Mía.

¿Pero realmente lo era?

Se preguntó mentalmente y supo que no era el momento.

—Sé dónde encontrarlos, Jakob avisa a papá y tú Dominik, ven conmigo.

Ambos asintieron e hicieron lo que Kilian mandó.

El mayor de los hermanos Mörder miró a Dominik cuando estuvieron solos en el auto.

— ¿Así que perteneciste a Dunkel?

Dominik se tensó enseguida pues no se esperaba esa pregunta sin embargo la respondió.

—Lo hice cuando tenía diecisiete, era estúpido.

—No creo que lo hayas hecho por estupidez —Le dijo Kilian después de mirarlo un rato en silencio.

Finalmente tomó el volante y comenzó a conducir.

—Da igual el porqué, no quiero hablar de eso.

—Lo entiendo, lo verdaderamente extraño es que tú no hayas entrado a otro...

—Dije que no quiero hablar —lo cortó abruptamente y Kilian lo miró de reojo divertido.

—Vale, estaba tratando de conocerte —dijo serio—. Sé muchas cosas de Diana ahora y aunque no hayamos crecido juntos la quiero, también quiero conocerte.

— ¿Y quererme? —Preguntó Dominik con sorna y Kilian le guiñó el ojo coquetamente antes de carcajearse.

—Lo siento, no se me da bien lo de ser payaso, eso es más el estilo de Jake.

Dominik se limitó a encogerse en hombros restándole importancia.

—Dices que quieres conocerme, bien, conozcámonos. Cada uno pregunta una cosa.

—Bien, empieza —azuzó él.

Comenzaros a hacernos preguntas básicas hasta que Dominik finalmente preguntó:

—Tengo curiosidad de saber dónde está la madre de Dante.

Kilian se tensó enseguida y Dominik supo que lo tomó por sorpresa.

—Eso no importa —dijo utilizando la frase que había usado él la vez anterior.

Dominik pensó que era justo.

—Es por eso que después que todo esto pase no volveré a acercarme a Jeff ni dejaré que Diana lo haga, no quiero que nos relacionen con ustedes, siento ser sincero Kilian, pero no quiero que Alaia salga lastimada por mi culpa.



ANGGIE

Editado: 25.03.2020

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